Disfruta de los paisajes de los Pirineos más bonitos

Patricia Hernández · 20 diciembre, 2018
Cañones, lagos alpinos, estaciones de esquí y pueblos llenos de encanto dan forma a los paisajes de los Pirineos más espectaculares.

A lo largo de los Pirineos se pueden encontrar auténticas maravillas naturales. Lugares llenos de magia que ofrecen estampas inolvidables. Queremos mostrarte, precisamente, algunos de los rincones donde podrás disfrutar de los paisajes de los Pirineos más increíbles. ¿Nos acompañas?

Valle de Tena, uno de los mejores paisajes de los Pirineos

Vista del valle de Tena
Valle de Tena

Se trata de un valle glaciar que se sitúa en la comarca aragonesa del Alto Gállego, uno de los más extensos y poblados del Pirineo. Aquí puedes admirar uno de los paisajes alpinos más memorables, con picos que se elevan hasta los 3000 metros de altitud.

Además de brindarnos un espectacular paisaje, en el valle de Tena hay una amplia oferta de actividades. Se puede recorrer el Parque Faunístico Lacuniacha, o lanzarse en tirolina y contemplar el lugar desde una perspectiva diferente. No podemos olvidar el esquí, en la estación de Formigal-Panticosa.

También merece la pena visitar algunos de sus pueblos. Biescas cuenta con un patrimonio histórico y cultural interesante. Sallent de Gállego está ocupado en parte por el Monumento Natural de los Glaciares Pirenaicos. Y en Tramacastilla de Tena podrás conocer su iglesia románica, con un retablo renacentista.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Valle de Ordesa en el Pirineo
Valle de Ordesa

Del valle de Tena pasamos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Está también en el Pirineo oscense y es un auténtico espectáculo de la naturaleza. De hecho, es Patrimonio de la Humanidad, Reserva de la Biosfera y Zona de Especial Protección para las Aves.

Entre los imprescindibles del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido está el cañón de Añisclo, un valle con un circo glaciar en su cabecera. También hay que admirar el valle de Pineta, uno de los mas majestuosos del Pirineo; la cascada Cola de Caballo, rodeada de verdes praderas; y la localidad de Torla.

Selva de Irati

Interior de la Selva de Irati en los Pirineos
Selva de Irati en otoño

En esta lista de los paisajes de los Pirineos más espectaculares no podía faltar este rincón lleno de magia. Está ya en tierras de Navarra y es el segundo hayedo-abetal más extenso de Europa. Solo lo supera en extensión la Selva Negra de Alemania.

En este espacio natural hay varias reservas, como la de Mendilatz, situada en el monte que le da nombre a más de 1300 metros de altura; y la de Tristuibartra, repleta de diversas especies de robles o de castaños.

La mejor forma de descubrir todos los encantos que ofrece la Selva de Irati es haciendo senderismo. Las distintas rutas pueden iniciarse desde el municipio de Orbaizeta o desde el de Ochagavía. En este último caso, hay que dirigirse al área de acogida Virgen de las Nieves.

Valle de Bohí

Iglesia en el valle del Boí
Iglesia románica de Sant Climent de Taull

El valle de Bohí es un hermoso lugar en el que se suceden sierras y ríos. Pero también destaca por su rico patrimonio monumental. De hecho, alberga un conjunto románico de gran interés que data de los siglos XI y XII.

También destaca el Parque Nacional Aigüestortes, la única reserva de Cataluña con cumbres que sobrepasan los 3000 metros de altura. Aquí hay que visitar el lago de San Mauricio, situado al fondo de un circo glaciar y rodeado de espectaculares montañas.

Asimismo, en el valle de Bohí se encuentra la estación de esquí con la cota más alta de todas las situadas en los Pirineos. Se trata de la de Boí-Taüll Resort. Cuenta con numerosas pistas y su cima ofrece vistas del Pallars Jussà y del Pic de l’Orri. Recientemente ha sido nominada como la mejor estación de toda España.

La Cerdanya

La Cerdanya, uno de los paisajes de los Pirineos más agrestes
Paisaje de la Cerdanya

Esta comarca catalana, situada al este de la cordillera, es un lugar donde se descubren algunos de los paisajes de los Pirineos más increíbles y salvajes. Está repleta de sitios recónditos e inaccesibles, pero de una gran belleza.

Para disfrutar de unas magníficas vistas al valle se puede montar en el telecabina que asciende hasta la estación de esquí La Molina. Esta cuenta con más de cincuenta pistas y un gran snowpark para pasárselo en grande en la nieve de los Pirineos.