El monte de Santa Tecla, uno de los tesoros de Galicia

· 27 noviembre, 2018
Un antiguo castro y unas vistas fabulosas es lo que espera a todo aquel que visita el monte de Santa Tecla, en un extremo de Galicia y casi tocando Portugal.

El monte de Santa Tecla, o Santa Trega, es uno de esos lugares que hay que visitar en Galicia. Y hay que hacerlo por dos motivos. Primero, porque en él se descubren los restos de un antiguo castro. Y, en segundo lugar, porque es un punto fantástico para contemplar la desembocadura del río Miño, y también una parte de las costas gallegas y portuguesas.

El castro del monte de Santa Tecla

Antes de subir al monte de Santa Tecla, vamos a situarnos. Este promontorio se encuentra en A Guarda, en la provincia de Pontevedra. Es, de hecho, la localidad más meridional de Galicia. Además, por su situación ha tenido siempre un enorme valor estratégico.

Castro del monte de Santa Tecla
Castro del monte de Santa Tecla

La gran joya de A Guarda es el yacimiento arqueológico del monte de Santa Tecla. Es una de las mejores muestras encontradas de la antigua cultura castreña. Un poblado que estuvo amurallado y que debió tener una enorme importancia en su época de esplendor.

Este castro salió a la luz tras unas excavaciones que se llevaron a cabo en el año 1914. Hoy en día se ha descubierto una pequeña parte. Pero gracias a esos trabajos se sabe que aquí pudieron vivir entre tres y cinco mil personas.

Recorrerlo, por otra parte, permite hacerse una idea de cómo era la vida en aquella época. Verás cómo era la distribución de las calles y las viviendas, que se agrupaban de ocho en ocho. Eran circulares u ovaladas y, para que no tengas que imaginarlo hay algunas reconstruidas.

Para complementar la visita al castro, debes recorrer el Museo Arqueológico de Santa Trega (MASAT). Allí podrás contemplar todo tipo de objetos y utensilios encontrados en las excavaciones, desde armas a estelas funerarias o monedas.

Qué más puedes ver en el Monte Santa Tecla

Por supuesto que, aunque el castro es sin duda lo más emocionante de esta monte, hay mucho más en él. Durante el trayecto no olvides parar y disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Ya en su mirador, podrás disfrutar de vista a 360º de la desembocadura del Miño y todo su entorno.

Vistas desde el monte de Santa Tecla
Monte de Santa Tecla

Lo ideal sería que tuvieras suerte y pudieras escoger un día soleado para esta visita, ya que solo así podrás gozar la visión al máximo. Pero aun si no fuera así, la niebla da al paisaje un toque misterioso que tiene su encanto.

También debes pararte a contemplar la ermita de Santa Trega, cuyo origen se remonta al siglo XII. Delante de ella verás una enorme cruz de piedra, uno de esos típicos cruceiros gallegos que, en este caso, data del siglo XVI.

Por cierto, puedes elegir subir hasta la cima en coche o caminando. Si eliges esta última forma de hacerlo, hay varios senderos perfectamente señalizados. El recorrido no es especialmente complicado, por lo que no es necesario estar en una gran forma física, siempre y cuando te lo tomes con calma.

En cualquier caso, ascender caminando al monte de Santa Tecla te permitirá ir disfrutando de todos sus encantos, y son muchos. Si el tiempo acompaña, incluso, se puede hacer una pequeña excursión en familia.

Qué más ver en A Guarda

A Guarda en Galicia
A Guarda

Como te comentábamos al principio, a los pies del monte de Santa Tecla se encuentra A Guarda. Es un pueblo que también merece la pena saborear con calma. En él podrás caminar por calles con sabor añejo y descubrir antiguas casas de indianos, levantadas a finales del XIX y principios del XX.

Por supuesto, debes acercarte a su puerto y visitar su Museo del Mar. Y también puedes recorrer la senda litoral hasta la desembocadura del Miño.

En A Guarda se puede hacer la ruta de las cetarias. Son antiguas construcciones de piedra al borde del mar que funcionaban como viveros para mantener el marisco vivo hasta su venta.

Un paseo que te abrirá el apetito, seguro. ¿Y qué mejor que reponer fuerzas probando los excelentes pescados y mariscos gallegos? Al ser puerto, en A Guarda podrás probar auténticas delicias procedentes de las frías aguas del Atlántico.

Seguro que la visita a A Guarda te dejar un magnífico sabor de boca. ¿Dispuesto ya a organizar ese viaje a Galicia para descubrir esa joya que es el monte de Santa Tecla?