Conoce el embalse de San Juan, entre Ávila y Madrid

· 30 octubre, 2017

Ubicado en el extremo suroccidental de la Comunidad de Madrid y suroriental de Ávila, el embalse de San Juan es uno de los enclaves paisajísticos más atractivos de España. No solo por la belleza de la naturaleza que le rodea, extensos pinares de pino piñonero, sino también por las posibilidades que ofrece. Entre ellas, la de servir de playa a la capital.

Características y usos del embalse de San Juan

Fue construido en 1955 para abastecer de agua y electricidad el suroeste de la Comunidad de Madrid. Tiene una capacidad total de almacenaje de 138 hectómetros, una altura máxima de 78 metros y una superficie de 650 hectáreas, distribuida longitudinalmente a lo largo de un estrecho valle, en las inmediaciones del puerto de San Juan.

Embalse de San Juan
Embalse de San Juan – carlos de celis / Flickr.com

Asimismo, el embalse de San Juan recoge las aguas del río Cofio, pero sobre todo las del Alberche, afluente del Tajo. Junto a él, el embalse de Picadas también se encarga de su recogida. Los dos conforman así un sistema de embalses que tiene como función derivar agua hacia Toledo a través del canal artificial “Trasvase Picadas-Toledo”.

Una zona de baño en medio de la naturaleza

Pero además, son muchos los que día de hoy  lo conocen como “la playa de Madrid”, ya que a él acuden cientos de personas para refrescarse en verano y disfrutar de su entorno natural privilegiado. De hecho, es el único embalse de la Comunidad en el que está permitido el baño y las actividades acuáticas a motor, como el esquí acuático.

Embalse de San Juan
Embalse de San Juan – Jaime Pérez / Flickr.com

Al tener más de 14 kilómetros de playa, los visitantes pueden elegir la zona que más se adapta a sus preferencias. Dos de las más destacadas son la de la Virgen de la Nueva, donde se pueden alquilar canoas o disponer de algún restaurante; y la Lancha del Yelmo, con un acceso algo más complicado y donde practicar vela, remo, pesca, bicicleta o escalada.

Y es que el enclave del embalse –en las estribaciones de la sierra de Gredos– ha contribuido a que en esta zona se haya producido un gran desarrollo del sector turístico y urbanístico: cuenta con bastantes conjuntos residenciales, sobre todo en su margen derecha.

El entorno del embalse de San Juan

Bosque encantado en San Martín de Valdeiglesias
Bosque Encantado – Jose Javier Martin Espartosa / Flickr.com

Cerca del embalse de San Juan hay muchas posibilidades turísticas, como visitar El Bosque Encantado. Este jardín botánico es un auténtico lugar para la fantasía, ya que no hay nada como perderse por sus caminos y disfrutar de la belleza y la magia de sus más de trescientas esculturas arboladas. También tiene laberintos, exposiciones de cactus, plantas aromáticas, bonsáis…

En el mismo municipio, San Martín de Valdeiglesias, está el castillo de la Coracera, fortaleza construida en el siglo XV y utilizada por varias personalidades históricas como Isabel la Católica, que residió en ella cuando fue proclamada heredera de la Corona de Castilla. Todo el conjunto se encuentra rodeado de una estructura defensiva medieval almenada. Respecto al interior, destacan la capilla y la bodega.

Más visitas en las cercanías del pantano de San Juan

Toros de Guisando
Toros de Guisando – Oscar Cuadrado Martinez / Flickr.com

Además de San Martín de Valdeiglesias, otro pueblo que merece la pena visitar es Navas del Rey, por su variedad paisajística y por sus monumentos y lugares de interés: la ermita de Ángel, el embalse de Picadas, la ermita de Nuestra Señora de la Poveda, y la zona natural de El Pinar. También el vecino Pelayos de la Presa cuenta con un patrimonio histórico-artístico muy importante.

Otras opciones turísticas que ofrece el entorno del embalse de San Juan son la ermita de Navahonda, que data del siglo XVI o los Toros de Guisando, conjunto escultórico vetón en El Tiemblo (Ávila) pertenecientes a la Edad del Hierro. Precisamente en esta localidad abulense se puede visitar también un fantástico castañar, uno de los mejores lugares para disfrutar del otoño.

Y aún hay mucho más. Por ejemplo, las instalaciones de la NASA y el INTA, un complejo de Comunicaciones del Espacio que dispone de una antena que sirvió de apoyo al histórico vuelo del Apolo 11. O se puede hacer una parada en el pueblo de Cebreros, donde además de pasear por su bonito casco urbano se puede probar el delicioso vino de la zona.

“Una vez que has viajado, la travesía nunca termina, sino que es recreada una y otra vez a partir de vitrinas con recuerdos. La mente nunca puede desprenderse del viaje”.

-Pat Conroy-

Ya lo has visto, el embalse de San Juan ofrece atractivos para todos los gustos y todas las estaciones del año. ¿Te lo vas a perder?