Porto Santo, una bonita y desconocida isla en Portugal

· 25 agosto, 2017

A 43 kilómetros al noreste de Madeira, en pleno océano Atlántico, la isla de Porto Santo es una verdadera belleza que merece la pena visitar. Como curiosidad, te diremos que en su capital, Vila Baleira, vivió Cristóbal Colón. ¿Nos acompañas a recorrerla? Seguro que te encanta.

La desconocida isla de Porto Santo

Ensombrecida por la fama de la isla de Madeira, Porto Santo tiene una historia que merece la pena conocer. Fue descubierta por Joao Goncalves Zarco y Bartolomeu Perestrelo en 1418. Estos marineros estaban buscando nuevos territorios al oeste de África, según las órdenes del rey Juan I de Portugal.

El nombre de la isla se debe a que, según las creencias, tenía una protección divina y no permitía que las tempestades llegasen hasta su bahía. Los primeros colonos portugueses en afincarse aquí llegaron en 1420.

Playa de Porto Santo
Porto Santo – Armando Frazao

La isla de Porto Santo se divide en dos áreas bien diferenciadas: llanura costera al suroeste y montañas y acantilados al noreste (donde está el área de picos con un promedio 450 msnm). La isla está rodeada por una plataforma oceánica cuya profundidad mínima es de 8 metros. Y en cuanto al clima, es bastante árido y seco todo el año.

“Todos los viajes tienen sus ventajas. Si el viajero visita países que están en mejores condiciones, él puede aprender cómo mejorar el propio. Y si la fortuna lo lleva hacia peores lugares, quizás aprenda a disfrutar de lo que tiene en casa”.

-Samuel Johnson-

Qué ver en Porto Santo

De origen volcánico, Porto Santo es una belleza natural que no puede pasar desapercibida. Tiene sólo 11 kilómetros de longitud y que en el pasado estaba unida a 6 islotes cercanos. En nuestro paseo por aquí (quédate un fin de semana para vivir una experiencia diferente) te recomendamos que visites:

1. Casas típicas

Vista de Porto Santo
Porto Santo – Morten Ekstroem

Hoy en día la mayoría de los habitantes de la isla viven en la costa. Para apreciar los antiguos modos de vida debes desplazarte hasta cualquiera de los extremos de la isla.

Un ejemplo es Casa da Serra. Se trata de una vivienda reconstruida por un habitante de Porto Santo en medio de las montañas, en el mismo lugar donde vivieron sus antepasados. Está abierta al público y nos permite conocer más sobre la vida de antiguos pobladores.

2. Vila Baleira

Casa de Cristóbal Colón en Porto Santo
Casa de Cristóbal Colón – John Copland

Es la capital de la isla y donde se concentra la mayor parte de la población. Aquí se halla la Iglesia Matriz y la sede del concelho de Porto Santo. Es bastante animada los fines de semana.

La ciudad se fundó en 1419 y entre sus atractivos destacan su plaza principal, el Largo de Pelourinho, los Jardines del Infante y el Museo de Cristóbal Colón. Además, al este hay un pequeño puerto y al oeste está la playa. Vila Baleira es, además, un excelente lugar para ir de compras.

3. Pico do Facho

Vista de Porto Santo
Porto Santo – Reolswimy

Es el punto más alto de la isla (517 metros) y desde la cima ofrece unas vistas panorámicas espectaculares. Se puede llegar desde Vila Baleira en automóvil o en bicicleta, es muy fácil en ambos casos.

4. Museo de Cardina

Está ubicado al norte de la isla, en el pueblo de Camacha. Este museo surge por la pasión de un coleccionista de artefactos antiguos de Porto Santo. Se pueden ver maquetas de las fuentes de agua (algunas de ellas todavía se conservan), utensilios y herramientas. El edificio antiguamente fue un molino de madera.

5. Islote de Cal

Vista del Islote de Cal en Porto Santo
Islote de Cal – Armando Frazao

Esta pequeña isla al suroeste de Porto Santo tiene una superficie de menos de 1 km² y se caracteriza por sus preciosos acantilados (el mayor llega a 178 metros).

Este islote era usado para la extracción de cal. Esta actividad ha dejado huellas, como por ejemplo cuevas subterráneas que se pueden visitar con un guía. En el islote de Cal anidan especies de aves muy raras.

6. Paleo dunas

Los restos de coral en esta isla se tradujeron en una cubierta de arena al norte Porto Santo. Aquí el paisaje parece sacado de la película La guerra de las galaxias o incluso de Marte. Las dunas no están cerca del mar sino en lo alto de acantilados. Se las conoce como paleo dunas debido a que la vegetación y los crustáceos que se hallaron estaban fosilizados.