Viaja a Ochagavía y Olite, dos bellos pueblos navarros

· 4 diciembre, 2018
La comunidad española de Navarra esconde pueblos llenos de encanto. Unos por su historia y sus monumentos, otros por sus tradiciones y su entorno.

Ochagavía y Olite son dos preciosos municipios de Navarra que merece la pena visitar en cualquier viaje a esta comunidad. Y es que a su importante patrimonio artístico y cultural se le suma un entorno natural privilegiado. A continuación, te contamos todo lo que tienes que conocer sobre ambos pueblos. ¿Nos acompañas?

Qué ver y hacer en Ochagavía

Ochagavía ofrece numerosos encantos. Nada como pasear por sus estrechas calles empedradas y admirar sus casas de piedra, con tejados empinados y trabajados dinteles y balcones. Sin olvidar su moderna Casa Consistorial.

Vista de Ochagavía
Ochagavía

No obstante, de entre todas las construcciones destacan los palacios medievales de Urrutia y de Iriarte o el de Donamaría. Junto a estos también sobresalen algunas casas blasonadas de los siglos XVIII y XIX.

Respecto a los monumentos religiosos de Ochagavía, habría que mencionar la iglesia de San Juan Evangelista, que conserva restos de la época medieval. En su interior verás algunos retablos renacentistas y barrocos muy hermosos

También hay que hablar de la ermita de Nuestra Señora de Muskilda. Se construyó en el siglo XII en estilo románico. Está situada en el monte del mismo nombre, a más de mil metros de altura y rodeada por una muralla.

Merece la pena caminar despacio para saborear el encanto de este municipio, pero también salir de él. Ochagavía está en pleno Pirineo navarro y en sus alrededores puedes seguir diversas rutas senderistas.

Posibilidades turísticas de Olite

Uno de los monumentos más destacados que se debe visitar es el Palacio Real de Olite. Un tesoro elegido como la primera de las siete maravillas medievales de España.

Palacio Real de Olite
Palacio Real de Olite

Se construyó entre los siglos XIII y XIV y fue una de las sedes de la Corte del Reino de Navarra desde el reinado de Carlos III el Noble. Es un magnífico recinto que da la impresión de presentar un cierto desorden en su diseño.

Otra joya es el Palacio Viejo o Palacio de los Teobaldos, de origen romano. Ese pasado se puede apreciar, por ejemplo, en la base de sus cuatro torres, con grandes sillares. Posteriormente, la construcción pasó a formar parte del patrimonio real. Varios monarcas navarros se alojarían allí, ordenando diversas remodelaciones.

En Olite también se debe visitar la iglesia de San Pedro. Es la más antigua del municipio y de estilo románico. Su torre, de más de cincuenta metros de altura, es gótica.

Además de ella, merece la pena visitar la iglesia de Santa María la Real, declarada Bien de Interés Cultural. Destaca por su portada, por su fachada, así como por el retablo renacentista del pintor Pedro de Aponte.

Estas construcciones, que configuran el conjunto histórico del municipio de Olite, se complementan con los tramos de muralla que aún se conservan y que proceden de la época romana. Fue entonces cuando se levantó con un propósito defensivo. Dichos tramos se encuentran adosados a algunas viviendas.

El camino entre Ochagavía y Olite

Calle de Escároz en Navarra
Escároz

Ochagavía se encuentra a unos noventa kilómetros de Olite, por lo que el mejor modo de llegar es en automóvil. Tan solo hay que seguir la carretera NA-178 que pasa por los municipios navarros de Lumbier o de Escároz. Tras aproximadamente una hora y veinte minutos de viaje llegaremos a nuestro destino.

Por otro lado, los que quieran aprovechar para conocer más lugares de Navarra pueden hacer paradas en el camino. Por ejemplo, la villa de Lumbier está enclavada al pie de la sierra de Leire y rodeada en parte por el río Salazar. Una localidad que alberga el ayuntamiento más antiguo de toda Navarra.

Mientras, a escasos kilómetros de Ochagavía podemos visitar Escároz, que conserva el encanto de los pueblos de alta montaña. En él abundan las viviendas de tipo tradicional, de dos o tres plantas, construidas a base de piedra y de madera y con tejas rojas y planas. También destaca la parroquia de San Román, del siglo XVI.

Visitar Ochagavía y Olite te da la oportunidad de descubrir dos de las localidades más bonitas de Navarra. Pero esta es una comunidad española con muchos otros encantos, por lo que merece la pena dedicar unos días a descubrirlos.