Verdades y mentiras sobre los viajes a Nueva York

· 29 junio, 2017

Viajar a Nueva York es algo que todo el mundo debería hacer una vez en la vida. Es un destino que todos conocemos gracias al cine y la televisión, que a todos nos resulta familiar y del que todos tenemos una opinión, a veces sin haber estado. O sea, que circulan muchos faltos mitos o bulos sobre la Gran Manzana, y sobre ellos vamos a hablarte a continuación.

No es nada fácil entrar en Nueva York

Nueva York en Estados Unidos
Manhattan – Songquan Deng

Falso, casi siempre. En el mundo en el que vivimos se han redoblado las medidas de seguridad, sobre todo en los aeropuertos y especialmente en los estadounidenses.

No obstante, se puede decir que entrar en el país desde cualquiera de los aeropuertos de Nueva York (La Guardia, JFK o Newark) no es difícil y solo requiere paciencia y cumplir con todos los requisitos, sobre todo el impreso ESTA. Eso sí, puede que el tramite se alargue por algún apellido sospechoso, algún sello en tu pasaporte o un parecido facial desafortunado.

Sentirse como en una película

Lugares selfie, Nueva York
Empire State Building – azyllama

Absolutamente verdad. Todo el que haya estado allí describe su viaje a Nueva York con esa frase: es como estar en una peli.

Y no solo porque muchos de los escenarios que pises y veas los has vivido antes desde una pantalla de cine. Incluso cualquier momento cotidiano que observes te parecerá un rodaje que se podría estar haciendo con cámara oculta.

Sin olvidar que según el número de días de tu estancia en Nueva York, no será extraño que te encuentres con un rodaje de verdad, sea para cine o para una serie de televisión.

Nueva York es muy cara

Museo Metropolitano de Nueva York
Museo Metropolitano – flowcomm / Flickr.com

Ni verdad, ni mentira. Depende. Barata no es, pero no hace falta arruinarse para visitarla. Para ello es necesaria antelación, sobre todo a la hora de reservar el alojamiento. Aunque siempre será caro, hasta desorbitado, si se elige un hotel en el mismo corazón de Manhattan.

Por el contrario, los museos cobran la voluntad por entrar. Mientras que hay miradores en algunos rascacielos que pueden ser muy caros, por no hablar de los exclusivos tours en helicópteros. Y en cuanto a la comida hablaremos a continuación.

“Una inversión en un viaje es una inversión en ti mismo.”

-Matthew Karsten-

Nueva York es sinónimo de comida basura

Puesto callejero en Nueva York
Nueva York – Oliver Foerstner / Shutterstock.com

Mentira. Está claro que se puede comer muy barato a base solo de puestos callejeros, y eso es comida basura. Algo que también se puede encontrar a precios un poco más caros en ciertos restaurantes populares. No obstante, también es posible comer más sano. Es posible y a veces casi un lujo, comerse una buena ensalada.

A cambio, hay que decir que sea cual sea el precio, por regla general, los platos son muy abundantes. Así que al menos te sacias, tanto en lo caro como en lo barato, así que si viajas a Nueva York puedes alternar el tipo de comida y de ninguna forma pasar hambre.

Una ciudad para callejear

Lugares alternativos de Nueva York
Central Park – Songquan Deng

Verdad. Es innegable que hay que montarse en el metro y sentir lo que hemos visto infinidad de veces en las películas, pero Nueva York es para llevar buenas zapatillas y callejear.

El gran espectáculo que ofrece NYC es contemplar su vida, sus habitantes y sus visitantes. Por las grandes avenidas, por Central Park, por los puentes. Es fantástico, fotogénico, evocador y además gratis.

Fantástica para ir de compras

Quinta Avenida en Nueva York
Quinta Avenida – View Apart

Cada vez menos. Pero los aficionados del shopping tienen una cita con las grandes cadenas comerciales y las marcas. Es verdad que con mucho ojo es posible ahorrarse unos cuantos dólares, pero la oferta es tanta y tan variada que puede entrar el virus de la compra compulsiva y dejar gravemente herida nuestra tarjeta de crédito.

NYC engancha

Rotundamente cierto. El porcentaje de visitantes que viajan a Nueva York y desean volver es mayoritario. Y cada uno con sus propias razones. Así que esos motivos para querer regresar a la Gran Manzana solo los podrás explicar tú a tu vuelta.