Prepara una escapada a Venecia de dos días

· 4 diciembre, 2017

Es una de las ciudades más visitadas de Italia y del mundo y se ubica al noreste del país. Conocida por sus canales, sus puentes, sus góndolas y su carnaval, te contamos cómo preparar una escapada a Venecia para que la puedas recorrer sin perderte lo mejor en un fin de semana.

Una escapada a Venecia de 48 horas

Vista de Venecia
Venecia – Mariia Golovianko

Venecia está formada por 118 islotes unidos entre sí por 455 puentes. Podemos llegar a esta preciosa ciudad por el puente de la Libertad desde la localidad de Mestre (donde está el aeropuerto internacional Marco Polo). En el interior de Venecia no hay tráfico rodado, salvo por las embarcaciones que navegan por los canales. Pero en góndola, vaporetto o caminando, podrás moverte sin problemas.

Si has decidido hacer una escapada a Venecia, será mejor que tengas todo bien organizado para no perderte de nada. Suponiendo que llegas a última hora del viernes, lo mejor que puedes hacer es dejar las maletas en el hotel y caminar un poco por los alrededores. Antes de la cena disfruta un rico aperitivo típico llamado Spiritz.

Escapada a Venecia: día 1

Plaza de San Marcos de Venecia
Plaza de San Marcos – Boris Stroujko

El primero de los dos días de tu viaje a Venecia debe comenzar bien temprano. A las 9:30 como tarde deberías ya estar en la famosísima Plaza de San Marcos, con su fabulosa arquitectura. Dos edificios destacan aquí: el Palacio Ducal y la basílica de San Marcos.

El Palacio Ducal es un magnífico edificio gótico, cuyas dos fachadas más visibles dan a la laguna y a la plaza. Símbolo del poder de la ciudad, fue sede del gobierno y prisión. En su interior podemos visitar fabulosas salas, el apartamento del duque (con obras de artistas de renombre como Tiziano) y los calabozos. Además, se puede cruzar el puente de los Suspiros.

La basílica comenzó a construirse en el año 828 para albergar el cuerpo de San Marcos. A lo largo de la historia ha sido remodelada varias veces. Cuenta con 4000 m² de mosaicos y 500 columnas. En el interior predomina el color dorado. Si bien la entrada es gratuita para visitar el museo, la Pala de Oro y el Tesoro debemos pagar.

Cuando salgas de la basílica puedes subir al antiguo campanario o Campanille, desde el cual disfrutar de vistas maravillosas de Venecia. Luego puedes ir al distrito de San Polo y el puente de Rialto con el mercado del mismo nombre, un sitio animado e ideal para comer algo.

Por la tarde

Gran Canal de Venecia
Gran Canal – Yasonya

Andando en dirección sur te encontrarás con el distrito de Dorsoduro y el Campo Santa Margherita. Esta plaza es frecuentada por los universitarios locales y siempre está animada.

Sigue hasta la basílica de Santa María della Salute, una de las iglesias más conocidas de Venecia. Después toma el vaporetto hasta Cannaregio, al norte del Gran Canal. Cruza el puente Delle Guglie hasta el gueto judío y entre casas de cuento y algunos pequeños puentes llegarás otra vez a la plaza de San Marcos. Puedes cenar o tomar un café por los alrededores (ten en cuenta que no es barato) antes de dar un último paseo por el Gran Canal en góndola.

“Venecia fue antaño encantadora, lugar placentero de toda festividad, el deleite del mundo, la máscara de Italia.”

-Lord Byron-

Escapada a Venecia: día 2

Burano
Burano – Olga Gavrilova

En esa segunda jornada puedes optar por visitar alguno de los museos de la ciudad: Correr, del Settecento veneziano, de Arte Moderno, Galería de la Academia o Scuola Grande di San Rocco (la “Capilla Sixtina” de Venecia).

Otra opción muy recomendada es viajar a las islas fuera del centro de la ciudad. Toma la línea LN del vaporetto hasta la isla de Torcello, donde conocerás la basílica de Santa María dell’Assunta (del año 639) y subir al campanario. No te pierdas el Trono de Atila, en la plaza del pueblo, supuesto trono del rey de los hunos.

Luego vuelve al vaporetto para conocer la isla de Burano, con sus hermosas y llamativas casitas de colores y sus espaguetis con almejas. Por último, tienes que ir hasta la isla de Murano, conocida a nivel mundial por sus fábricas de cristal. Aquí también se puede encontrar una de las iglesias más antiguas de la región: la basílica de Santa María y San Donato.