5 lugares de fantasía en Nueva Zelanda

Armando Cerra 26 julio, 2016

Nueva Zelanda es un país donde todavía la naturaleza salvaje domina gran parte de su superficie. Eso hace que existan lugares increíbles que desde hace años son el destino favorito para los amantes de los grandes paisajes y también de los deportes de aventura. No obstante, en los últimos tiempos muchos de esos lugares se han convertido en auténticos platós de cine de producciones como El Señor de los Anillos o El Hobbit, que han hecho que aumente el número de turistas en todo el país.

Lugares increíbles de Nueva Zelanda

1. El río Kawarau

Antes de las películas del Señor de los Anillos, este río Kawarau ya era famoso para los amantes del rafting, ya que sus rápidos son toda una leyenda entre los amantes de este deporte, sobre todo el llamado Dog Leg, que se prolonga durante unos 400 metros. Es decir, el río Kawarau era uno de esos espacios para los deportes de aventura que son un auténtico emblema en Nueva Zelanda.

Río Kawarau en Nueva Zelanda
Río Kawarau – aodaodaodaod

Sin embargo, como otros sitios, tras las producciones de Peter Jackson, muchos de estos lugares son más conocidos por ser escenarios de sus películas, y en este caso por haberse transformado en el río Anduin, donde se levantaban las dos estatuas gigantescas de Argonah.

2. Los pináculos de Putangirua

Este espectáculo geológico de primer nivel se halla en la Isla Norte de Nueva Zelanda, concretamente en la región de Wairarapa, y su origen se remonta a hace unos nueve millones de años, cuando toda esta zona en realidad era una isla, ya que el nivel de los mares era muchísimo más alto.

Pináculos de Putangirua en Nueva Zelanda
Pináculos de Putangirua – Pi-Lens

Sin embargo, después fue a la inversa y todo este territorio quedó sumergido, de manera que todo es fruto de la erosión milenaria y de las potentes fuerzas de la naturaleza.

En definitiva, una creación real que es la más adecuada para que hace unos años toda esta colección de chimeneas pétreas se convirtiera en la ambientación para el Sendero de los Muertos por el que pasaban Aragorn y compañía.

3. El Parque Nacional de Tongariro

Estamos ante el cuarto Parque Nacional que recibió semejante figura de protección en el mundo. Un territorio situado en epicentro de la Isla Norte y que es un territorio sagrado para la población aborigen, los maoríes. Una región que la Unesco ha considerado Patrimonio de la Humanidad por su fantástica fusión de la naturaleza más salvaje y la cultura más ancestral.

Parque Nacional Tongariro en Nueva Zelanda
Parque Nacional Tongariro – Milonk

Una superficie dominada por los imponentes volcanes de Ruapehu, Tongariro y Ngauruhoe. Un lugar cuya visita merece por sí solo un viaje hasta las antípodas. Pero si no hemos convencido a los fans de la saga de los Anillos, les diremos que esta es la tierra de Mordor.

“Solo la fantasía permanece siempre joven; lo que no ha ocurrido jamás no envejece nunca.”

-Johann Christoph Friedrich von Schiller-

4. Matamata

En esta aldea de Matamata se ha convertido en uno de los destinos turísticos más demandados de todo el país, y no por la belleza de los paisajes, que indudablemente con sus colinas de un verde intenso son lugares ideales para caminar y fotografiar.

Matamata en Nueva Zelanda
Matamata – aaron choi

Sin embargo, hacer una prueba en los buscadores de internet buscando información sobre Matamata. Al introducir su nombre, inmediatamente aparece como sugerencia Hobbiton. Y desde luego no hay ninguna entrada que pase por alto que este fue el lugar donde se crearon las 44 cuevas de los protagonistas de esta segunda trilogía, los cuales se han conservado del atrezzo cinematográfico. Sí, como el pub Green Dragon, el molino o el Árbol de la Fiesta.

5. Te Whanganui A Hei

Pero en Nueva Zelanda no solo se han rodado las fantasías de J.R.R. Tolkien. Otro director neozelandés optó por filmar en su tierra natal otra trama fanstasiosa, en este caso de Las Crónicas de Narnia, y allí aparece este paraje de la costa del país que también es conocido como The Cathedral Cove.

Cathedral Cove en Nueva Zelanda
Cathedral Cove – Shaun Jeffers

Pero aunque esta puerta gigante es lo más emblemático de esta zona de la península de Coromandel, en realidad forma parte de una reserva marina increíble con numerosas grutas y cavidades esculpidas por milenios de erosión del océano, el viento y la lluvia.

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