4 secretos de la bahía de Ghoubet, en Yibuti

Patricia Hernández · 27 enero, 2019
Situada en el Cuerno de África, esta bahía te ofrece, entre otros muchos atractivos, la posibilidad de ver de cerca tiburones ballena.

Nos vamos al Cuerno de África, a Yibuti. La bahía de Ghoubet, en el extremo occidental del golfo de Tadjoura, es un lugar idílico. Esconde numerosos secretos, y queremos mostrarte algunos de ellos. Sin duda, no te dejarán indiferente. ¿Nos acompañas?

1. En la bahía de Ghoubet verás tiburones ballena

Entre los meses de noviembre y enero aquí verás un espectáculo único. La bahía de Ghoubet es uno de los pocos lugares del mundo en el que estos animales se aproximan a la orilla.

Esto permite a los turistas acercarse a las gigantescas y afables criaturas, lo que les facilita la observación de las mismas. Eso sí, hay que mantener una distancia mínima de unos cuatro metros.

Tiburón ballena en la bahía de Ghoubet

2. Ofrece una amplia variedad de actividades

Cualquiera visite la bahía de Ghoubet podrá elegir entre una gran variedad de actividades acuáticas, por lo que no se puede dejar olvidado el bañador. Si solo buscas relajarte, simplemente túmbate en la arena y disfruta de la deliciosa brisa marina, de los rayos del sol y de la más absoluta calma.

Pero quizá prefieras alternar el medio acuático con otras posibilidades diferentes relacionadas con la naturaleza. En ese caso, puedes recorrer a otros lugares de la zona. Estos los veremos en el siguiente apartado, pero un ejemplo es hacer alguna ruta a pie en el área de las montañas Goda.

3. Tiene un maravilloso entorno natural

Lago Assal
Lago Assal

En el entorno de la bahía de Ghoubet se pueden descubrir otras maravillas naturales como el lago Assal. Es el punto más bajo de toda África, pues su depresión se sitúa a 155 metros por debajo del nivel del mar en la depresión de Afar. Además, es el cuerpo acuoso más salino del mundo fuera de la Antártida.

La zona en la que se encuentra el lago Assal, de 19 kilómetros de largo y 7 kilómetros de ancho, es salvaje y desértica, por lo que no presenta ni flora ni fauna. Pero sí hay una serie de fuentes termales de diferente salinidad y piscinas que atraen cada año a cientos de turistas.

Del lago Assal ponemos rumbo a las montañas Goda, que están ubicadas en un vasto parque nacional y de las que destaca su bosque montañoso. En él se pueden ver muchas plantas y animales poco comunes. De hecho, los más afortunados podrán avistar leopardos o antílopes en su hábitat natural.

Tampoco podemos olvidarnos de las islas del Diablo, un pequeño archipiélago, pues tan solo consta de dos islas (Ginni Kôma y Ounda Ginni Kôma). Están en el golfo de Tadjourah, al igual que la bahía de Ghoubet. Son de origen volcánico y tienen forma de conos de color ocre relativamente regulares.

4. Se encuentra cerca de Yibuti capital

Playa en Yibuti
Playa en Yibuti – Ryan Kilpatrick / Flickr.com

La bahía de Ghoubet está situada a 65 kilómetros de la capital de Yibuti, del mismo nombre, por lo que se debe aprovechar la cercanía para visitar también el lugar. Uno de sus atractivos son sus playas (Khor Ambado, Dorale…), perfectas para relajarse o realizar actividades como el submarinismo.

También merece la pena recorrer el mercado Le Marche Central, donde comprar desde productos del mar a frutas exóticas. Y no te pierdas el palacio presidencial, que parece un edificio de la época colonial y es la construcción más importante de la ciudad. O la mezquita Hamoudi, de color blanco y levantada en el año 1906.

Igual de recomendable es visitar el puerto, el estadio nacional o el Acuario Tropical, donde ver una gran variedad de animales. Todo ello, sin olvidar pasear por centro de la ciudad, que fue planificado de tal forma que se establecieran una zona europea y otra africana. Actualmente, dicha división es inexistente.

Esperamos que tras conocer todos los secretos que guarda la bahía de Ghoubet te animes a visitarla. Es poco conocida, pero tiene mucho que ofrecer para que disfrutes de una experiencia más que única, ¿no crees? Lo peor será volver luego a casa y a la rutina diaria.