7 puentes de Ourense que tienes que atravesar

Álvaro Gómez·
El río Miño parte Ourense, por eso los puentes que lo salvan son parte indispensable de la historia y el patrimonio de la ciudad gallega.
 

El río Miño es uno de los protagonistas de Ourense. Pasear por sus orillas permite disfrutar de la naturaleza fuera del casco urbano, pero también de grandes obras arquitectónicas. Si viajas unos días a esta ciudad, disfruta de una ruta siguiendo las aguas del río Miño para descubrir esos puentes de Ourense que son parte de su esencia.

Puentes de Ourense

Ourense no sería la misma sin esos puentes que salvan el cauce del río Miño. Puentes de todas las épocas y todos los estilos. Estos son los que no debes perderte.

1. Puente Viejo, el más famoso de Ourense

Vista del Puente Viejo de Ourense
Puente Viejo

Es el puente más antiguo de los que salvan el cauce del Miño en Ourense. Su origen se remonta a la época romana y, de hecho, su construcción está relacionada con la creación de la ciudad.

Con una historia tan larga, no es extraño que haya sido reformado y reconstruido en varias ocasiones. En una de ellas, se le levantarían sus arcos apuntados. Más tarde se le añadió una torre, que fue derribada.

 

El Puente Viejo es un símbolo de Ourense, de hecho, está representado en el escudo local. Es uno de los principales monumentos de Ourense y, además, por él discurre la Vía de la Plata.

2. Puente del Milenio

Vista del puente del Milenio en Ourense
Puente del Milenio – Oscar Mojon Saa / Flickr.com

Parece significar todo lo contrario que el Puente Viejo, tanto en su época, como en su estilo arquitectónico, su sobriedad o su apariencia. Pero a pesar de sus innumerables diferencias, ambos destacan sobre el resto de los puentes de Ourense.

El puente del Milenio se construyó para ‘jubilar’ al Puente Viejo y asumir el tráfico rodado, impidiendo así el deterioro del gran monumento de Ourense. Y así, el del Milenio se ha convertido sin quererlo en un monumento contemporáneo de la ciudad.

La obra, inaugurada en 2001, es conocida por su pasarela. Una atrevida zona peatonal que asciende 22 metros para ofrecer a los transeúntes una vista magnífica del río Miño y el resto de puentes.

3. Puente del Loña

Puente del Loña en Ourense
Puente del Loña – Eladio Anxo Fernández Manso / Flickr.com

Volvemos a los puentes más antiguos. Este es más pequeño que el Puente Viejo y de origen medieval. Los primeros testimonios apuntan a que tiene entre siete y ocho siglos de antigüedad. Tiene un arco ligeramente apuntado de más de 12 metros de altura.

En 1988 fue necesario hacer obras de refuerzo para evitar su ruina. Desde entonces se puede transitar por él y, de hecho, es uno de los puentes de Ourense más encantadores.

4. Puente Nuevo

Un puente distinto a los demás. Es el segundo puente que se construyó en Ourense, y por eso es el que le da el nombre de ‘viejo’ al principal puente de la ciudad. Su estilo y materiales recuerdan a la Torre Eiffel de París. En sus seis arcos de piedra se pueden ver varios elementos decorativos, como anclas y puentes.

5. Puente Novísimo

Este puente se construyó en los años 60 y el objetivo era conectar con la meseta los accesos a Galicia. El puente Novísimo de Ourense tiene una altura de 20 metros sobre las aguas del río Miño.

 

6. Viaducto

Viaducto de Ourense
Viaducto de Ourense – galizport / Flickr.com

La importancia de este viaducto para la ciudad de Ourense y toda Galicia reside en su uso. Con este puente se posibilitó la llegada del ferrocarril a finales del siglo XIX. Esta infraestructura hizo posible unir las vías de Galicia con las de la meseta, por lo que su impacto, más que estético, es económico.

7. Presa de Velle

No es muy común ver una presa en plena ciudad. La de Velle, forma parte del día a día de miles de personas, pues da la posibilidad de cruzar el Miño a personas y vehículos. Junto a la presa podemos ver a unos metros el puente de Velle, con 27 años de antigüedad.

Qué hacer en Ourense

Aparte de la ruta por los puentes de Ourense siguiendo las aguas del río Miño, la ciudad ofrece otros atractivos turísticos. Por ejemplo, las aguas termales y los balnearios, que son ideales para descansar y desconectar unos días.

Pero, además de ello, debes pasear por su casco antiguo para descubrir pequeñas joyas como su catedral. Y por supuesto, estando en Galicia, no puedes dejar pasar la oportunidad de degustar algunos platos típicos.