5 razones para amar el lago Nasser en Egipto

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
· 5 mayo, 2019
Es el lago artificial más grande del mundo. Pero, más allá de sus dimensiones, es especial por otros muchos motivos.

El lago Nasser puede convertirse en la gran sorpresa durante un viaje a Egipto. Todos sabemos que ese país del norte de África es la tierra de los faraones y de las pirámides. Es un territorio bañado por el Nilo donde predomina el desierto. Pues bien, en el extremo sur de Egipto se encuentra el lago Nasser, que es, ni más ni menos, que el lago artificial más grande del mundo.

Historia del lago Nasser

Presa de Asuán
Presa de Asuán

Un poco más adelante os vamos a dar todos los motivos por los que visitar el lago Nasser, pero, de momento, os vamos a contar algo de su historia. Este lago, como ya hemos dicho, es artificial. En realidad, es el grandioso embalse que se hizo para controlar las aguas del Nilo gracias a la presa de Asuán.

Esta es una mastodóntica obra que se realizó a mediados del pasado siglo XX para impedir las inundaciones habituales que provocaba el Nilo. De modo que el lago Nasser tenía que contener una gran cantidad de agua, de hecho, se extiende a lo largo y ancho de más de 5.000 km².

Es, por ello, un lago navegable. Es decir, uno se puede dar el gusto de navegar rodeado de agua en pleno desierto. Y ese es uno de los encantos del lago Nasser, pero a continuación os vamos a dar más.

Motivos para disfrutar del lago Nasser

1. Una navegación tranquila y distinta

Barco en el lago Nasser
Barco en el lago

Un estupendo motivo para embarcarse en el lago Nasser es que allí vas a navegar sobre unas aguas siempre tranquilas. Además, el entorno tiene una fotogenia única. Estarás rodeado de agua y, a su vez, de la arena del desierto. Disfrutarás de unos contrastes cautivadores y de algunos de los atardeceres más bellos que verás jamás.

2. Recorrer una frontera

A todo aquel que le gusta viajar, como seguro que es tu caso, le encanta atravesar fronteras. Pues bien, el recorrido por el lago Nasser nos lleva por dos países distintos. Sus aguas hacen frontera entre Egipto y Sudán.

El lago también es conocido como el mar de Nubia, al haber ocupado parte del territorio donde vivía la etnia nubia, a caballo de esos dos países africanos.

3. La naturaleza increíble del lago Nasser

Cocodrilo del Nilo en el lago Nasser
Cocodrilo del Nilo

Otro de los encantos del lago es descubrir la fauna que se ha adaptado a esta creación del hombre, que, al fin y al cabo, ha supuesto un milagro para la vida en el desierto. Eso se manifiesta en tierra firme, ya que por las orillas no es difícil ver zorros o gacelas, además de otras especies emblemáticas de Egipto, como escorpiones o serpientes.

Aunque, si hablamos de un animal que todos vinculamos con el gran río egipcio, ese es el cocodrilo del Nilo. Pues bien, debes saber que los últimos ejemplares viven aquí, en el lago Nasser.

Y también hasta aquí llegan muchas aves y en los fondos acuáticos hay infinidad de peces. Entre ellos, destaca la famosa perca del Nilo. Un pez de agua dulce que puede alcanzar los dos metros de longitud y los 200 kilos de peso.

4. Excursiones por el entorno

Templo de Isis
Templo de Isis

Una de las maravillas de recorrer en un barco del lago Nasser es la posibilidad de desembarcar en parajes que nos parecen remotos y de otro planeta. Parece mentira que podamos estar rodeados de agua y, de pronto, encontrarnos en medio de un desierto de arena, con dunas tan altas y hermosas como estériles para la vida.

En esos ambientes nos podemos dar un tranquilo paseo y reflexionar sobre cómo puede existir la vida en estos paisajes tan inhóspitos. Y, tras la caminata y de vuelta a nuestro barco, tal vez tengamos cerca una pequeña playa en la que zambullirnos para refrescarnos. Por cierto, nos estaremos bañando en las aguas más limpias de Egipto.

5. Conocer Abu Simbel

Templo de Abu Simbel
Templo de Abu simbel

Hemos dejado para el final el gran motivo por el que muchos visitan el lago Nasser. Nos referimos al conjunto monumental de Abu Simbel. Esta es una de las grandes joyas del patrimonio del Egipto faraónico. Un lugar compuesto por dos templos imponentes: el dedicado a Ramsés II y el que homenajea a la reina Nefertari.

Este yacimiento de Abu Simbel se salvó de las aguas cuando se construyó el lago Nasser. En total, fueron 14 los lugares que se desmontaron piedra a piedra para después ser trasladados a otros lugares a orillas del Nilo. Fue el caso de los templos de Karnak, Luxor o Kom Ombo.

Sin embargo,  el de Abu Simbel quedó aquí, junto al lago Nasser. De esta manera, el templo y el lago forman un conjunto que por sí solo merece la pena el viaje hasta Egipto. Imposible perdérselo.

  • Presa de Asuán. (s.f.). En Wikipedia. Recuperado el 4 de mayo de 2016 de https://es.wikipedia.org/wiki/Presa_de_Asu%C3%A1n
  • Allais, L. (2013). Integrities: The Salvage of Abu Simbel. Grey Room. https://doi.org/10.1162/grey_a_00094