Visitamos Meknes, una de las ciudades imperiales de Marruecos

Visitamos Meknes, una de las ciudades imperiales de Marruecos

Menos conocida que Marrakech, Rabat o su vecina Fez, Meknes es una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos. Más tranquila que sus compañeras y rodeada de campos de cultivo, hoy recorremos este hermoso destino magrebí, con sus zocos, sus plazas y sus bellas puertas.

Meknes, bereber e imperial

Situada en el medio de la ruta que une Rabat con Fez, Meknes debe su nombre a la tribu bereber que la fundó, los meknasíes, en el siglo X. Sin embargo, el desarrollo de la medina (cuidad) se debió al sultán Moulay Ismail, quien la convirtió en la capital de la dinastía durante su mandato de 55 años.

Meknes en Marruecos

Meknes – posztos

Llamada la “Versalles marroquí”, Meknes pasó de ser un poblado a una ciudad imperial en muy poco tiempo. Alberga una gran cantidad de monumentos históricos y está protegida por nada menos que 40 kilómetros de murallas defensivas.

La también denominada “ciudad de los cien alminares” por la enorme densidad de mezquitas, comenzó una etapa de decadencia en 1727 con el fallecimiento del monarca. Tal fue el descenso de Meknes que dejó de ser capital del reino. En el siglo XX llegan los franceses a Marruecos y regresa a sus épocas de esplendor.

“Los viajes son fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de miras.”

-Mark Twain-

Qué ver en Meknes

Te recomendamos una estancia de al menos tres días en la ciudad para disfrutar de sus atractivos principales, así como también para empaparse de sus costumbres, gastronomía y aromas. No te pierdas:

1. Mausoleo de Moulay Ismail

Mausoleo Moulai Ismail en Meknes

Mausoleo Moulai Ismail – Clara_C

Situado en plena medina, es sitio de descanso eterno para el sultán que hizo “famosa” a la ciudad. También aquí fueron enterradas sus cinco esposas y dos de sus hijos (se dice que tuvo más de 800 con sus mujeres y concubinas).

Solo se permite el acceso al interior a musulmanes. Los demás pueden recorrer los patios y las habitaciones decoradas con azulejos.

2. Gran Mezquita

Fue fundada en el siglo XI por los almorávides, tiene 11 puertas y 143 arcos. Destacan sus bellos tejados esculpidos. No se puede acceder durante las oraciones ni los viernes.

3. Plaza El Hedim

Plaza El Hedim en Meknes

Plaza El Hedim – saiko3p

Es la más importante de la ciudad, el centro de la vida cultural, gastronómica y pública de Meknes. Similar a la de Marrakech, porque podemos ver todo tipo de espectáculos a lo largo del día.

De forma rectangular, es perfecta para acceder a los famosos zocos. Tiene muchos restaurantes con terrazas (en la antigüedad estos sitios se usaban para presenciar los anuncios reales y hasta las ejecuciones públicas).

4. Puerta Mansour

Puerta Mansour en Meknes

Puerta Mansour – milosk50

Su nombre es Bab Masour el Aleuj y es el acceso más importante de Meknes (como la Puerta Azul de Fez por ejemplo). Fue construida en 1732 y es la más grande no solo de Marruecos sino también de África del norte.

Mide 16 metros de alto y está decorada con bellos mosaicos verdes. Es una especie de arco del triunfo impresionante que nos lleva al barrio Dar el Kebira y a la plaza Lalla Aouda.

5. Museo Dar Jamai

Es de los más interesantes de todo el país. Se ubica en un bonito edificio de arquitectura típica, con un patio central y hermosa decoración. La construcción era sitio de reunión de la alta burguesía marroquí de fines del siglo XIX. Como museo de artes etnográficas funciona desde 1926.

6. Escuelas

Meknes

Meknes – Rudolf Tepfenhart

Las madrasas o medersas más destacadas de Meknes son dos. La primera es Bou Inania, fundada por el sultán Hassan Marini en 1331 y compuesta por un patio central y 26 aulas para estudiantes. La segunda es Filalia, edificada en 1789, de carácter religioso y educativo.

7. Otros atractivos

Meknes tiene mucho para visitar si nos quedamos más días. Por ejemplo, podemos conocer el mausoleo de Cheikh El Kamel, que alberga la tumba del fundador de la cofrafía Aissaoua. También se puede visitar las puertas Bab Lakhmis y Berdaine (ambas del siglo XVII), el complejo cultural Fandouk El Hanna o el palacio y granero Ksar Mansour.

Otro atractivo es el estanque de Agdal, que tiene 319 metros de longitud y fue creado por Moulay Ismail para irrigar los jardines de la ciudad. Y si hay tiempo, hay que visitar prisión de Cara, un silo subterráneo que lleva el nombre de un arquitecto portugués prisionero allí.

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