El palacio renacentista de Fontainebleau y sus secretos

El palacio renacentista de Fontainebleau y sus secretos

Escrito por Adrián Pérez

Última actualización: 14 junio, 2017

El palacio renacentista de Fontainebleau es uno de los mayores palacios reales franceses.  Su aspecto arquitectónico y su delicada belleza lo hacen un referente de ese país. Vamos a visitar este fascinante palacio para descubrir todos sus secretos.

El Palacio de Fontainebleau fue descrito por Napoleón como “Obra de siglos, morada de reyes”. Su gran belleza radica en que conjuga elementos de distintas concepciones monárquicas.

La estructura inicial fue construida por Francisco I. Con los años, el Palacio de Fontainebleau se transformó en uno de los grandes conjuntos arquitectónicos de Francia, producto de que durante siete siglos los reyes franceses construyeron galerías, pabellones, escalinatas y jardines, hasta convertirlo en lo que es actualmente, un palacio de una gran belleza y misterio.

Palacio de Fontainebleau
Palacio de Fontainebleau – Kiev.Victor

En Fontainebleau se pueden estudiar la evolución del arte francés y la historia de Francia desde la época medieval hasta la gloria de la corte de Napoleón I, que convirtió este palacio en una residencia imperial de estilo recargado y pretencioso.

Cómo es el Palacio de Fontainebleau

El palacio se distribuye en torno a 5 patios: el Patio del Caballo Blanco o de los Adioses, el Patio de la Fuente con el Estanque de las Carpas, el Patio Oval, el de los Oficios y el de los Príncipes. Junto al Patio Oval está la parte más antigua de todo el conjunto, con el torreón medieval de San Luis.

Su interior acoge diversas salas como el Salón del Trono de Napoleón I, que es el único salón del trono intacto que se conserva en Francia. También destacan la Sala de Baile, la capilla de la Trinidad, el Salón de Juegos, y el Tocador de María Antonieta.

Fontainebleau
Fontainebleau – Brian Kinney

En el Patio de los Príncipes están las estancias de María Antonieta y de Napoleón y, ante ellas, el llamado Jardín de Diana. Todo el palacio está rodeado de hermosos jardines y un parque de gran tamaño.

En sus espacios interiores y exteriores como jardines y patios se refleja el manierismo italiano, lo que a su vez provoca el nacimiento del manierismo Francés, caracterizado por la combinación de escultura, forja, pintura, estuco y carpintería.

Esto fue logrado con la ayuda del arquitecto Gilles le Breton y la participación de grandes artistas como Sebastiano Serlio y Leonardo da Vinci. Muestra de ello es la primera galería construida, llamada de Francisco I y pintada con frescos de Rosso Fiorentino.

Qué ver en el Palacio de Fontainebleau

Los Apartamentos Reales

Habitación de Ana de Austria en Fontainbleau
Habitación de Ana de Austria – Dave Wilson / Flickr.com

Están ubicados en la primera planta, dentro del ala de Francisco I y el Patio Ovalado. Circulan por el extremo norte y posteriormente dan con el Jardín de Diana y cuentan con dormitorios, salas de estar y oficinas. Están bellamente decorados y amueblados.

Las salas del Renacimiento

Galería de Francisco I en Fontainebleau
Galería de Francisco I – commons.wikimedia.org

Estas fueron realizadas por orden de Francisco I con la colaboración de importantes artistas de la época. Cuenta con la famosa Galería de Francisco I, que fue decorada por los artistas Rosso y Primaticcio. Aquí se pueden encontrar obras maestras como el el fresco del Elefante Real de Rosso Fiorentino del siglo XVI.

Otra sala destacada es el Salón de Baile, con hermosos frescos que relatan escenas de caza, música y mitología. Los óleos de la sala son obras de pintores manieristas italianos: Francesco Primaticcio y Niccolò dell’Abbate.

La escalera de la entrada

Escalera del Palacio de Fontainebleau
Palacio de Fontainebleau – Cheng Chen

La escalera de la entrada fue una construcción encargada por Luis XIII al arquitecto Jean Androuet du Cerceau. Esta tiene una forma de herradura, siendo uno de los símbolos más emblemáticos del palacio.

Otros sitios de interés son la cama de María Antonieta, (aunque nunca fue utilizada por la reina); el Trono de Napoleón; el Gabinete de la Odisea, decorado con madera de ébano ricamente tallada del siglo XVII; los salones San Luis; la Galería de Diana y el Salón Blanco.

“No son las riquezas ni el esplendor, sino la tranquilidad y el trabajo, los que proporcionan la felicidad.”

-Thomas Jefferson-

El Palacio de Fontainebleau alberga, además,  importantes pinturas del Renacimiento francés y obras de grandes artistas italianos que le dieron un aspecto apacible y armonioso, acorde con su finalidad en aquella época.

Y en tu visita debes guardar tiempo suficiente para recorrer los maravillosos jardines del palacio. Un palacio que no puedes dejar a conocer si viajas a Francia.