6 cosas imprescindibles que hay que ver y hacer en Olot

Olot es un hermoso municipio ubicado en Girona. Entre sus muchos atractivos turísticos destaca su entorno. De hecho, toda la localidad se halla dentro del Parque Natural de La Garrotxa, famoso por sus volcanes. Asimismo, también es apreciado por su historia, que podemos estudiar a través de edificaciones como castillos, iglesias o museos. Hoy hablamos sobre cosas que ver y que hacer en Olot.

1. Recorrer Parque Natural de La Garrotxa

La Garrotxa cerca de Olot
La Garrotxa – peresanz

El Parque Natural de La Garrotxa sirve de marco al municipio de Olot. Un entorno que le da un aspecto mágico, tranquilo y propicio para desconectar de la ajetreada vida de la ciudad. Porque, además, aquí hay algo especial: volcanes.

En La Garrotxa ha más de cuarenta conos volcánicos y veinte coladas de lava. Un lugar que puede ser recorrido a pie por los diferentes senderos establecidos. Pero también se puede hacer en vehículo, ya que su enorme extensión, más de 12.000 hectáreas, hace complicado abarcarlo por completo de otro modo.

“El paisaje no tiene un lenguaje y la luz no tiene una gramática, y en cambio millones de libros intentan explicarlos.”

-Robert Macfarlane-

2. Disfrutar de unas espectaculares vistas

Vista aérea e La Garrotxa
La Garrotxa – IURII BURIAK

Si queremos disfrutar de unas vistas excepcionales hay otra posibilidad: un viaje en globo sobrevolando los conos. Es desde el aire desde donde mejor se puede admirar la singularidad del terreno y esos conos volcánicos que desde el suelo a veces es difícil apreciar.

Otra forma de conocer su bello paisaje es recorrerlo en bicicleta. Existe una vía de verde que conecta las principales localidades que hay en el parque. Se encuentra construida sobre una antigua vía de tren. No es muy exigente, ya que apenas tiene un desnivel de un 1,5%, y desde ella parten otras rutas que permiten descubrir zonas interesantes del parque.

3. Conocer los monumentos de Olot

Castillo de Santa Pau
Castillo Santa Pau – DarioSintoni

Olot también destaca por sus siglos de historia. Historia que se percibe en sus monumentos. Destaca la iglesia de Sant Esteve, declarada patrimonio de interés cultural. Guarda en su interior joyas como el retablo del Roser y diferentes altares.

También merece la pena visitar edificaciones como la Casa Fuerte de Juvinyá, uno de los mejores ejemplos de construcción civil medieval de la comarca. Otro lugar de interés es el castillo de Colltort,  del siglo XI, o el de la cercana localidad de Santa Pau. Además de ello hay que nombrar algunas ermitas ubicadas en las inmediaciones, como las de Sant Miquel del Corb y Sant Martí.

4. Visitar sus museos

Museo de los Volcanes en Olot
Museo de los Volcanes – Herminio Aviles / Flickr.com

En el museo parroquial se pueden contemplar cuadros y piezas de orfebrería de los siglos XV al XIX. Alguna proceden de otras parroquias e iglesias catalanas, trasladadas para su mejor conservación. También se puede admirar un óleo de El Greco.

En Olot podremos visitar otros museos como el de los Santos o el de la Garrotxa, especializado en pintura catalana. Pero si hay uno especial es el dedicado a los volcanes. Se trata de un espacio en el que se explican los procesos sísmicos y vulcanológicos y se habla de los ecosistemas que se pueden encontrar en la zona.

5. Descubrir rincones únicos

Cascas en la Garrotxa en Olot
Molís del Murris – CRISTIAN IONUT ZAHARIA

En los alrededores de Olot es posible disfrutar de la naturaleza más allá de los volcanes. De hecho, esta región es rica en agua, pudiendo ver espectaculares cascadas como las de Molís del Murris, visita totalmente obligada para los amantes del medio ambiente.

Sus cristalinas aguas y su paraje rodeado de flora y fauna a día de hoy siguen siendo uno de los tesoros escondidos de la comarca, por lo que es posible disfrutar de este rincón único en absoluta privacidad.

6. Disfrutar de una rica gastronomía

La gastronomía de Olot, al igual que el de toda la región de La Garrotxa, posee abundantes platos sabrosos realizados con verduras y carnes típicas de la zona. Barbacoas y brasas son algunas de las especialidades altamente recomendables, así como sopas y guisos o embutidos. Entre los licores de la región sobresale la ratafia.

Además, podremos adquirir exquisiteces que van desde distintos tipos de quesos hasta embutidos tradicionales como el piumoc, procedente de la zona del costillar del cerdo. Lo mismo sucede con tomates, nabos negros o alubias con los que preparar guisos y platos calientes, especialmente reconfortantes durante el invierno.

Fotografía de portada: SherryFlox / Flcikr.com

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