Visitamos el espectacular Templo Dorado de Amritsar

· 16 febrero, 2018

El templo de Oro, o Templo Dorado, es el mayor reclamo turístico de la ciudad india de Amritsar e, incluso, del país asiático. Es más, gana en número de visitantes extranjeros al también célebre Taj Mahal. Si quieres saber el motivo por el que más de 100.000 personas lo visitan diariamente, no dudes en seguir leyendo, te vas a sorprender.

Conoce brevemente la historia del Templo Dorado

Templo Dorado de Amritsar
Templo Dorado – Boris Stroujko

El Templo Dorado empezó a edificarse en el año 1588, en un lugar donde solo había un lago y un bosque y del que el emperador Akbar se enamoró en una visita. Por ello, decidió financiar las obras de la construcción que conocemos hoy en día y para la que se transformó el sitio por completo.

El edificio sagrado fue completado en 1604, año en el que fue inaugurado. Desde entonces, miles de personas acuden a este templo, construido en mármol y cubierto por placas de oro. Una hermosa construcción que se refleja en el lago artificial junto al que se ubica y en el que se bañan cientos de visitantes para purificarse.

Por otro lado, el templo fue escenario de uno de los hechos más famosos acontecidos en Amritsar: la operación Blue Star. Así se conoce a la respuesta que el Gobierno indio dio en 1984 a la intentona independentista del líder sij Jarnail Singh Bhindranwale y sus seguidores, y que se saldó con más de 500 muertos.

Representa simbólicamente el pensamiento sij

Entrada al Templo de Oro de Amritsar
Entrada al templo – tscreationz

El mismo año en el que el Templo Dorado fue inaugurado se instaló en su altar el Adi Granth, la escritura sagrada de los sijs. Por ello, la mayoría de los sijs visitan al menos una vez en su vida la construcción. Lo hacen especialmente durante alguna ocasión señalada, ya sea un cumpleaños o un matrimonio.

El sijismo es una religión procedente de la India que tiene origen en las continuas disputas entre los musulmanes y los hindúes durante los siglos XVI y XVII. Precisamente, la razón de ser de esta creencia es la de propagar la armonía religiosa, trabajar por la paz y ofrecer liberación espiritual a todo el mundo.

Esa solidaridad se evidencia en la propia construcción, ya que consta de cuatro puertas ornamentadas que simbolizan, precisamente, la apertura de los sijs a todos los visitantes que deseen acceder al interior, donde es fácil encontrar a cientos de fieles que rezan u ofrecen toda clase de obsequios.

“No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla.”

-Eleanor Roosevelt-

Información de utilidad para visitarlo

Templo Dorado de Amritsar
Templo Dorado – Pol Miret

La construcción abre durante todos los días del año y a cualquier hora del día, pero es relevante conocer su rutina horaria, como por ejemplo que a las once de la noche tiene lugar la ceremonia de clausura del templo, o que a las dos de la madrugada es cuando se reabre el santuario.

Los turistas, además de acceder al recinto de manera gratuita (aunque las donaciones son bienvenidas), pueden quedarse a dormir. Y es que hay numerosas hospederías para peregrinos provistas de camas o de duchas con agua caliente. También se puede pasar la noche a la intemperie, en los alrededores del lago.

El templo también cuenta con un comedor que está permanentemente lleno de gente. No solo se sirven en él las comidas más importantes del día (desayuno, almuerzo y  cena), sino que cualquiera puede colaborar sirviendo, preparando los alimentos o fregando. Eso sí, se deben medir bien las raciones, pues no se permite dejar nada en el plato.

Otros datos de interés

Templo dorado de Amritsar
Templo Dorado – Sebastian Preußer / Flickr.com

Pese a que cualquier persona puede acceder al templo sin importar su religión, color, edad o género, es necesario cumplir algunas normas. Es imprescindible cubrirse la cabeza y los hombros, no llevar zapatos ni medias (se pueden guardar en distintos puntos), vestir modestamente y no sacar fotos o hacer vídeos en el interior.

Por otro lado, existen diversas formas de llegar al templo de Oro. Partiendo desde la capital de la India, Nueva Delhi, se puede coger un avión, la opción más rápida, pues solo tarda una hora. También se puede llegar en tren o en autobús, cuyos billetes pueden reservarse con anterioridad a través de sus páginas web correspondientes.