Blagaj, una joya escondida de Europa

Adrián Pérez 24 febrero, 2017

En Bosnia, uno de los países menos conocidos de Europa, nos encontramos muchos tesoros y joyas escondidas que merece la pena descubrir. En este artículo te vamos a hablar de Blagaj, un precioso pueblo que se levanta donde el agua brota de la tierra y donde la mayor parte del año luce el sol. ¡No te lo pierdas!

Blagaj: pura y mística

Blagaj es un lugar de ensueño, en un paraje maravilloso y con una peculiaridad: más de 200 días de sol al año. Sin duda, podemos visitarla cuando queramos escapar del frío o si buscamos un destino más tranquilo para unas vacaciones de verano.

Blagaj en Bosnia
Blagaj – RPBaiao / Shutterstock.com

El río Buna es uno de los tantos ejemplos de los ríos cársticos subterráneos del área. Se lo puede ver saliendo de un acantilado con una pared de 200 metros. Cuando llegaron los otomanos, el sultán de la expedición quedó maravillado con tal espectáculo natural y por ese motivo mandó construir un Tekija (especie de monasterio) al lado del agua.

La zona de Blagaj se caracteriza además de por la cantidad de aguas subterráneas y por la diversidad del suelo por las especies de flora y fauna que viven en ella. Podemos destacar plantas de hojas perennes, matorrales y bosques ralos en las zonas altas de las colinas. Se sabe que hay más de 170 especies de aves viviendo en esta zona.

De paseo por Blagaj

Sin duda, lo más destacado de la ciudad es el monasterio, creado entre los siglos XV y XVI por una cofradía religiosa musulmana en los pies de la montaña en el punto exacto donde nace el río Buna.

Blagaj en Bosnia
Blagaj – RPBaiao

Se trata de un emplazamiento más que curioso ya que durante muchos siglos se usó como lugar de encuentro para disfrutar de charlas amistosas y algunas discusiones también.

En la actualidad se sigue manteniendo esta tradición porque al entrar (está abierto todo el año) sirven té, café turco y bebidas frías a los visitantes. Y, además, pueden degustarlos en un hermoso jardín con preciosas vistas a la fuente del río, en el mismo lugar donde se sentaban los otomanos.

El pueblo

Una vez que terminamos el paseo por el monasterio es imprescindible dar una vuelta por el casco antiguo de Blagaj. Los habitantes viven a un ritmo más que lento y apenas comiences a transitar por sus callecitas te convertirás en uno más.

Blagaj
Blagaj – simplethrill / Flickr.com

Muchos de los edificios y estructuras antiguas que se pueden ver pertenecen a la época otomana. Por supuesto, debes probar sus delicias gastronómicas. En los restaurantes te sirven muchos platos a base de pescados o de carne regada con vino. Para el postre o en cualquier momento de la jornada disfruta de la deliciosa miel de la zona.

En los alrededores de Blagaj (a unos 45 minutos a pie para ser más exactos) podremos hallar más vestigios de la presencia turca en la región. Se trata de un tekke que fue construido en el siglo XVI en estilo barroco-turco clásico. Sin dudas un bonito ejemplo de mampostería de piedra típica.

Castillo de Blagag
Castillo de Blagaj – tamasvarga67 / Flickr.com

La gran casa se construyó en el año 1766 y en la actualidad es un museo a cielo abierto que se puede visitar todo el año. Desde allí te proponemos que vayas hasta la zona del valle del Neretva, un sitio perfecto para disfrutar de un picnic mientras vemos el paisaje. Aunque no tenga un camino marcado será fácil de encontrar.

“Vayas a donde vayas, ve con todo tu corazón.”

– Confucio –

Mostar, otro lugar por conocer

Stari Most en Mostar
Mostar – akturer

A tan solo 14 kilómetros de Blagaj nos encontramos con una de las ciudades más importantes de Bosnia: Mostar. A orillas del río Neretva recibe su nombre por el famoso puente “Stari Most” (puente viejo), destruido en 1993 por el Consejo Croata de Defensa.

La ciudad es la cuna de varios artistas famosos y la arquitectura aquí también ha sido influida por el Imperio otomano. Podemos encontrar en nuestro paseo varias mezquitas, escuelas, iglesias, fuentes y hasta una sinagoga convertida en teatro.

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