La acampada: todo lo que debes saber

Edith Sánchez · 2 diciembre, 2019
La acampada es una actividad que aporta valiosas experiencias y nuevos conocimientos a quienes la practican. Nos lleva a aprender mucho de nosotros mismos y de la naturaleza que nos rodea.

La acampada es una de las actividades más divertidas, placenteras y populares del mundo entero. En su forma más básica consiste en levantar una carpa o tienda en un entorno natural y habitarla durante una o más noches. Acampar es una forma de romper con lo rutinario y así tomar distancia de lo que nos resulta confortable y seguro.

También tiene especial relevancia por la satisfacción de entrar en contacto directo con la naturaleza, respirar otro aire o tener nuevas experiencias. Algo muy profundo nos invita a realizar esta actividad, pero también constituye un reto. Por eso, es necesario planificar, aprender a orientarse, compartir y disfrutar de lo que nos rodea.

La acampada nos transforma para bien

Tiendas de campaña

La perspectiva que tienes cuando acampas, especialmente si lo haces en lugares alejados de áreas urbanas, es totalmente diferente a la cotidiana. Es posible escuchar el silencio, el viento, el agua, el fuego, la naturaleza e incluso a uno mismo.

De hecho, nos encontramos más despiertos, pero también más relajados porque estos contextos nos transforman sin darnos cuenta. Calentarte y hablar en torno a un fuego es una experiencia única. Explorar los entornos aledaños genera esa sensación de ser el primero en hacerlo.

Comer con hambre eso que cocinamos y no quedó tan bien sabe realmente delicioso, es como reencontrarte con lo esencial de la vida. Así mismo, la oscuridad de la noche contrasta con los miles y miles de estrellas. Cuanto más miras, más estrellas aparecen porque el ojo se habitúa a la ausencia de luz y empieza a ver mejor, a ver más allá.

En fin, la acampada es una oportunidad para poner a prueba la idea que tengamos de supervivencia, de independencia, nuestras destrezas y nuestro ingenio. Si te encuentras entre las personas a quienes les atraen los retos y entrar en contacto con la naturaleza, lo que sigue es para ti.

Los principales tipos de acampada

1. Campamentos de turismo

También conocidos como campings, son áreas permanentes destinadas para la acampada en tiendas, una alternativa económica en zonas de alojamiento. Por lo general, se cobra un alquiler diario por el espacio ocupado. Cuentan con servicio de agua potable, duchas y baños. También pueden incluir piscina y alimentación, entre otros servicios.

Acampada de noche

2. Campamentos juveniles

Este tipo de campamentos están diseñados especialmente para personas jóvenes y son organizados por diferentes tipos de entidades. Son conocidos como campamentos de verano y buscan afianzar o desarrollar valores y capacidades a través de  actividades en campos como el social, el deportivo, el educativo o el lúdico, entre otros.

3. Campamentos de excursionismo

También conocidos como campismo, la acampada en esta modalidad se caracteriza por realizar recorridos hacia diferentes puntos. Los campamentos pueden ser fijos si se realizan trayectos para regresar al campamento, que funciona como un centro de operaciones. O pueden ser móviles cuando hay que levantar un campamento diferente a medida que se avanza en el recorrido.

4. Vivac

Es un tipo de acampada extrema, practicado especialmente por expertos en montañismo o escalada. En muchos casos se trata de campamentos improvisados a partir de elementos de la naturaleza, por tanto, no utiliza tiendas o sacos para dormir. En otros casos se utilizan carpas y sacos de dimensiones reducidas que solo se usan para alimentarse o dormir tiempos cortos.

Equipo básico para acampar

Equipo de acampada

Existen todo tipo de equipos y accesorios para la acampada, que varían en función de lo que planifiques. Sin embargo, el equipo básico para acampar incluye, en principio, la tienda de campaña. Esta debe ser liviana y contar con suficiente espacio para los campistas. Debe tener piso y techo impermeables, estructura en resina flexible o aluminio y buenos anclajes.

Un buen saco de dormir también es clave. Hay que tener en cuenta el clima del lugar que se piensa visitar para que este sea acorde al rango de temperaturas del saco. Por lo general, los mejores se elaboran a partir de fibra sintética o pluma natural y pueden tener una o varias capas de materiales aislantes y de abrigo.

Adicionalmente, conviene llevar una buena linterna con baterías. Las más populares son impermeables y utilizan tecnología LED, por lo que son potentes y económicas. Y no deben faltar una navaja con varios servicios, una cocina portátil, botiquín, calzado y ropa apropiados y una bolsa para recoger toda la basura que se genere.

Dónde hacer la acampada

Acampada

Se tiende a creer que cualquier lugar es bueno para acampar, pero esto no es del todo cierto. En muchos espacios está prohibido acampar a menos que se cuente con un permiso que lo autorice, lo contrario puede acarrear conflictos o multas. Por este motivo, es crucial planificar primero e informarse.

El aspecto más importante en el momento de acampar es contar con una fuente de agua cercana. Existen diversos métodos para purificar el agua y hacerla potable. El más simple es hervirla, pero también hay filtros portátiles y productos químicos purificadores.

La elección del lugar para montar la carpa no debe ser plano ni muy pendiente. En el primer caso porque puede inundarse en caso de lluvia; en el segundo, porque todo va a tender a rodar, incluidas rocas y troncos, y se tendrá poca estabilidad.

Hay que orientar la cara frontal de la carpa hacia donde sople menos el viento y no ubicarla cerca de lugares que puedan representar un peligro potencial como ríos, palmeras, árboles secos o rocas inestables. Es así porque los ríos pueden sufrir crecidas y la vegetación seca puede derrumbarse en cualquier momento o servir como material inflamable.