Parque Histórico de Sukhotai en Tailandia, una visita indispensable

Juan Luis Minarro 15 marzo, 2016

Aquellos que vayan a pasar cierto tiempo en Tailandia no pueden marcharse de esta exótica nación sin pasarse por las espectaculares ruinas de Sukhotai. En cierta época clásica, este punto fue una de las más importantes ciudades de este reino oriental gobernado por el rey Ramkamhaeng, tercer monarca de la dinastía de Phra Ruang, conocido en toda la nación por ser el fundador del alfabeto tailandés.

Las ruinas de Sukhotai, un conjunto histórico espectacular

Estos extraordinarios restos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad. A lo largo del recorrido del recinto el turista se irá encontrando con una gran cantidad de templos pertenecientes a los siglos XIII y XIV. Todos ellos fueron creados intentando conseguir un curioso equilibrio entre la hermosura de la naturaleza y los conocimientos del hombre.

Parque Histórico Sukhotai en Tailandia
Parque Histórico Sukhotai – Gil.K

El complejo se halla completamente amurallado y cuenta con aproximadamente cuarenta santuarios divididos entre su parte interior, donde hay unos veinte, y el área externa que rodea sus muros, que alberga unos quince.

En el cercano Museo de Ramkhamhaeng encontraremos gran cantidad de piezas pretenecientes a la monarquía. Allí cuentan con un centro de interpretación donde nos podremos informar de todo lo relacionado con el parque. En ese mismo punto es posible alquilar bicicletas para realizar el itinerario o, si se prefiere, incluso coloridos tuk-tuks que evitarán que cansemos nuestras piernas.

Los templos que no te puedes perder

Wat Mahathat

Dentro de la muralla, justo en la zona central, se encuentra el Wat Mahathat cuyo nombre podría traducirse como Templo de la Reliquia. Esta edificación fue levantada por el rey Rama I, fundador de la dinastía Chakri, la misma que a día de hoy continúa gobernando en Tailandia.

Wat Mahathat en Sukhotai
Wat Mahathat – Photomaxx

Dentro podremos contemplar una estatua de Buda sentada sobre una base. Llama la atención el tocado de su cabeza. La posición en la que se encuentran sus manos suele pasar desapercibida pero es de gran importancia ya que simboliza el Varada Mudra, dicho de otro modo, con sus largos dedos la imagen alaba la magnificencia y el altruismo.

A ambos lados se localizan dos estupas, un tipo de construcción budista de corte tradicional. Suelen considerarse como espacios de iluminación y se dice que su interior emana reposo, paz y tranquilidad. Este oratorio es quizá el más popular de todos los alojados en Sukhotai.

Wat Si Sawai

También dentro del recinto amurallado el turista dará con otra interesante capilla prácticamente igual de original que la anterior. La única diferencia es que esta última se encuentra rodeada por una bonita zona ajardinada.

Wat Si Sawai en Sukhotai
Wat Si Sawai – subin pumsom

Hablamos del Wat Si Sawai, que fue levantado en honor a tres dioses de la religión hinduista: Brahma, el creador; Vishnu, el protector y Shiva, el renovador. Todos ellos juntos, forman el llamado Trimurti, es decir, la representación de las cualidades básicas que reinan en el mundo. Dicho de otra forma, la bondad o Sattva, el Rajas que indica la pasión y la oscuridad, definida como Tamas.

A pesar de la fuerte cultura hindú del país, el templo fue transformado el lugar de meditación budista con el paso de los años. Esto le aportó una estupa que fue añadida posteriormente y que le ha conferido muchísima originalidad. Esta última se sumó a las dos más pequeñas de forma redondeada que ya poseía con anterioridad.

“Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: Primero: habla con verdad. Segundo: no te dejes dominar por la cólera. Tercero: da, aunque no tengas más que muy poco que dar.”

-Buda-

Wat Sa Si

Cerca del Wat Si Sawai y rodeado por un bello estanque plagado de nenúfares y por una zona boscosa nos toparemos con el Wat Sa Si, otro de los monasterios característicos de este místico lugar.

Wat Sa Si en Sukhotai
Wat Sa Si – Casper1774 Studio

El acceso al mismo se lleva a cabo únicamente atravesando un puente. Sin embargo, esto no resultará  inconveniente par el viajero que disfrutará de la belleza del paseo. Una vez cruzada la pasarela, se presentará ante nuestra vista una gran pagoda con forma de campana en perfecto estado de conservación. Bajo su techo se guardan las cenizas de un antiguo rey.

Ante ella, sobre una piedra de forma circular veremos la figura caminante de Buda. A pesar de estar caminando, si nos fijarmos bien, podremos comprobar que tiene los ojos entornados y casi cerrados. Según la tradición budista esto indica la intención de ignorar todo aquello que sea superficial para darle una mayor importancia a lo personal y a la riqueza interior de cada uno.

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