Lucainena de las Torres, la perla de Almería

Adrián Pérez 16 septiembre, 2017

Lucainena de las Torres es una preciosa localidad de la provincia de Almería, en Andalucía. Un pueblo situado en el interior, a poco más de 50 kilómetros de la capital. Al acercarse a él, una cegadora luz blanca sorprende, la que desprenden sus fachadas blancas e inmaculadas. Vamos a descubrir esta pequeña joya, ¿nos acompañas?

Lucainena de las Torres, la perla de Almería

Lucainena de las Torres es un pueblo pequeño, pero es tan encantador que enamora al instante. Sus habitantes cuidan cada detalle con mimo, desde el exterior de sus casas encaladas al mosaico floral con el que decoran calles y fachadas.

Calle de Lucainena de las Torres
Lucainena de las Torres – sofía / Flickr.com

Y es que las flores son muy importantes en esta localidad. Una seña de identidad que alegra la vista con su colorido y deleita el olfato con su aroma. Todo, sin olvidar el calor y la cercanía de sus vecinos, una maravillosa carta de presentación de este pueblo andaluz.

Lucainena de las Torres es, sin duda, una joya por descubrir. Os invitamos a que visitéis este pequeño rincón de la geografía española, y para ello os recomendamos qué ver y hacer en la llamada “Perla de Almería”.

1. La Iglesia Parroquial

iglesia de Lucainena de las Torres
Iglesia Parroquial – Jorge López / Flickr.com

Se trata de un sencillo pero hermoso templo construido en el siglo XVIII. En su puerta principal hay un mirador llamado “Poyo de la Cruz” desde el que se puede disfrutar de una bonita vista del pueblo.

Fijándose en la fachada, enseguida se aprecia que es un templo austero, robusto, con un aire que recuerda viejas fortificaciones coloniales. En el interior se pueden contemplar diversas imágenes, entre ellas las de la Virgen de Fátima o la del Carmen. Coronando el altar, la imagen de la patrona de Lucainena de Las Torres, Nuestra Señora la Virgen de Monte-Sión.

2. El Coto Minero

Coto minero en Lucainena de las Torres
Coro minero – Juan Miguel Pimentel / flickr.com

Este increíble lugar es testimonio del pasado minero de Lucainena de las Torres. Son hornos que se construyeron con la finalidad de calcinar los carbonatos de hierro que aquí se extraían antes de su comercializacion.

A finales del siglo XIX esta actividad minera propició el despegue económico de la región. Los hornos tenían una capacidad para tratar 50 toneladas de material diarias. Una vez calcinado el material se sacaba por la parte inferior del horno, se limpiaba y era transportado vía ferrocarril.

A simple vista, estas construcciones tienen apariencia de atalayas o torreones de vigilancia. Sin embargo, y aunque su estado de abandono puede parecer algo tenebroso, es una visita más que interesante que se puede realizar andando desde el pueblo.

3. La vía verde

Via verde de Lucainena de las Torres
Vía Verde – Zazoo Orange / Flickr.com

Si eres un aficionado al senderismo, Lucainena de las Torres también es tu lugar. La vía verde es una ruta situada a las faldas del municipio que sigue parte de la línea de ferrocarril que unía este pueblo con Aguamarga.

Esta ruta recorre aproximadamente 5 de los 36 kilómetros que tenía la antigua vía férrea. El trazado va desde Lucainena al cortijo Polopos. Recorre parte de la zona donde estuvo establecida la antigua explotación minera de esta localidad.

4. El molino

Lucainena se llama “de las Torres” porque antiguamente estaba rodeada de una muralla con 7 torres. De las viejas torres vigía solo se conserva una, que está en la colina más alta del pueblo.

Cuando perdió su carácter defensivo, esta torre se transformó en un molino de viento que aún recuerda el pasado de esta preciosa localidad.

5. Gastronomía

La gastronomía de esta zona es un preciado legado lleno de sabiduría transmitido durante generaciones. Por ello, no puedes abandonar esta localidad almeriense sin probar algunos de sus platos mas típicos.

Hay delicias para todos los gustos. Para comer puedes probar los gurullos, el trigo con hinojo, el conejo en ajillo, las migas en torta, la pipirrana, el potaje de Semana Santa o los embutidos caseros de matanza. Y, de postre, el arroz con leche, los borrachillos, las roscas de aceite, los pestiños o los roscos fritos.

“Despertar en soledad en un pueblo extraño es una de las sensaciones más placenteras de este mundo”.

-Freya Stark-

¿Aún te quedan dudas? Para acabar de convencerte, podemos añadir que Lucainena de las Torres está rodeado de un entorno maravilloso para disfrutar en cualquier época del año. Prepara tus maletas y ¡adelante!

Te puede gustar