Recorre en coche desde Queenstown hasta Glenorchy

Elena Blanco · 6 abril, 2019
Es una ruta corta, apenas 45 kilómetros, pero maravillosa. Bordeando el lago Wakatipu se observan algunos de los paisajes más bonitos de Nueva Zelanda.

Queenstown y Glenorchy son dos ciudades muy especiales de Nueva Zelanda. Apenas 45 minutos en coche distan la una de la otra, pero en ese trayecto podréis contemplar un paisaje que, sin duda, os cortará la respiración. Os contamos todo lo que encontraréis en esos kilómetros y que no podéis perderos.

Lago Wanaka

Vista del lago Wanaka
Lago Wanaka

La primera parada que debéis hacer es en el lago Wanaka. Cuando salgáis de Queenstown y toméis la carretera hasta Glenorchy, esta transcurrirá al lado de este lago, así como del de Hawea. Intentad parar en alguno de los muchos miradores desperdigados por el camino, ya que las vistas son absolutamente espectaculares.

Al lado del lago Wanaka se encuentra el pueblo que le da nombre. Es un lugar muy agradable donde podréis, por ejemplo, hacer la compra y reponer fuerzas. También es una muy buena idea dirigiros a un espectacular mirador desde el cual, en los días más despejados, se puede ver el Mount Aspiring, el más alto de la región.

Por otro lado, para llegar hasta aquí habréis tomado la Crown Range Road. Como curiosidad, esta es la carretera más alta de todo el país. Desde el punto más alto de la misma también hay unas maravillosas vistas del valle Arrow y de las montañas Remarkables.

Arrowtown

Calle de Arrowtown
Calle de Arrowtown

La siguiente parada que os proponemos es la adorable ciudad de Arrowtown. Aunque más que una ciudad es un pequeño pueblecito muy interesante. Situado a la orilla del río Arrow, conserva perfectamente las casas originales, que datan del siglo XIX. En ellas vivían aquellos que buscaban oro en el otro lado del río.

Es un lugar poco visitado por turistas, y menos por extranjeros, pero merece la pena. Parece recién sacado de una película de vaqueros. Es uno de esos lugares en los que no te cansarás de sacar fotografías.

También es muy interesante el asentamiento chino que se encuentra justo en la orilla del Arrow. Esta área, reconstruida y que se puede visitar, fue levantada por los mineros de origen chino a finales del siglo XIX.

Y no os perdáis el Museo Lakes District. Este os permitirá conocer la historia e historias de la región, la vida de los maoríes y la fiebre del oro del siglo XIX. Está considerado uno de los mejores museos de pequeño tamaño de Nueva Zelanda, así que, sin duda, merece la pena conocerlo.

Si viajáis durante los meses de abril y mayo, el espectáculo será aún mayor. La ciudad se prepara para la llegada del invierno y se tiñe de colores de ocres y dorados.

Glenorchy

Alrededores de Glenorchy
Alrededores de Glenorchy

Continuando con el viaje, aparece el lugar más increíble de todo el recorrido. Es el final de la que está considerada como una de las rutas más bonitas de toda Nueva Zelanda. Y no es para menos. Las vistas que tendréis desde el coche son, sencillamente, increíbles.

Desde allí podréis contemplar el lago Wakatipu y las montañas nevadas de fondo. Si tenéis la suerte de viajar a primera hora de la mañana, podréis observar el espectáculo que se forma cuando las nubes se ponen sobre el lago, creando una atmósfera muy especial.

A la llegada a Glenorchy, os fascinará el telón de fondo del pueblo, pues todo el rato los picos nevados son los protagonistas. Esta localidad, aunque es bonita e interesante de visitar, no tiene demasiado que ver y hacer. Por ello, lo mejor es acercarse más aún a las montañas.

Por ejemplo, podéis tomar la ruta que se conoce como Paradise Road. Esta os llevará hasta paisajes que, como el propio nombre de la carretera indica, parecen el paraíso. Como curiosidad, estos paisajes fueron escogidos por Peter Jackson para rodar algunas escenas de El Señor de los Anillos.

Otra opción es hacer rutas de senderismo, a caballo o incluso deportes de aventura, como kayak o navegar en moto de agua. Como veis, hay muchas formas de disfrutar de los alrededores de Glenorchy, uno de los asentamientos con más encanto de Nueva Zelanda.