Greenwich en Londres, mucho más que un observatorio

Greenwich es uno de los famosos barrios de Londres. Se popularizó hace un par de siglos cuando se hizo un descubrimiento. Este consistía en que el meridiano que da nombre a la circunferencia imaginaria que une los polos pasaba por allí. Pero esta zona no cuenta tan solo con el viejo observatorio astronómico y un monumento informativo sobre este hecho. Quizá sea lo más conocido, pero hay mucho más.

Qué ver en Greenwich

El barrio se ha convertido en una de las áreas mejor consideradas y comunicadas de la City. Descubrimos los secretos que guarda este interesante espacio urbano escondido entre los edificios de la capital europea por antonomasia.

1. El Cutty Sark, un velero de aguas calmadas

Un viejo y gigantesco velero vigila el dique seco del barrio de Greenwich. Este antiguo barco mercante se dedicaba en su tiempo al comercio y la distribución de . Es esta una de las últimas las naves de su estilo que se construyeron. Pronto comenzó la Revolución Industrial que trajo consigo la creación de embarcaciones de vapor.

Cutty Shark en Greenwich
Cutty Shark – Kotsovolos Panagiotis / Shutterstock.com

A día de hoy es uno de los museos más interesantes e irreverentes de la zona. Su visita es ideal para las familias con niños y para los amantes de la náutica. Sentirse pirata o marino es más fácil que nunca en su interior. Cabe destacar que fue precisamente este navío el que inspiró el nombre de la popular marca de whisky.

Lamentablemente, los visitante ya no tienen permitida la contemplación exterior del barco desde el suelo. Con esto se intenta minimizar los daños que el casco sufrió en un antiguo incendio.Y, si se quiere completar la visita, muy cerca está el Museo Marítimo Nacional.

“El hombre no puede descubrir nuevos océanos al menos que tenga el coraje de perder de vista la costa.”

-André Gide-

2. Fan Museum, único en todo el país

Aquellos que estén interesados en los museos extraños o basados en objetos poco usuales están de enhorabuena. No todas las galerías tienen que ser iguales y el Fan Museum lo cumple a rajatabla. Se trata, nada más y nada menos, que de una exposición de abanicos.

The Fan Museum en Greenwich
The Fan Museum – Maia Weinstock / Flickr.com

Es más, está considerada como la única colección abierta al público de este estilo, al menos en Reino Unido. Por si fuera poco, el local cuenta con diversas amenidades.

Para evitar que confundamos su nacionalidad, a media tarde es posible tomar el té en sus estancias, preparadas para ello. Si lo deseamos podemos añadir una nube de leche a nuestra bebida caliente más inglesa. ¿Y qué mejor que hacerlo rodeado de abanicos? Para finalizar, podemos pasar por su magnífica tienda en la que, por supuesto, encontraremos algunos ejemplares similares a los expuestos en el museo.

3. Queen´s House, la antigua residencia real

Queen`s House es una edificación que se levantó a principios del siglo XV con el fin de convertirse en una casa real. Tiempo después se notificó que estaba demasiado lejos como para que la familia real se alojase allí. Esta situación dejó paso a la transformación del edificio en un hospital.

Queen's House en Greenwich
Queen’s House – Vittorio Caramazza

Conforme la vida iba pasando, su interior tuvo muchos usos y rectificaciones. Mientras tanto, por su parte, el exterior se mantenía impasiblemente bello. Llegado el siglo XIX se le otorgaron ciertos añadidos. Estamos hablando de las hermosas y alargadas columnatas que actualmente lo rodean.

De este modo, se ha convertido en uno de los paisajes más reconocidos de la metrópoli londinense. De hecho, ha aparecido en un creciente número de películas. Una de las más populares es Thor: El mundo oscuro (2011), protagonizada por Chris Hemsworth y Natalie Portman .

4. El Parque de Greenwich, un lugar para soñar despierto

Como todo barrio de Londres que se precie, Greenwich cuenta con un precioso y amplio parque. Plagado de gigantescas zonas ajardinadas y verdes, es un paraíso para pasear. Hacer un pequeño picnic o sentarse a leer un libro es lo que más apetece en este pequeño edén terrenal.

Greenwich Park
Greenwich Park – Nadiia Gerbish

Si caminamos hacia sus extremos obtendremos unas espectaculares vistas del centro de la urbe. Incluso podremos avistar el imponente complejo de oficinas Canary Wharf. Lo mismo ocurre con la catedral de Saint Paul y con el famoso río Támesis.

Casi todos los monumentos que merece la pena visitar se ubican en su interior. Esto es así porque ocupa una superficie total de 50 hectáreas. Su valor crece ante nosotros cuando descubrimos que es el parque real más longevo de todos los británicos. No hemos de extrañarnos si nos cuentan que su existencia se remonta al Imperio romano. Es absolutamente cierto.

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