Visitamos el idílico Palacio Real de Aranjuez

El Palacio Real de Aranjuez es una de las construcciones que forman parte de los Reales Sitios. Como residencia de la familia real española, se concibió como un lugar con todos los lujos. Pero, en el caso de este palacio, no solo el edificio es increíble, también los jardines que lo rodean.

Historia del Palacio Real de Aranjuez

Palacio Real de Aranjuez
Palacio Real de Aranjuez – Pablo Cabezos / Flickr.com

El Palacio de Aranjuez comenzó a construirse bajo el reinado de Felipe, II en unas obras que se prolongaron durante años. Fue el arquitecto Juan de Herrera el que remató la obra, basándose en los planos que había realizado el arquitecto que la comenzó, Juan Bautista de Toledo.

Durante el reinado de Carlos III se acometería una importante obra de ampliación del palacio. El encargado sería el arquitecto Francisco Sabatini, que diseñaría las alas de poniente, que limitan con el patio de armas.

Este palacio fue escenario de destacados acontecimientos históricos. En 1808, durante la invasión francesa, se produjo el asalto a la casa de Godoy, valido de Carlos IV, rey que abdicaría poco después.

Y más adelante, Isabel II  pasaría en este palacio largas temporadas. De hecho buena parte de la decoración que hoy se puede ver data de aquella época.

¿Que podemos ver en el Palacio Real de Aranjuez?

Al llegar a la gran plaza central, lo primero que destacan son los colores blanco y rojo de las fachadas del palacio. El blanco de la  piedra de Colmenar, un pueblo situado a unos kilómetros y conocido por sus canteras, y el rojo del ladrillo. Ambos colores crean un armonioso efecto estético.

Sala de Porcelana del Palacio Real de Aranjuez
Sala de Porcelana – Ljuba brank / commons.wikimedia.org

A través de los pórticos de la fachada principal se accede a su interior. Lo primero que llama la atención es su gran escalera principal, de estilo imperio y con una bonita balaustrada de estilo rococó. Del techo cuelga una espectacular lámpara con 200 candelabros.

A partir de aquí vamos encontrando diferentes salas y estancias. Destacan la Sala de Porcelana, la más lujosa, o el Salón del Trono, decorado en colores rojos. Pero también hay que fijarse en la exótica Sala de Fumar, en el Gabinete Árabe, la Antecámara de Música, la Cámara de la Reina o la capilla.

En cualquiera de las salas de palacio se contemplan magníficas obras de arte, destacando el lujo de las habitaciones del Rey y de la Reina. También hay que fijarse en la decoración isabelina y en las pinturas y frescos, obras, en muchos casos, de reconocidos pintores como Bayeu, Madrazo o Lucas Jordán.

Los jardines del Palacio Real de Aranjuez

Jardín del Príncipe en Aranjuez
Jardín del Príncipe – Juan de la Obra / Flickr.com

Son jardines diferentes pero maravillosos en los que se suceden fuentes, estanques y estatuas. El Jardín del Parterre fue mandado construir por Felipe V entre el palacio y el río Tajo. Destaca su fuente de Hércules y Anteo y la de las Nereidas. También el Jardín de las Estatuas, con bustos de 14 emperadores romanos y reyes de España.

Al norte del palacio y encerrado por el río Tajo, se encuentra el Jardín de la Isla. Es el más antiguo de los tres y en él hay fuentes tan bonitas como la de Hércules e Hidra, la de Apolo, la de Venus y la de Baco.

Por último, destaca el Jardín del Príncipe, que es el más grande, con 150 hectáreas. En él, se descubren bellos paseos cubiertos por árboles centenarios; fuentes como las de Narciso, Cisnes o Apolo; y rincones únicos como el Estanque de los Chinescos o la Casa del Labrador.

Junto a ellos hay que visitar otro jardín mucho más pequeño, el de Isabel II, creado en el siglo XIX, cuando la reina era una niña. De hecho, una estatua suya de aquella época decora el jardín.

“Un jardín es un gran maestro. Te enseña paciencia y un prudente cuidado, te enseña la industria y el ahorro en la economía, y sobre todo, la verdadera confianza.”

-Gertrude Jekyll-

El Palacio Real de Aranjuez y sus jardines son de una belleza espectacular. Joquín Rodrigo la inmortalizó gracias al Concierto de Aranjuez, considerada la composición musical española más escuchada en el mundo.

No lo pienses más y descubre este rincón mágico. Está a poco más de 50 kilómetros de la capital, perfectamente comunicado por carretera y transporte público. Una fabulosa excursión que no debes perderte.

Fotografía de portada: Barcex

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