El puente Gongchen sobre el Gran Canal en Hangzhou

Álvaro Gómez · 23 febrero, 2019
El Gran Canal de China es una megaconstrucción que une Pekín con Hangzhou. En esta última ciudad encontramos un singular puente de piedra.

El puente Gongchen permite salvar las aguas del Gran Canal en la ciudad china de Hangzhou. Una bonita construcción de piedra que es también uno de los lugares más transitados de la ciudad. No solo por locales, también por muchos turistas. Queremos darte más detalles de este bonito puente. ¡No te lo pierdas!

Qué hacer en el puente Gongchen

Decíamos que el puente Gongchen es un lugar de tránsito para miles de personas cada día. Une las partes de la ciudad de Hangzhou separadas por el Gran Canal, por lo que es paso imprescindible por el que muchos ciudadanos pasan cada día hacia el trabajo.

Vista del puente Gongchen
Puente Gongchen

Además, el puente Gongchen es un atractivo turístico más de la ciudad. Y lo es por su arquitectura. Al estar construido en piedra, rompe con la estética del resto de la ciudad y le otorga un estilo más medieval.

Está compuesto por tres grandes arcos. Es por el del centro, el más elevado, por donde pasan las embarcaciones más pesadas. Una forma ideal de conocer el puente es navegando por el Gran Canal. Así que no dudes en subirte a alguna embarcación turística que pase por debajo para obtener unas vistas increíbles.

Un paseo sobre el puente también es una experiencia fabulosa. Las vistas del canal, que une Hangzhou con Pekín, con los barcos pasando bajo tus pies, te hará sacar la cámara para conseguir las mejores fotografías.

En el puente Gongchen podrás ver la escultura que hay al nivel del agua. Se trata de una criatura legendaria conocida como Ba Xia. Es una especie de dragón, un animal cuya función es defender el puente. Es el centro de atención de los visitantes de la ciudad que pasan por el puente cada día.

El mejor consejo sobre el puente Gongchen es que lo visites también por la noche. Descubrirás un puente nuevo, porque las luces que le iluminan parecen crear una construcción distinta. Por eso, no dudes en visitar el puente en diferentes horas del día y disfrutar con la caída del sol sobre sus arcos.

El Gran Canal de China

Como hemos dicho, el puente Gongchen pasa sobre el Gran Canal de China. Se trata del río artificial más largo del mundo. Une las ciudades de Pekín y Hangzhou y su importancia para el país es enorme. Incluso, hace unos años se declaró como Patrimonio de la Humanidad.

Canales de Suzhou en China
Canal en Suzhou

Este proyecto se ideó a comienzos del siglo VII, cuando ya comenzó su construcción, que proyectaba 1700 kilómetros de longitud. A lo largo de su historia se han modificado algunas partes. Y, como siempre que se cambia algo que estaba bien, se produjeron algunos problemas que culminaron en inundaciones.

En la actualidad, el Gran Canal de China se divide en varias partes y, aunque algunas están muy contaminadas y el nivel de agua es bajo, en otras se navega sin problema. La principal actividad del canal es el transporte de mercancías en grandes embarcaciones.

En Hangzhou puedes pasear junto a él y admirar esta gran construcción hecha por el hombre y conservada durante siglos. Y, por supuesto, una gran forma de contemplarlo es sobre el puente Gongchen.

La gran construcción de Hangzhou

Puente de la Bahía en Hangzhou
Puente de la Bahía – hto2008 / Flickr.com

Pero, si hablamos de puentes impresionantes, el principal de Hangzhou es el de la bahía. Tiene 36 kilómetros de longitud. Una construcción con poco más de diez años de vida que es el tercer puente más largo del mundo.

Una forma de admirarlo y comprender su envergadura es haciendo un viaje en coche por él. La gran estructura cuenta con seis carriles, tres en cada dirección y, además, permite el tráfico marítimo por la bahía de Hangzhou. El objetivo de este puente es unir Shangai con Ningbo.

Un puente espectacular, pero lo será aún más cuando se acabe el proyecto que se acomete en la actualidad. A mitad de camino, está en periodo de construcción una isla artificial en la que poder ofrecer a los viajeros los servicios básicos sin tener que esperar a cruzar el puente por completo para conseguirlos.