Un paseo por la ciudad de Mequínez en Marruecos

31 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
En Mequínez o Meknés nos esperan todas las esencias del Marruecos histórico: un agradable medina, una espectacular plaza, sus zocos, sus mezquitas y la vieja zona del palacio imperial.

Mequínez es una de las ciudades más monumentales que nos esperan durante un viaje a Marruecos. De hecho, es una de las cuatro ciudades imperiales de este país. Todo aquel que la descubra se va a encontrar con una ciudad que emana historia y arte, una cita clave con el pasado marroquí y con la ventaja de estar menos masificada que otros destinos más conocidos.

Mequínez, al norte del país

Ruinas de Volubilis
Ruinas de Volubilis

Las cuatro ciudades imperiales de Marruecos son Marrakech, Fez, Rabat y la propia Mequínez o Meknés. Todas salvo la hermosa Marrakech se encuentran al norte del país, por lo que hay muchos recorridos que plantean un itinerario entre las otras tres. Un itinerario que se puede hacer de forma muy cómoda y autónoma en coche, tanto en el nuestro particular como en uno alquilado.

Viajando de ese modo, además, se puede descubrir el entorno de Mequínez. En él nos esperan grandes sorpresas, como el gran yacimiento arqueológico de la ciudad romana de Volubilis, el más importante del país.

También se pueden descubrir los fértiles campos de cultivo que rodean la ciudad y que nos dan una imagen distinta del Marruecos más estereotipado. Por cierto, entre esos cultivos destaca la vid, con la cual se hace vino, algo que llama mucho la atención en un país musulmán.

La zona histórica de Mequínez

Una vez que hemos recorrido los alrededores, es el momento de adentrarnos en el conjunto histórico de Mequínez. Se sitúa en la parte más alta de la población. En ella, lo interesante es dedicarse a caminar y dejarse sorprender por sus encantos:

1. Plaza El-Hedim

Plaza El-Hedim en Mequínez
Plaza El-Hedim

Sin duda, de todos los espacios urbanos que nos van a llamar la atención en Mequínez, el que más nos impactará es su gran plaza de El-Hedim. Parece una réplica de la famosa Djemaa el-Fna de Marrakech.

También este es el auténtico epicentro social de la urbe, un buen lugar para degustar lo mejor de la gastronomía local y el mejor sitio para disfrutar de las actuaciones callejeras de todo tipo de artistas.

2. Puerta Bab el-Mansour

Puerta de Bab el-Mansour en Maequínez
Puerta Bab el-Mansour

Desde la plaza El-Hedim podemos ver esta construcción en la que destaca su decoración de cerámica. Es una gran arcada que se convirtió en la monumental entrada a la ciudad imperial de Meknés. Aunque hoy en día no se accede por ahí, hay que cruzar alguna de las otras puertas que atraviesan las potentes murallas del recinto imperial.

3. Los zocos de Mequínez

Como es habitual en las medinas, también en Mequínez nos espera un laberinto de callejuelas donde lo mejor es no pretender orientarse y dejarse llevar por el instinto. Solo así uno se da de bruces con zocos que, aunque no lo parezca, tienen un orden.

En la zona de Nejjarane nos esperan las tiendas de ropa y en la de Sebbat predomina la artesanía. No obstante, sea el zoco que sea, tendremos que regatear, es parte de la experiencia de comprar en Marruecos.

4. Madraza de Bou Inani

Medina de Meknés
Medina

Todavía en plena medina de Mequínez nos esperan más lugares interesantes. Una de ellas es la madraza de Bou Inania, una escuela coránica originada en el siglo XIV. No obstante, aquí, al igual que ocurre con las mezquitas, la visita solo es posible para los musulmanes.

5. Museo Dar Jamai

Donde sí que se puede entrar es a este museo de arte marroquí. Ya el edificio de por sí es lo más atractivo por ser un buen ejemplo de la arquitectura tradicional. Pero, además de eso, dentro se puede dar un paseo por lo mejor de las artesanías locales: su fina carpintería, la forja, las alfombras, el vestuario… todo verdaderamente exquisito.

6. Mausoleo de Mulay Ismail

Mausoleo deMulay Ismail en Mequínez
Mausoleo de Mulay Ismail

Este personaje que vivió a caballo de los siglos XVII y XVIII es clave en la historia de Mequínez. Y en su honor está este monumento que es el gran icono de la ciudad.

Sin embargo, la belleza del mausoleo queda ensombrecida por algunos episodios de la vida de este rey, sobre todo por el hecho de que tuvo centenares de esposas y miles de concubinas. Esto significó una descendencia abrumadora, pero solo mantenía con vida a los varones, o lo que es lo mismo, cientos de niñas fueron asesinadas nada más nacer.

Lo cierto es que casi todo lo relacionado con este monarca es desmesurado. Ya que, por ejemplo, otro lugar de visita son sus antiguos establos, los Heri es-Souani, donde se cobijaban hasta 12 000 caballos. En definitiva, el aspecto actual de Mequínez y su importancia en el pasado se debem en gran parte a este personaje.

  • Ciudad histórica de Mequínez. Centro del Patrimonio Mundial - UNESCO. Recuperado de https://whc.unesco.org/es/list/793
  • Fès-Meknès, las perlas imperiales. Oficina Nacional de Turismo de Marruecos. Recuperado de https://www.visitmorocco.com/es/viajes/fes-meknes