La multicultural ciudad de Mostar

Mostar es una de las ciudades más hermosas del mundo. Situada en Bosnia-Herzegovina, muchos solo la conocen por la magnífica historia que rodea a su antiguo puente. Las guerras que tuvieron lugar en esta región hace menos de dos décadas ensombrecieron su belleza, pero no consiguieron apagarla. Por ello, se ha convertido en un símbolo de resistencia para el país. Hoy damos un paseo por la hermosa Mostar.

Qué ver en Mostar

1. Stari Most: el emblema de la ciudad

El sultán de Estambul fue la personalidad responsable de la construcción de este maravilloso puente que data del siglo XVI y que permite el paso sobre el río Neretva. A su estructura original se le añadieron dos torres a cada uno de sus extremos durante el siglo siguiente.

Stari Most en Mostar
Stari Most – akturer

Lamentablemente, esta magnífica y preciosa obra de arquitectura fue destruida en 1993, durante el conflicto que enfrentó a los pueblos serbio y bosnio.

La Unesco participó activamente en su reconstrucción, así como en los edificios que lo rodean, eso sí, una vez que la paz fue declarada.  Estas razones son las que han convertido al Stari Most en el símbolo de reconciliación entre las diferentes culturas que habitan el territorio bosnio. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2005.

“La tolerancia es la auténtica prueba de civilización.”

-Arthur Helps-

2. Tara y Helebija: las torres que resguardan el puente

La convivencia étnica queda demostrada con estas dos gigantescas y blanquecinas torres que flanquean el puente de Stari Most en cada uno de sus accesos. Helebija y Tara también forman parte de ese nexo de unión que consigue reunir el lado cristiano con el musulmán y viceversa en perfecta armonía.

Torre del puente de Mostar
Torre de Stari Most – Jessmine

Ambas son completamente accesibles y, de hecho, Tara alberga en su interior una interesante exposición fotográfica que muestra al turista los horrores vividos por la zona durante el conflicto bélico.

Por su parte, Helebija hace las veces de museo, ofreciendo variada información sobre la construcción del puente, así como una muy completa guía de la historia de la ciudad.

3. Kujundziluk: el bazar del barrio musulmán

Una de las áreas más llamativas de Mostar es el barrio árabe. En él podremos disfrutar del famoso bazar de Kujundziluk, que recorre gran parte de una de las orillas del Neretva.

Bazar en Mostar
Bazar Kujundziluk – David Dufresne / Flcikr.com

Allí montones de singulares puestecitos aguardan al asombrado visitante. Los comerciantes venden en ellos todo tipo de artilugios y alimentos. Destacan los fabulosos souvenirs y algunos de los mayores manjares de la gastronomía bosnia como, por ejemplo, el baklava o las delicias turcas.

Conviene no pasear por él en las horas punta, ya que se llena de compradores habituales, turistas y curiosos que desean conocer un poco mejor la cultura de la población y, más concretamente, la mecánica de este interesante y característico mercadillo.

Y resulta curioso a la par que inquietante el hecho de que su torreón fuese utilizado durante siglos como mazmorra y penitenciaría.

4. Mezquita Karadjozbey: superviviente de la guerra

Esta mezquita fue una de las que más desperfectos sufrió a causa del belicismo latente en la región durante los años 90, tras la separación de Yugoslavia. A pesar de que a simple vista, contemplada desde el exterior, pudiera parecer demasiado pequeña, merece la pena su visita.

Mostar
Mostar – Doin Oakenhelm

Como dato interesante, cabe añadir que está considerada como el espacio espiritual y de rezo más importante de Mostar. Su austera decoración interior contrasta con el colorido de sus pequeñas vidrieras que mezclan los colores rojo, azul y amarillo, formando elementos geométricos romboidales. Lo mismo sucede con la moqueta de tonos rojizos sobre la que los fieles rezan en dirección a la Meca.

Aquellos que deseen conocer otra mezquita deben acercarse también a Koski Mehmed Pasha, a orillas del Neretva. En esta edificación, ocurre lo mismo que el el bazar, controlar los horarios es esencial si no queremos toparnos con demasiados turistas extranjeros.

Cuenta con un diminuto cementerio imposible de perderse. También tiene un altísimo minarete a cuya parte más alta es recomendable subir, ya que las vistas de la ciudad son estupendas.

Categorías: Destinos Etiquetas:
Te puede gustar