Visitamos las iglesias románicas de Andorra

Armando Cerra 9 enero, 2018

Andorra, el país de los Pirineos, es un pequeño estado europeo cuyas raíces se hunden en la Edad Media, en tiempos del arte románico. Por ello no es de extrañar que sus monumentos más venerados se originaran en aquella época. Hoy queremos mostraros las iglesias románicas de Andorra, auténticos tesoros que merece la pena descubrir.

En realidad, hay hasta 50 monumentos románicos catalogados en todo el territorio andorrano, pero sin duda alguna son sus templos los mejores ejemplares. Y dentro de las iglesias románicas de Andorra, aquí os presentamos las que se encuentran en mejor estado de conservación y poseen un mayor atractivo.

Iglesias románicas de Andorra: Santa Coloma

Iglesias románicas de Andorra, Santa Coloma
Santa Coloma – Anibal Trejo

Dentro de todo el patrimonio románico de Andorra esta iglesia ocupa un lugar prominente, tanto por su estética, como por su antigüedad, ya que remonta sus orígenes al prerrománico, siendo uno de los templos más antiguos de todo el Principado.

Es cierto que ha sufrido diferentes transformaciones con el paso del tiempo. No obstante, es un monumento emblemático, especialmente por su peculiar torre campanario de planta circular y que alcanza una altura de 17 metros.

San Miguel de Engolasters

San Miguel de Engolasters
San Miguel de Engolasters – Ana del Castillo

Este otro templo se encuentra en el pequeño núcleo de Engolasters, ubicado dentro de la parroquia de Escaldes-Engordany. Y es que hay que tener en cuenta que el territorio de Andorra se divide en 7 parroquias, que vendrían a ser algo así como pequeñas provincias.

Pues bien, del término de Escaldes-Engordany, este sería el gran monumento del románico. En él se puede ver una réplica de las pinturas murales que se hicieron en el Medievo, si bien las originales hoy en día se hallan en el Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona.

Iglesia de San Clemente de Pal

Iglesias románicas de Andorra: San clemente de Pal
San Clemente de Pal – Anibal Trejo

Ahora nos vamos a la parroquia de La Massana, famosa por sus pistas de esquí, pero que aquí nos interesa por la encantadora población de Pal donde se guarda una verdadera joya del patrimonio de Andorra: su iglesia parroquial de San Clemente.

Un templo románico por su arquitectura, pero también por algunos de los objetos litúrgicos que guarda en su interior. Destacan dos pilas bautismales o dos cruces procesionales del siglo XII, que han resistido el paso de siglos pese a tratarse de cruces talladas en madera y después policromadas.

Iglesia de San Joan de Caselles

San Joan de Caselles en Andorra
San Joan de Caselles – Henryk Sadura

En el camino que recorre todo el Principado de Andorra desde España hasta Francia uno de los puntos más destacados es la población de Canillo, en cuyas afueras se encuentra la iglesia de San Joan de Caselles. Este templo reúne gran parte de las características del arte románico andorrano, donde hay una fuerte influencia de los maestros lombardos.

Pero además, es una de las iglesias románicas de Andorra con personalidad propia, ya que aquí se puede ver un espectacular retablo, ya del siglo XVI, cuya calidad ha hecho que los historiadores hayan personalizado su autoría en el llamado Maestro de Canillo.

Iglesia de San Román en Les Bons

Iglesia de San Romá en Andorra
Iglesia de San Román – Ferran Llorens / commons.wikimedia.org

En realidad, todo el conjunto urbano de Les Bons, dentro de la parroquia de Encamp, lo podemos considerar un monumento románico, si bien es su pequeña iglesia parroquial la gran joya. Se construyó sobre la roca a mediados del siglo XII.

Es la simplicidad absoluta. Una nave, un ábside semicircular, los arcos de medio punto, una pequeña espadaña y una singular bóveda de medio cañón, que no es lo más habitual en la arquitectura románica de Andorra.

“Un viajero que no observa es un pájaro sin alas.”

-Moslih Eddin Saadi-

Iglesia de San Martín de la Cortinada

San Martín de la Cortinada una de las iglesias románicas de Andorra
San Martín de la Cortinada – Henryk Sadura

Vamos a acabar el recorrido por las iglesias románicas de Andorra yendo a la parroquia de Ordino, a su zona más septentrional donde está La Cortinada. Allí está la iglesia de San Martín, la cual ciertamente ha variado su aspecto en distintas ocasiones, incluso llegó a reorientarse su ábside.

No obstante, quizás lo más valioso esté en su interior, donde se hallaron unas pinturas murales del siglo XII, lo cual contrasta enormemente con sus retablos barrocos o el mobiliario del siglo XVII.

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