Un safari en el Parque Nacional Yala de Sri Lanka

Patricia Hernández · 10 abril, 2019
En Yala es posible contemplar una enorme variedad de especies animales. Pero, sin duda, los reyes son los leopardos.

Hacer un safari en el Parque Nacional Yala, en Sri Lanka, es una experiencia única, una de las más increíbles que podrás vivir en este bello país asiático. Por ello, te contamos todo lo que te espera si decides vivir la aventura, así como lo necesario para que la organices con todo detalle. ¿Nos acompañas?

De safari por el Parque Nacional Yala

Búfalos de agua en el parque
Búfalos de agua

En este fabuloso espacio natural viven 44 especies de mamíferos, 46 de reptiles y 215 de aves. Algunas de ellas son endémicas. También se han encontrado 21 especies diferentes de peces de agua dulce en los cursos de agua de Yala.

Muchos de los animales los podrás contemplar durante el safari, que se realiza en cómodos vehículos todoterreno con capacidad para varias personas. Suelen comenzar muy temprano, alrededor de las cinco de la madrugada, y se prolongan hasta las doce de la mañana.

Respecto al precio del safari, suele costar alrededor de las 5000 rupias, el doble si decides la excursión de un día completo. Eso sí, la aventura incluye la entrada al parque, los servicios de un guía y el picnic.

Los habitantes del parque

Leopardo en el Parque Nacional Yala
Leopardo

Iniciada la aventura, es hora de disfrutar de la vida natural que ofrece el Parque Nacional Yala. Verás a los búfalos de agua bañándose en algún estanque, a las espátulas picoteando el suelo o cómo los cocodrilos vigilan a su presas antes de atacarlas. A esto se le suman los jabalíes salvajes, las iguanas y un largo etcétera.

Y, si tienes suerte, incluso podrás admirar a los auténticos reyes de este parque: los leopardos. Aquí viven alrededor de 60 ejemplares. Cazan de noche, por eso, durante el día buscan refugios frescos en los que descansar. Por tanto, lo mejor es tener paciencia y poner todas las esperanzas en las primeras horas del día.

Tampoco es sencillo observar a los elefantes. ¿La razón? Habitan en terrenos interiores más húmedos y arbolados, como en Minneriya y en sus alrededores. Pero eso no quita que puedan acercarse a los parajes sureños propios del Parque Nacional de Yala.

Qué más ver en el Parque Nacional de Yala

Este espacio no solo destaca por la posibilidad de ver a animales en su hábitat natural, sino también por el entorno en el que viven y que son paisajes de una gran belleza. Y es que la variedad de los ecosistemas que abarca el Parque Nacional de Yala es asombrosa.

En este parque hay zonas de pluriselva, de selva tropófila, de pradera y humedales. Aquí hay singulares manglares y lagunas, como la Buthuwa, la Pilinnawa o la Mahapothana; y se pueden encontrar unas 300 especies de flores raras.

¿Cómo llegar al Parque Nacional de Yala?

Elefante en el parque
Elefante en el parque

La entrada del Parque Nacional de Yala está situada a unos 20 kilómetros de la cuidad de Tissamaharana. Aquí podrás encontrar una buena oferta de alojamiento. Además, es el lugar donde se concentran más agencias en las que contratar la excursión que nos interesa y que nos lleve a la reserva natural.

Se puede llegar igualmente desde Haputale y allí tomar un tren hasta Ella. El trayecto es de una hora y el precio son 25 rupias por persona. Después toca subirse en un autobús para ir a Wellawaya, a lo que hay que sumarle otra hora de viaje y 60 rupias. Finalmente, solo queda coger un autobús a nuestro destino: Tissamaharana.

Ya en el lugar, una buena opción de alojamiento es Yala Eco Tree House. Está cerca del lago de Yoda y se compone de varias casas en los árboles, provistas cada una de ellas de un ventilador para contrarrestar el calor o de un baño privado. En él también se sirve comida bajo petición, por lo que ofrece todas las comodidades posibles.

Como habrás podido comprobar, no es necesario viajar a África para realizar un safari. También es posible en otras partes del mundo, como en este Parque Nacional de Yala, situado en el sureste de Sri Lanka. ¿A qué esperas para visitarlo? Desde luego, no te vas a arrepentir y atesorarás una experiencia única.