O Cebreiro, leyendas y tradiciones en el Camino de Santiago

Lugo es una de las provincias más bellas de España. Su capital conserva una preciosa muralla romana, y a la ciudad se suman algunos pueblos y aldeas realmente hermosos. O Cebreiro es parada indispensable en el recorrido del Camino de Santiago. Hoy vamos a conocer un poco más de esta parroquia del municipio de Piedrafita do Cebreiro, y para ello repasaremos los puntos clave de su historia. 

Piedrafita do Cebreiro, una localidad tradicional

Piedrafita do Cebreiro es la villa situada a mayor altura de toda Galicia. Por ellos sus veranos son frescos y sus inviernos nevados. Esto la convierte en un paraje delicioso a la vista.

Palloza típica en O Cebreiro
O Cebreiro – AdrianNunez

Además, se trata del primero de los pueblos gallegos por el que se pasa en el recorrido del Camino de Santiago Francés. Las piedras de tonos grisáceos que decoran y conforman sus casas le dan un aspecto medieval bien merecido. Y es que este pueblo lleva en pie cientos de años. Su vida se remonta mucho más allá de los Reyes Católicos, que lo visitaron durante su reinado.

El pueblo está sembrado de unas construcciones típicas del norte de España denominadas pallozas. Casas con una planta circular u ovalada y un tejado de forma cónica que les da un aspecto muy particular.

“Galicia emociona como un dulcísimo llanto. Su paisaje es tan puro, que el corazón se arremansa en él. Su montaña no es brutal, sino idílica. Y yo sé cómo los seres humanos, que han nacido en la montaña, aman a la montaña. Es el amor de toda su vida.” 

-Roberto Arlt-

O Cebreiro, albergue de peregrinos

Iglesia de Santa María en O Cebreiro
Iglesia de Santa María, O Cebreiro – holbox

Queda poco del antiguo albergue para peregrinos de O Cebreiro. Entre los restos de lo que un día fue un monasterio destaca su iglesia, aún en pie. Responde a la arquitectura clásica medieval del norte de la península ibérica. Por lo tanto, cuenta con ese característico aire románico.

Con el paso del tiempo ha sufrido extensas remodelaciones. A pesar de ello, aún conserva en su interior bellos motivos y decoraciones que llevan allí desde que fuera levantada. Hablamos, por ejemplo, de su gigantesco baptisterio. La iglesia sostiene su tejado mediante bóvedas de cañón y su estructura es la típica de su estilo, con una división en 3 naves.

En sus alrededores, podremos visitar el museo etnográfico de la villa, con una disposición singular y muy interesante, ya que se distribuye en el interior de típicas pallozas.

El milagro del Santo Grial

Galicia es tierra de leyendas, y O Cebreiro posee la suya propia. Las narraciones sobre este asunto aún se escuchan de boca de las abuelas del pueblo. Según dicen, los hechos tuvieron lugar hace aproximadamente 700 años.

Palloza en O Cebreiro
O Cebreiro – Guillermo Pis Gonzalez

Un vecino pueblo de Barxamaior solía subir la montaña para escuchar cómo daba misa un monje. Ese día la nieve era tan fuerte que cubría todo con su manto, un día peligroso para viajar. El cura murmuró que había hecho el camino solo para arrodillarse ante un poco de pan y vino.

De repente, la hostia que el párroco tenía en su mano se transformó en carne y el vino en sangre. Era el castigo divino que sufrió el cura por ser tan poco caritativo y mostrar tan poca fe.

Cuentan las historias que, en su visita a la parroquia, los Reyes Católicos quisieron llevarse el cáliz, pero la mula que lo llevaba se negó a caminar. También dicen las leyendas que la Virgen ladeó la cabeza para contemplar el milagro y que su figura sigue así.

Cuándo acercarse a Piedrafita do Cebreiro

Piedrafita do Cebreiro
Piedrafita do Cebreiro – Sigur

El paisaje en Piedrafita do Cebreiro posee una belleza natural que se prolonga durante todo el año. No obstante, quizá, los más frioleros deberían pasarse por allí entre primavera y verano. Cuando los vientos no son tan fríos ni el tiempo tan intempestivo.

Sin embargo, la época más especial es, sin duda, el otoño. De esta manera, mientras caminamos podremos disfrutar de una maravillosa panorámica. Los verdes valles y praderas se dan la mano para recorrer los bajíos de los montes. Unos montes que empiezan a asomar ligeramente nevados y cuyas puntas se alzan como maravillas naturales, en especial al amanecer y al atardecer.

Categorías: Destinos Etiquetas:
Te puede gustar