Valderrobres, la preciosa capital de la comarca del Matarraña

· 17 mayo, 2017

La provincia de Teruel en muchas ocasiones es una gran desconocida para quien desea hacer turismo rural en España. Y sin embargo, puede ser un territorio realmente sorprendente, con áreas tan espectaculares como la comarca del Matarraña, situada al noreste de la provincia. Y en esa zona tan atractiva destaca especialmente su capital. Valderrobres es una preciosa localidad de aires medievales.

Valderrobres y el río Matarraña

Puente de Valderrobres
Puente medieval – David Ortega Baglietto

El río Matarraña, que da nombre a la comarca, atraviesa la población y la divide en dos zonas diferenciadas. A un lado queda todo el núcleo antiguo, con los grandes monumentos de la localidad, y en la otra orilla está el Valderrobres más moderno con todos sus servicios, infraestructuras y establecimientos turísticos.

Y ambas partes quedan unidas por un espectacular puente de piedra. Un puente de orígenes medievales, concretamente en tiempos del arte gótico. Y realmente las dimensiones de este puente parecen ser excesivas, teniendo en cuenta el poco caudal que generalmente porta el río. Si bien es cierto que este río aumenta su volumen considerablemente en ciertos momentos del año.

El patrimonio histórico de Valderrobres

Puente de Valderrobres
Arco de San Roque – rubiphoto

Al cruzar el puente, lo primero que nos encontramos es el Arco de San Roque que da paso a la gran plaza del núcleo antiguo. Allí merece la pena fijarse en la espectacular Casa Consistorial levantada en el estilo renacentista del siglo XVI. Pero en esa plaza hay otros edificios interesantes, como la gran Fonda, que sigue alojando en la actualidad a viajeros.

Lo cierto es que este es el punto de inicio para un itinerario por calles y cuestas que nos trasladan en el tiempo, a una época indeterminada entre los siglos XIV y XVI, ya que por todo el casco antiguo abundan las casonas históricas, con grandes blasones de infanzones y nobles, y con fachadas de piedra realmente imponentes. De esta manera, contemplando esas construcciones y haciendo numerosas fotos, casi ni se nota la ascensión para llegar a las grandes joyas del patrimonio de Valderrobres.

Castillo de Valderrobres

Castilllo de Valderrobres
Castillo de Valderrobres – Ana del Castillo

La silueta desde lejos de la población queda completamente dominada por el volumen del castillo. Una antigua fortaleza que el arzobispo García Fernández de Heredia transformó en un verdadero palacio. Un lugar que en el pasado quedó abandonado, pero que tras una profunda restauración es un espacio de visita obligada en Valderrobres.

“Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia”.

– Enrique Jardiel Poncela –

La iglesia de Santa María la Mayor

Castillo e iglesia deValderrobres
Valderrobres – Marc Venema

Y como pareja de esta joya del patrimonio de toda la Comunidad Autónoma de Aragón, también se puede visitar la monumental iglesia de Santa María la Mayor de Valderrobres. Este es un templo que tiene las características más peculiares del gótico aragonés, ya que por estas tierras fue habitual hacer iglesias de planta de salón, es decir, espacios donde ábsides, naves y capillas tenían superficies iguales

Museo de Valderrobres

Está claro que durante una visita a Valderrobres hay que entrar a su castillo y a su iglesia. Pues bien, esas entradas también llevan incluido el recorrido por el museo municipal. En él se hace un repaso a la larga historia de esta localidad turolense. Y también hay espacio y salas para manifestaciones artísticas más actuales.

El entorno de Valderrobres

Los Picos en Valderrobres
Los Picos – jaume

El núcleo antiguo de la villa es digno de ser visitado, pero una vez allí es interesante adentrarse por alguno de los senderos del entorno. Incluso podemos llegar hasta el cercano pueblo de Beceite, a unos 7 kilómetros, donde se encuentran algunos de los parajes más hermosos de la zona serrana de Los Puertos de Beceite.

Pero más cerca, a las afueras de Valderrobres también podemos visitar un lugar de carácter natural y cuya visita es inolvidable, el Observatorio de Aves “Mas de Bunyol”. Ciertamente aquí se pueden ver varias especie de aves, pero sobre todo se descubre al buitre leonado, que llega hasta esta zona para alimentarse. Impresionante.