Cómo llegar a El Tajín, una de las joyas de México

· 3 octubre, 2018
Es una de las ciudades prehispánicas más interesantes y mejor conservadas de México. Una ciudad, El Tajín, en la que destaca una fabulosa pirámide.

México es un país de tradiciones y de antiguas culturas que hoy descubrimos en sus muchos sitios arqueológicos. En esta ocasión, nos vamos a la que fuera capital de la cultura totonaca. Te contamos cómo llegar a El Tajín, una ciudad sagrada famosa por su pirámide

El Tajín, una joya histórica

Aunque hoy solo quedan sus ruinas, esta ciudad tuvo una enorme relevancia como capital del mundo totonaco. En ella habrían vivido entre cinco y veinte mil personas y se extiende en una superficie de mil hectáreas.

Pirámide en El Tajín
Pirámide en El Tajín

Su nombre, significa ‘la ciudad del trueno‘. De hecho, se dice que todas sus pirámides y muchas construcciones evocan a los dioses de la lluvia y el rayo. Para los totonacos controlar el clima era una parte vital de su ritmo de vida, pues gracias a ello podían seguir cultivando sus tierras y alimentándose.

Se cree que el origen de El Tajín se remonta al siglo I, aunque su época de mayor esplendor la viviría entre los siglos IX y XII. Pero a lo largo de su historia pasaría por diferentes etapas, que se reflejan en sus edificios. Pero cuando los españoles llegaron a la zona, en el siglo XVI, la ciudad estaba abandonada.

Como puedes imaginar, esta joya es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y desde el año 1992 también Bien Cultural.

Qué ver en El Tajín

Pirámide de los Nichos en El Tajín
Pirámide de los Nichos

Esta ciudad está estratégicamente situada, motivo por el cual llegó a ser un enclave importante en las rutas comerciales entre el golfo de México y el corazón del país centroamericano. De hecho, sus ruinas dejan ver que esta fue una ciudad próspera, pues aún hay restos de lo que fueron imponentes templos y palacios.

Se cree que cada clase social estaba colocada en su correspondiente espacio. Se estima que los ‘caciques’ estaban en lo que se conocía como el Tajín Chico, alejados del resto de los habitantes y en su propio pequeño paraíso.

La gran joya de El Tajín es la Pirámide de los Nichos. Se trata de una imponente estructura compuesta por siete plataformas escalonadas. En sus cuatro caras se observan nichos, 365 concretamente. Por ello, se cree que podrían representar los días del año y dar forma a una especie de calendario agrícola.

Pero hay otras estructuras y construcciones de interés en El Tajín. En el sitio arqueológico se pueden observar varias pirámides más, así como diferentes templos y palacios. Tampoco pueden faltar los juegos de pelota, muy comunes en las ciudades de las antiguas civilizaciones de la zona.

Aún hoy se siguen descubriendo estructuras ocultas durante siglos. Construcciones que reafirman la idea de la enorme importancia que tuvo esta ciudad, a pesar de que cayera en el olvido tras su abandono.

Cómo llegar a El Tajín

Una vez que has descubierto por qué tienes que conocer esta impresionante zona arqueológica, es hora de ver cómo llegar a El Tajín. Lo primero que debes saber es que está situado en el estado de Veracruz, al este de México. Se encuentra a nueve kilómetros del pueblo de Papantla y a dieciocho de Poza Rica, que tiene aeropuerto.

Vista de El Tajín
Vista de la zona arqueológica

Llegar a El Tajín por carretera, no es complicado. Desde la capital, Ciudad de México, deberás tomar la autopista a Pachuca y dirigirte hacia la autopista a Tuxpan (132D). Luego hay que seguir dirección Poza Rica y desviarse hacia El Tajín. Son cerca de 300 kilómetros.

Para llegar a El Tajín desde Veracruz hay que tomar la carretera de la costa y desviarse hacia Papantla. Desde allí solo hay que seguir las indicaciones para llegar al sitio arqueológico.

También es posible llegar en transporte público. Desde Ciudad de México parten autobuses, tanto hasta Papantla como hasta Poza Rica. Allí se puede tomar un taxi para ir a El Tajín o utilizar el servicio de microbuses que llegan hasta la antigua capital totonaca.

El Tajín, en México, es un tesoro histórico que espera ser descubierto por ti. Una joya más del patrimonio de la humanidad que merece la pena visitar una vez en la vida. ¿Te lo vas a perder?