Viajar a Perú es mucho más que visitar Machu Picchu

· 20 noviembre, 2018
La ciudadela inca de Machu Picchu es la gran joya de este país. Sin embargo, Perú tiene otros muchos tesoros que también merece la pena descubrir.

¿Qué se te viene a la mente cuando escuchas Perú? Sí, lo sabemos, ¡Machu Picchu! Y es que este es el lugar más reconocido del país, como podría ser la Estatua de la Libertad en Nueva York o el Big Ben en Londres. No obstante, viajar a Perú te permite descubrir muchos otros tesoros, y eso es lo que queremos mostrarte.

Viajar a Perú más allá de Machu Picchu

Perú es cuna de cultura inca, una joya natural e histórica que esconde rincones maravillosos que merece la pena conocer. Queremos mostrarte algunos de ellos y explicarte cosas que no puedes dejar de hacer en este bello país.

Por supuesto, esto no significa que si vas a Perú regreses a casa sin haber visto el Machu Picchu, ¡eso sería casi un delito! Pero estos son otros lugares que no te tienes que perder:

Cuzco

Centro histórico de Cuzco en Perú
Centro histórico de Cuzco

Es, quizá, el segundo lugar más famoso de Perú. Considerada capital cultural del país, es una de las ciudades más bonitas de América. De hecho, su casco antiguo es Patrimonio de Humanidad.

Antigua capital del pueblo inca, a día de hoy se conservan pocos restos de aquella época. Pero algunos de ellos son muy interesantes, como la piedra de los doce ángulos, que forma parte del muro de un palacio. Y muy cerca se puede visitar la antigua ciudad de Sacsayhuamán, uno de los tesoros del Imperio inca.

Pero hay mucho por ver en Cuzco, desde la plaza de Armas a palacios de la época colonial. Tampoco hay que perderse el mercado de San Pedro, el templo de la Luna o el convento de Santo Domingo.

Si hay un lugar pintoresco en esta ciudad, ese es el barrio de San Blas, donde los artesanos están reunidos para ofrecerte los productos más autóctonos de la tierra hechos a mano por ellos.

Iquitos

Amazonas en Iquitos
Amazonas en Iquitos

El Amazonas es otras de las zonas que no puedes dejar de ver. Obviamente no al completo, pero al menos una parte. Una entrada ideal sería por Iquitos, ya que desde ahí se hacen visitas guiadas que pueden durar varios días y es una zona de la selva en la que no se conocen especies peligrosas.

Para llegar a Iquitos desde Lima solo puedes hacerlo en barco o avión, pues atravesar la selva es una aventura que no se puede hacer sin conocimiento de la zona. Por eso, no te adentres en ella sin un guía.

Desde Iquitos te subirán en una balsa que te llevará por el río más caudaloso del mundo. En el camino disfrutarás de la fauna y flora más exóticas que puedas imaginar.

Valle de Colca

Cañón del Colca en Perú
Cañón de Colca – descubriendoelmundo / Flickr.com

El valle de Colca es otro regalo que la madre naturaleza le hizo a Perú. No solo por ser un enclave natural maravilloso merece una visita, sino también porque en él habita el ave más famosa de Sudamérica: el cóndor.

Una recomendación es que si sufres mal de alturas debes tomar medidas para evitarlo. De camino hacia este fabuloso espacio natural pasarás por tramos que se sitúan entre 4 y 5 mil metros de latitud.

Este, sin duda, es un rincón idílico en que podrás ver paisajes muy muy diferentes. Ante tu mirada se sucederán grandes pastos llenos de alpacas, volcanes nevados o bosques frondosos. Te parecerá estar en el paraíso.

Lago Titicaca

Islas de los uros en el lago Titicaca
Islas de los uros

Y, por supuesto, no podemos viajar a Perú y pasar por alto uno de los lagos más famosos del mundo. Este es el lago navegable más alto del planeta, situado a 3.800 metros de altitud. Es difícil saber dónde termina el lago y dónde comienza el cielo.

Puedes contratar alguna excursión que te lleve por él. Y no te pierdas las islas de los uros. Son islas artificiales creadas a base de una planta acuática y que ¡están habitadas! Es toda una experiencia conocer cómo viven sus moradores. En ellas hay casas, escuelas y hasta pequeñas canchas deportivas.

Ya ves que, aunque al viajar a Perú sea obligatorio visitar el Machu Picchu, hay mucho más. En este país hay infinidad de lugares que ver. Su historia, su naturaleza, la hospitalidad de sus gentes y muchos motivos más son suficientes para que conozcas Perú más a fondo.