Lugares cerca de la catedral de San Vito de Praga que debes conocer

Alba Durán Terrazas 16 marzo, 2018
Su silueta destaca en la Ciudad Vieja de Praga. Es uno de los grandes atractivos de la ciudad, pero cerca de la catedral hay mucho más que ver y disfrutar.

La catedral de San Vito se encuentra en lo que se conoce como la Ciudad Vieja de Praga. Forma parte del interior del complejo arquitectónico del castillo de Praga y está situada en el centro de la ciudad. Por eso, hay rincones cerca de la catedral de San Vito que no te puedes perder si visitas la capital checa.

1. El mayor conjunto arquitectónico del mundo: el castillo de Praga

Castillo de Praga
Castillo de Praga – Steven Feather / Flickr.com

El castillo de Praga es el conjunto arquitectónico más importante de la ciudad y de la República Checa. Cuenta con una tradición de más de mil años y es un destino soñado para muchísimos turistas. Se fundó en el año 880 y fue la residencia de los reyes de Bohemia, así como de otras figuras importantes de la historia (emperadores, presidentes…).

En él se encuentran las joyas de la Corona de Bohemia. Según el libro Guinness de los récords, el castillo de Praga es el complejo arquitectónico más extenso del mundo, con un área de casi 70.000 metros cuadrados.

“El antiguo esplendor y la belleza de Praga, una ciudad incomparable, dejó una impresión imborrable en mi imaginación.”

-Richard Wagner-

La increíble historia detrás de la torre de Daliborka

Torre Daliborka cerca de la catedral de San Vito
Torre Daliborka – mkline55 / Flickr.com

El nombre de esta torre de estilo tardo-gótico se debe a un personaje ficticio, Dalibor de Kozojed. Él fue el primer recluso de esta torre (que fue una prisión hasta finales del siglo XVIII). Dalibor vivió en el siglo XV: era un joven al que habían condenado a muerte por ayudar a unos sirvientes que luchaban contra la tiranía de los nobles durante el reinado de los Jagellion.

Así, Dalibor acabó encarcelado en la torre y allí consiguió un violín que aprendió a tocar. Sus canciones se escuchaban desde fuera de la torre y conmovían a los ciudadanos de Praga, que acudían a admirarlas y animaban a Dalibor. Cuando los nobles lo vieron, le asesinaron. Existe una ópera basada en esta historia, Dalibor de Bedrich Smetana.

2. La calle más bonita: el Callejón del Oro

Callejón de Oro cerca de la catedral de San Vito de Praga
Callejón de Oro – Ryan Park / Flickr.com

Esta calle se encuentra muy cerca de la catedral de San Vito, a menos de 300 metros y dentro del complejo del castillo, concretamente junto a la muralla. Se trata de una calle que contiene solamente una docena de casas, pero es uno de los rincones con más encanto de la capital checa.

Se construyó tras un incendio que tuvo lugar en el siglo XVI. En ese incendio, los barracones de casas de los guardias reales se quemaron; entonces, el emperador ordenó construir el conjunto de casas de estilo manierista que vemos en la actualidad para darles cobijo.

Entonces… ¿por qué se llama el Callejón del Oro?

La verdad es que no se sabe con seguridad. Existe una leyenda en torno al nombre y es la siguiente: en la antiguedad, los ciudadanos de Praga creían que en estas casas se alojaban los alquimistas del emperador. El rumor se fue alimentando con los años y se le acabó dando ese nombre por el mismo motivo.

3. La iglesia de San Nicolás: la joya del barroco donde Mozart tocó

Iglesia de San Nicolás en Praga
Iglesia de San Nicolás- Andrew Price / Flickr.com

Esta iglesia está muy cerca de la catedral de San Vito: a 350 metros. Se la considera una joya del Barroco en toda Europa; su imponente cúpula y su campanario se alzan sobre los tejados de los edificios de Praga. Su interior está repleto de arte: los frescos de la cúpula son obra de Franz Palko y representan la Santísima Trinidad.

En el interior de la iglesia se encuentra, entre otros muchos tesoros, un órgano barroco. La historia de este instrumento está vinculada a Mozart, pues lo tocó varias veces durante sus estancias en Praga. Por esto mismo, unos días después de su muerte en 1791, tuvo lugar una misa en su honor en esta iglesia.

¡No te olvides de subir a la torre!

Si visitas la iglesia de San Nicolás, se podría decir que la subida a la torre es obligatoria. Cuenta con varias salas en el camino que se pueden visitar. En ellas, aprenderás sobre la historia de las campanas, cómo se crearon y para qué sirven. Una vez arriba, podrás admirar el maravilloso barrio de Malá Strana desde 65 metros de altura.

4. Reponer fuerzas cerca de la catedral de San Vito

Trdelnick en Praga
Trdelnik – Martin / Flickr.com

A 600 metros de la catedral de San Vito se encuentra la crepería Creperie U Kajétana. Ocupa el puesto número 8 de 163 cafeterías de Praga y el número 75 de 5.273 sitios para comer en la capital checa. Por lo tanto, la calidad está asegurada.

Eso, unido a su ambiente acogedor y un tanto bohemio, lo convierte en el sitio perfecto para descansar y tomar algo. No te olvides de probar el trdelnik (pastel tradicional). Dicen que es el mejor de Praga.

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