Formas y lugares para contemplar el Cristo Redentor

· 14 septiembre, 2018
Desde las alturas parece proteger Río de Janeiro. Visitar el Cristo Redentor es obligado, pero hay diferentes maneras de admirar toda su belleza.

Esta enorme estatua es, sin duda, el mayor atractivo turístico de Río de Janeiro. Sus grandes dimensiones y la zona en la que está ubicada permiten que se vea desde cualquier punto de la ciudad. Lo habitual es contemplar el Cristo Redentor desde su base, pero hay otras muchas formas de hacerlo sin tener que ascender al cerro del Corcovado.

Formas y lugares para contemplar el Cristo Redentor

Contemplar el Cristo Redentor es inevitable si viajas a Río de Janeiro. ¿Pero cuáles son las mejores formas de admirarlo en toda su grandeza? Te explicamos algunas de ellas para que puedas elegir la que más te apetezca.

Desde el tren del Concorvado

Tren del Corcovado
Tren del Corcovado

Este tren fue usado para transportar las piezas que forman el Cristo y hoy te lleva hasta él. Sale cada hora y puede albergar unas 173 personas, así que ¡corre para no quedarte sin tu sitio!

Atraviesa el bosque urbano más grande del mundo, el Parque Nacional de Tijuca, y tarda unos veinte minutos en llegar. Es la forma más auténtica de conocer esta estatua, ya que el tren está estrechamente relacionado con ella.

Un tren increíble que convive en armonía con el medio ambiente y que te permite ir divisando durante el camino la gran estatua que protege Río de Janeiro.

Sumarte a un tour al Corcovado

Cristo Redentor
Cristo Redentor

Hay diversos recorridos guiados en la ciudad desde los que podrás no solo contemplar el Cristo Redentor desde la distancia, sino también acceder a él. Te hablamos de tres:

  • Tour Río de Janeiro completo: en él podrás ver los monumentos más característicos de la ciudad comenzando en el Cristo Redentor y bajando hacia el estadio de Maracaná, la catedral de Río, el Sambódromo y el Pan de Azúcar.
  • Cristo Redentor City Tour: este recorrido dura cuatro horas y se centra sobre todo en la subida al Cristo.
  • Río Express City Tour: es similar al primero, pero de menos duración ya que no incluye el almuerzo.

Cualquiera de ellos será una magnífica opción para conocer esta imponente estatua.

En una “van”

Montaña del Corcovado
Montaña del Corcovado

¿Se te ocurre mejor posición para ver este monumento que desde una de estas furgonetas? Podrás acceder a los mejores lugares para contemplar el Cristo Redentor a tu aire, sin prisas ni horarios. Si te pones frente a la montaña de Corcovado sentado en ella tendrás unas vistas impresionantes de la montaña y la estatua.

Aun así, si no te atreves a alquilar una, las hay que te llevarán hasta la cima, mientras observas el monumento desde diversas perspectivas. El precio te incluirá la entrada al Cristo sin esperas ni colas. Por ello es uno de los medios de transporte más solicitados, ya que al tener muchos disponibles, las colas se acortan.

Caminante no hay camino…

Parque Lague, uno de los sitios para contemplar el Cristo Redentor
Parque Lague

Los más deportistas e intrépidos optan por ir caminando. ¿Qué ventajas tiene esto? Además de hacer deporte, podrás ir haciendo fotos de diversas perspectivas de la figura. Seguro que en el camino encontrarás fabulosos miradores para ver el Cristo Redentor.

Hay diversos senderos que te permiten acceder a él, como por ejemplo el que comienza en el Parque Lague. Solo tardarás dos horas en llegar y tiene el añadido de que podrás hacer la parte final del recorrido por los rieles del tren. Su nivel de dificultad es moderado, así que casi cualquiera puede hacerlo.

El paseo hasta el Cristo Redentor permite, además, ver animales tan característicos del lugar como son los monos capuchinos, así como una densa vegetación formada por plantas tropicales.

Taxi

Cristo Redentor en Río de Janeiro
Cristo Redentor desde la base Will Clayton / Flickr.com

Si tu agenda es apretada y tu tiempo limitado, no te compliques. Trata con un taxista e intenta negociar un precio bueno por llevarte a conocer el Cristo. Puedes pactar que el mismo taxista te espere mientras lo visitas y luego vuelva a bajarte. Hablando se entiende la gente, ¿no dicen eso?

Lo que es seguro es que, escojas la forma que escojas, contemplar el Cristo Redentor es una experiencia inolvidable. Desde la lejanía o ya situado a sus pies, se trata de una estatua impresionante que deja boquiabiertos a todos los que la conocen.