4 cosas imprescindibles que hacer en Haro, La Rioja

Haro es una preciosa localidad de La Rioja fuertemente ligada a la elaboración del vino. Aunque también destaca por la multitud de monumentos que conserva o por su exquisita gastronomía. A continuación te desvelamos los mejores planes que se pueden realizar en este municipio. ¿Nos acompañas?

1. Recorrer el casco histórico

Haro en La Rioja
Haro – Graeme Churchard / Flickr.com

Haro posee un rico patrimonio artístico y cultural. Gran parte se puede descubrir paseando por la “Herradura”, el casco antiguo de Haro, declarado Bien de Interés Cultural desde 1975.

Uno de los edificios de referencia es el Ayuntamiento, la obra civil más importante y mejor conservada del municipio. Fue edificado en estilo neoclásico durante la época del rey Carlos III.

En la misma ubicación, en la plaza de la Paz, también se encuentran un característico quiosco y el Palacio Bendaña, un edificio de tres plantas construido en piedra de sillería. De él destacan sus dos fachadas, cada una perteneciente a un siglo diferente, y la galería mudéjar con estrellas y flores entrelazadas. Actualmente alberga en su interior la Oficina de Turismo Municipal.

Otros edificios civiles

Palacete en Haro
Haro – Fotos con mi FJR / Flickr.com

Otro de los palacios con los que cuenta Haro es el de la Bezaras, que destaca por sus grandes dimensiones. A él hay que sumar el palacio de los Condes de Haro, el de Tejada y el de Los Salazar, en el que es clara la transición entre el estilo plateresco y el herreriano Hay más: los palacios de la Plaza de la Cruz, de Las Sevillanas y la Casa Pisón, un palacio barroco del siglo XVII.

Por otro lado, el casco histórico de Haro estuvo amurallado y a él daban acceso tres puertas, de las que solo se conservan dos: la puerta de San Bernardo, que a día de hoy es un austero arco de medio punto, y la puerta de Santa Bárbara. Otro tramo de la muralla que aún se conserva en pie es una torre de sillería del siglo XIV, en la que se ha instalado un museo.

2. Visitar las iglesias y los museos de Haro

Iglesia de Santo Tomás en Haro
Iglesia de Santo Tomás – Martin Stone / Flickr.com

La arquitectura religiosa es una parte importante del patrimonio de Haro. Destaca la basílica de la Virgen de la Vega, de estilo barroco y en la que sobresale el retablo barroco del altar mayor construido en 1740.

Otro templo es la parroquia de Santo Tomás, situada a los pies del cerro de La Mota. Lo más especial de la misma es la torre, la cual sentó un precedente en otras posteriores como la de Santa María la Redonda de Logroño.

Algo más alejada del centro de Haro está la ermita de San Felices. Dicho santuario arroja unas bonitas vistas del Ebro o de los viñedos, ya que se asienta en los riscos de Bilibio. Por ello, no es de extrañar que fuera elegida “El Mejor Rincón” por la Guía Repsol en 2014. Además, el lugar es famoso por ser el escenario de la famosa Batalla del Vino.

Respecto a los museos habría que visitar el Museo del Torreón, que alberga una colección de arte contemporáneo de varios autores de La Rioja; o el Museo al Aire Libre, donde se pueden contemplar diferentes esculturas de oficios tradicionales, artesanos y artísticos, como el de alpargatero o embotellador. El objetivo es reconocer el trabajo de muchos habitantes de la localidad.

3. Hacer enoturismo

Bodega en Haro
Bodega – Robert McIntosh / Flickr.com

Haro y el vino mantienen una relación muy estrecha, de ahí que se le conozca como “Costa del Vino” o “Capital del Rioja”. La producción se centra mayoritariamente en el vino tinto, pero también se produce vino blanco, rosado y cava. Los turistas tienen la oportunidad de comprarlos en alguna de las tantas enotecas o bodegas que pueblan el municipio.

Precisamente, Haro puede presumir de tener algunas de las bodegas más antiguas de La Rioja, entre ellas, Bodegas Berceo, construida en 1801. Asimismo, el Barrio de la Estación recoge la mayor concentración de bodegas centenarias del mundo. Una de ellas es Bodegas C.V.N.E. Visitarla es una buena forma de aprender de la historia y de la elaboración del Rioja, así como de participar en alguna de sus catas.

Los que quieran saber aún más pueden pasarse por el Centro de Interpretación del Vino de Rioja, ubicado en la mítica Estación Enológica, inaugurada en 1892. El objetivo del centro es divulgar el conocimiento enológico con información interactiva, paneles y videoproyecciones.

“Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.”

-Federico Fellini-

4. Degustar su deliciosa gastronomía

Patatas a la riojana
Patatas a la riojana – restaurante kaialde / Flickr.com

La gastronomía es uno de los principales atractivos de Haro, puesto que cuenta con numerosos productos de calidad y propios de la zona. De estos sobresalen las verduras y las hortalizas cultivadas en las huertas de la zona, los productos de matanza y los postres. De ahí que algunos platos imprescindibles sean la menestra de verduras, las patatas con chorizo, los pimientos rellenos o las chuletillas al sarmiento.

Una de las mejores formas de degustar todo ello es mediante alguna ruta gastronómica: la de la plaza de la Paz, en la que disfrutar de suculentos pinchos, buenos vinos, platos combinados variados o cafés, al tiempo que se divisan joyas arquitectónicas como el Ayuntamiento; o la de la Herradura, en la que sobresale la calle San Martín.

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