¿Merece la pena adquirir el New York Pass?

· 17 octubre, 2018
Te permite acceder a un centenar de atracciones de Nueva York. Sin embargo, si lo que quieres es disfrutar tranquilamente de la ciudad, quizá no saques todo el partido posible a esta tarjeta turística.

¿Estás preparando un viaje a la Gran Manzana? Entonces seguro que te surge la duda de comprar o no el New York Pass. ¿Qué es? Es una tarjeta turística con sustanciales descuentos en algunas atracciones neoyorquinas. Pero hay que mirarla con detenimiento para saber si merece la pena comprarla. Sigue leyendo y te damos algunas claves para tomar la mejor decisión.

¿Qué es la tarjeta New York Pass?

Estatua de la Libertad en Nueva York
Estatua de la Libertad

Se trata de una tarjeta digital, de las denominadas inteligentes, que llevarás en tu móvil para poder entrar a más de 100 atracciones. Sí, has leído bien, 100. Y puedes ver en un día cuantas seas capaz, ya que no hay límite de visitas diarias.

Además, puedes subir en los autobuses turísticos, hacer tours guiados, subir en alguno de los cruceros que rodean la ciudad, y hasta tendrás descuentos en ciertos restaurantes y tiendas.

El tema es que el New York Pass varía su precio dependiendo de los días que tenga de duración, que van de 1 a 10. O sea, que según los días de tu estancia, puedes sacar una u otra modalidad, y de acuerdo a ello planificar tus visitas para ahorrar el máximo dinero posible. Ya que de eso se trata en una ciudad tan cara como Nueva York.

Las atracciones del New York Pass

Empire State Building, una de las atracciones de la New York Pass
Empire State Building

La tarjeta te permitirá entrar a atracciones como el Empire State, el MoMA, la Estatua de la Libertad, el Memorial del 11-S, el estadio de los Yankees, el Museo de Historia Natural o el de Madame Tussauds.

Es decir, con el coste del New York Pass podrás acceder a algunas de las atracciones más emblemáticas de NYC. Y no solo eso. También te podrás ahorrar filas, ya que permite saltarse las colas de entrada a algunas atracciones.

El primer ahorro del New York Pass

La tarjeta la puedes comprar en la propia ciudad en algunos establecimientos de carácter turístico. Pero es más económico adquirirla por Internet. Y no te preocupes por la fecha, ya que el tiempo de uso no se activará ni empezará a correr, hasta que no la emplees por primera vez.

Alguna desventaja

Hasta aquí solo os hemos contado las bonanzas del New York Pass. Pero también tiene sus inconvenientes. Comenzando por su precio. Nueva York es una ciudad cara, muy cara. Así que esta tarjeta también lo es ya, que su precio oscila entre más o menos los 100 euros para un día, y los cerca de 400 para 10 jornadas.

Y otra desventaja bien puede ser la presión a la que se somete uno mismo para intentar rentabilizar la inversión. Es decir, que hay que planificarse bien e ir bastante rápido para ir de un lugar a otro, y así aprovechar lo ya pagado.

“En Nueva York puedes vivir a tu aire. Puedes extender los brazos y abarcar todo Manhattan en medio de una dulce soledad, o puedes irte al infierno si te apetece.”

-Harper Lee-

Comprar o no el New York Pass

Fachada del MoMa
MoMA – The Mighty Tim Inconnu / Flickr.com

Dicho todo lo anterior, debemos recomendar la compra del New York Pass por varios motivos. El primero y fundamental es el ahorro de dólares. Si se planifica bien la estancia, la verdad es que al final se puede ahorrar mucho dinero con la tarjeta.

Además, como ya hemos dicho, también ahorraremos tiempo a la hora de los accesos, gracias a su pase rápido. Y ahorrar tiempo y dinero es algo clave para disfrutar al máximo de un viaje a Nueva York.

Nuestro consejo es que si se viaja 3 o 4 días a la Gran Manzana, hagáis la inversión del New York Pass y estrujéis todas sus posibilidades. Al fin y al cabo, si no la tenéis seguro que vais a ir a muchas de las atracciones que incluye.

Pero también se puede decir que tal vez no siempre sea rentable. Si lo tuyo es viajar con tranquilidad, pasear y sentarte a intentar captar las esencias de la ciudad, el New York Pass puede no ser una buena opción, porque a ese ritmo vas a perder dinero.

Y tampoco puede ser recomendable para estancias largas, superiores a una semana. Si es así, disfrutad con más calma de los atractivos neoyorquinos, sin preocuparos de rentabilizar la tarjeta.