Los mercados de Chile más interesantes

· 6 marzo, 2019
Visitar algunos mercados de Chile es adentrarnos en lo más auténtico del país. También constituye una oportunidad inmejorable de adquirir fabulosos productos a los mejores precios que se puedan encontrar.

Nada mejor para conocer la cultura de un lugar que adentrarse en sus mercados. Estos no son solo una vitrina para conocer los productos locales, sino el escenario para la expresión más auténtica de las costumbres y valores del lugar. Cada país tiene los suyos propios. En este caso, visitamos algunos mercados de Chile.

No es raro que los mercados chilenos tengan una oferta muy variada de diferentes mercancías, ni que también alberguen espectáculos folclóricos o una natural congregación de diferentes etnias y costumbres. Se puede conocer lo esencial de un lugar visitando sus mercados más populares.

Lo mejor es que, por lo general, esos mercados tradicionales ofrecen precios que no se encuentran en ninguna otra parte. También ofertan preparaciones gastronómicas con el sabor y la presentación más genuinas del lugar. Eso es lo que uno encuentra cuando visita algunos mercados de Chile. Estos son cinco de ellos.

1. Feria artesanal de San Pedro de Atacama

Mercado de San Pedro de Atacama
Mercado de San Pedro de Atacama

San Pedro de Atacama es un pueblo de artesanos. En la calle Temisa, y muy cerca del terminal de buses, hay un espacio que tiene más de 5000 m². Allí se reúne un grupo de 15 talleres de artesanos. No solo se pueden ver los productos finales, sino también el procedimiento mediante el que se fabrican.

Es un espacio abierto que funciona todos los días, desde las 10:30 hasta las 19. Solo cierra los martes. Allí se encuentran magníficas piezas, trabajadas con piedras volcánicas, tejidos hechos con fibras sacadas de los animales de la zona, muebles y accesorios de madera… En fin, todo un mosaico de expresiones locales.

2. Feria de Colchane, uno de los mercados de Chile más singulares

La feria de Colchane es uno de los mercados de Chile más interesantes, ya que no solamente cobija un intercambio mercantil, sino también cultural. Se lleva a cabo cada 15 días, durante los viernes y sábados. Allí se encuentran alimentos, electrodomésticos y diversos productos a excelente precio.

La feria tiene lugar en Pisiga, un pequeño enclave fronterizo entre Bolivia y Chile. Está situado en la Carretera Interoceánica que comparten Brasil, Bolivia y Chile. Se encuentra muy cerca de la Zona Franca de Iquique, ZOFRI. Las ropas y los alimentos, en particular, son vendidos por los bolivianos a magnífico precio.

3. Feria Libre de Cauquenes

Cauquenes es una comuna que se localiza en la provincia del mismo nombre y forma parte de la Región del Maule. Está a poco más de 300 kilómetros de la capital, Santiago, y es uno de los mercados más tradicionales del país, con 150 años de existencia.

En la Feria Libre de Cauquenes se congrega la oferta agrícola de Chile. Dicha oferta se concentra en frutas, verduras, pescados y mariscos frescos.

En el mercado también se venden productos artesanales como ponchos y sombreros de huaso. Funciona los miércoles y los sábados, entre las 6 y las 18 horas. Está entre Chacabuco y la frontera norte del río Cauquenes.

4. Feria artesanal Dalcahue

Puesto de lanas en la feria de Dalcahue
Feria de Dalcahue – Juan Pablo Garnham / Flickr.com

Este es otro de esos mercados que, sin duda alguna, vale la pena visitar. Dalcahue está en la provincia de Chiloé, en la bellísima Región de los Lagos chilena. La feria tiene más de un siglo de existencia y durante el invierno funciona todos los jueves y domingos en la costanera de Dalcahue.

Este es uno de esos mercados donde pueden adquirirse productos de pura lana de oveja, la mayoría de ellos elaborados a mano. Se encuentran gorros, mantas, alfombras y diferentes prendas de vestir hechas por los artesanos. En la temporada de verano abre todos los días.

5. Feria de Puerto Saavedra

En Saavedra, más conocido como Puerto Saavedra, se llevan a cabo dos ferias que ya tienen nombre propio. La primera es la feria gastronómica, que suele celebrarse en enero y donde los mapuche hacen gala de sus delicias culinarias, preparadas al más puro estilo artesanal.

Por su parte, a mediados de años se celebra la feria de la lana. Es un evento en el que se ofrecen fabulosos productos hechos en ese material, además de muestras folclóricas y talleres de tejidos en vivo.

Los dos eventos son maravillosos. También hay una feria permanente que funciona los lunes, miércoles y viernes, cerca de la Municipalidad, entre las 9 y las 16.