Nukualofa: conoce su arquitectura y su lado tradicional

· 8 enero, 2019
La capital del Reino de Tonga, en el Pacífico, es una pequeña ciudad de aires coloniales que merece la pena descubrir.

Es muy posible que no puedas ubicar la ciudad de Nukualofa en un mapa. Pues bien, es la capital del Reino de Tonga, un territorio isleño de la Polinesia, en el corazón del océano Pacífico Sur. Un lugar del que no se encuentra información fácilmente, pero que una vez se visita, deja encantados a los viajeros. En especial, por su riqueza monumental y arquitectónica.

Cómo llegar a Nukualofa

Pero antes de hablaros de la arquitectura y los monumentos más importantes de Nukualofa os vamos a comentar cómo llegar hasta allí. Para ello, hay que volar hasta el aeropuerto internacional de Fua’amoutu, situado a unos 30 kilómetros de la capital.

A este aeropuerto se puede volar desde territorios relativamente cercanos como pueden ser las islas Fiji, Samoa o Nueva Zelanda.

El encanto de Nukualofa

Iglesia en Nukualofa
Iglesia en Nukualofa

La verdad es que, una vez en el centro de esta urbe, pronto se comienza a apreciar su delicada arquitectura colonial. Así que lo mejor es pasear sin un rumbo predeterminado y dejarse llevar por lo que uno va viendo.

El conjunto monumental de Nukualofa es magnífico. Pero curiosamente, y a pesar de semejante repertorio de edificios coloniales, Tonga siempre fue independiente. Ni holandeses ni británicos consiguieron hacer aquí colonias. Como mucho fue protectorado. Ese es uno de los grandes orgullos del pueblo de Tonga.

No obstante, aunque os recomendamos caminar por ese núcleo histórico, también queremos mostraros sus edificios y lugares más destacados. Son estos que vemos a continuación.

El Palacio Real

Palacio Real de Nuku’alofa
Palacio Real – Nick Thompson / Flickr.com

Antes ya hemos avanzado que Tonga es un reino. Pues bien, sus monarcas residen en el Palacio Real de Nukualofa. Al vivir allí de manera fija, no es visitable en su interior. Si bien, desde el exterior la arquitectura de esta edificación es muy atrayente.

No hay que esperarse un palacio al estilo europeo. Más bien parece una enorme casona de estilo victoriano. Este es el tipo de arquitectura predominante en la ciudad. Pero en este caso, con un mayor cuidado y esplendor.

Este palacio se mandó hacer a mediados del siglo XIX en Nueva Zelanda. Y desde allí se trajo por piezas hasta Nukualofa.

Iglesia Libre de Tonga

Catedral de Nuku’alofa
Catedral de Nukualofa

En Nukualofa abundan las iglesias, y de los más variados credos. La religión es clave en la vida de los habitantes de Tonga. Pero de todas las religiones del país hay una que destaca como propia, es la conocida como Iglesia Libre de Tonga.

Esta es la religión oficial del estado y posee una catedral o basílica de una arquitectura de estilo muy europeo. De hecho, el templo tiene un rosetón y unas vidrieras que lejanamente nos pueden recordar a las iglesias góticas.

Pero la iglesia también tiene su propia personalidad, ya que está revestida de coral. Se trata de un material extraído del entorno marino de Tonga, donde abunda.

Las Tumbas Reales

Tumbas Reales en Nukualofa
Tumbas Reales – Jansan / Wikimedia Commons

Enfrente de la catedral de la Iglesia Libre de Tonga está otro de los espacios monumentales más emblemáticos de Nukualofa. Son las Tumbas Reales. Allí están las sepulturas de los miembros de la dinastía Tupou, que todavía reina en Tonga.

No obstante, aquí ocurre igual que en el Palacio Real, hay que verlas desde el exterior de la valla. La entrada a este recinto está terminantemente prohibida.

El Maketi Talamahu

Durante los paseos por las calles históricas de Nukualofa se ven muchas iglesias y viejas casonas coloniales. Pero también llaman la atención los lugares dedicados a mercado. Por ejemplo, los que hay por la zona del muelle de Queen Salote.

No obstante, hay un mercado en el centro de Nuku’alofa que sin duda merece la pena visitar. Es el Maketi Talamahu. Está dividido en varias zonas según los productos que se venden. Allí se pueden encontrar desde artesanías hasta productos agrícolas, pasando por ropa y hasta recuerdos para los turistas.

O sea, que no te pierdas este lugar si tienes la inmensa suerte de hacer un viaje a Nukualofa. Esa ciudad de la que sabías poco o nada antes de empezar a leer este artículo. Esperamos que ahora te apetezca viajar hasta allí.