Una aventura en motonieve por Svalbard

Sonia Budner · 10 febrero, 2019
El archipiélago de Svalbard, en Noruega, permite disfrutar de aventuras únicas. Entre ellas, hacer una excursión en motos de nieve para avistar osos polares.

Os hablamos de un viaje que está rompiendo moldes. Nos vamos al Polo Norte, al menos a la población que se encuentra más cerca de él. Un archipiélago de apenas 2000 habitantes y con la mayor concentración de osos polares del mundo. Svalbard esconde valles totalmente vírgenes, donde ningún ser humano a puesto aún su huella.

Este es un destino que te sumerge en un increíble viaje en el tiempo, a una era glacial. En medio de todo ese paraje helado, Svalbard se ha especializado en recibir a turistas de aventura.

Aquí encontrarás experiencias de todo tipo, pero, sin duda, la estrella de las aventuras te espera aquí en forma de 100 kilómetros de recorrido en motonieve. Es el tramo que cruza la isla de oeste a este para llegar hasta la zona habitada por los osos polares.

Una aventura que te subirá la adrenalina y te enfrentará a tus miedos. Recorrer en motonieve los valles glaciales, aprender a guiarte en la niebla y acercarte al hábitat de uno de los animales más grandes del mundo será inolvidable. Y todo bajo unas temperaturas gélidas.

Svalbard, un centro de aventuras

Paisaje de Svalbard
Paisaje de Svalbard

Svalbard entra en una oscuridad que dura 24 horas al día cuando se halla en la temporada conocida como la noche polar. De mayo hasta septiembre ocurre todo lo contrario, es el sol de medianoche. A pesar de hallarse en el Ártico, la climatología de Svalbard es bastante buena, gracias a la corriente cálida del Golfo que toca su costa.

Aquí encontrarás muchas ofertas de aventuras diferentes. Por ejemplo, travesías en pulka hacia el norte de la isla en las que las noches se pasan en tiendas. Estas travesías recorren un vale glacial en el que pocos humanos se han adentrado. También hay excursiones con perros en trineo, travesías con esquís y muchas otras.

Culmina con la gran aventura en motonieve hacia la lengua glaciar que hace de paso a los grandes del Ártico: los osos polares. Se calcula que hay alrededor de 3000 ejemplares en esta zona. Estas escapadas se realizan en pequeños grupos organizados y siempre con guías.

Además de osos polares, a través de los paisajes helados de la tundra, en la temporada de octubre a febrero tendrás la oportunidad de ver algunas auroras boreales.

Los trayectos en motos de nieve

Motos de nieve en Svalrbard

Son varias las empresas que ofrecen versiones de esta fascinante aventura. Estas travesías pueden contratarse directamente en Svalbard. Pero también hay empresas españolas especializadas en esta aventura, como Tierras Polares o Mundo Ártico. Encontrarás desde rutas de unas pocas horas hasta trayectos de dos días.

Antes de salir, te darán un rápido tutorial sobre cómo manejar la moto nieve. Rápidamente llegas a la conclusión de que no es tan difícil. Y menos mal, porque cuando quieres darte cuenta, ya estás de camino.

En la expedición recorrerás valles, divisarás una fauna increíble y tendrás oportunidad de admirar vistas que parecen casi de otro planeta. Estas rutas de aventura suelen pasar por Sassendalen y Templefjorden y otras localidades. Algunas incluyen una noche en una cabina en mitad del valle para continuar camino al día siguiente.

Longyearbyen

Longyearbyen es la ciudad más grande del archipiélago de Svalbard. Muy preparada para el turismo, en sus calles encontramos hoteles, restaurante y pubs. Este es el lugar de encuentro y de partida hacia las expediciones en busca de los reyes del Ártico.

Oso polar en Svalbard
Oso polar en Svalbard

Por el elevado número de osos polares de la zona y su peligrosidad, las leyes de Svalbard prohíben salir a nadie de la ciudad si no va armado. En este caso, los turistas que no poseen licencia de armas no pueden abandonar la ciudad sin un guía que pueda defenderles en caso de ataque.

Es importante saber que, aunque los avistamientos de estos osos polares son fascinantes, se tiene especialmente cuidado en no interrumpir ni molestar a estos grandes animales durante las excursiones.

Otras salidas interesantes pueden hacerse desde aquí en los llamados “snowcats”. Se trata de vehículos que disponen de ruedas-oruga como las de los tanques.

Y una curiosidad: aquí está “la bóveda del fin del mundo”, el Global Seed Vault. Un impresionante almacén que guarda los tesoros de la biodiversidad del mundo. Alberga millones de semillas de más de 5000 especies distintas de alimentos vegetales de todo el planeta.

Este viaje al archipiélago de Svalbard, a solo 1000 kilómetros del Polo Norte , se ha convertido en una experiencia que ningún amante de los destinos de frío puede perderse. ¿Dispuesto a vivirla?