Las pirámides de arena y otros atractivos de Melnik

Patricia Hernández · 29 marzo, 2019
Melnik es la ciudad más pequeña de Bulgaria. Y a pesar de ello, ofrece infinidad de lugares interesantes, en especial el singular paisaje que la rodea.

Las pirámides de arena de Melnik dan forma a uno de los paisajes más peculiares de Bulgaria. De hecho, están declaradas monumento natural desde el año 1960. ¿Necesitas más razones para animarte a descubrirlas? Te damos toda la información sobre este bello lugar, y también de la ciudad donde se encuentran, que será todo un descubrimiento para ti.

Las impresionantes pirámides de arena de Melnik

Se trata de pirámides naturales de arena que han adquirido diversas formas (de setas, conos, agujas…). Pero están en constante proceso de trasformación. Su apariencia externa ha ido cambiando, y así lo seguirá haciendo con el paso del tiempo. ¿El motivo? La constante erosión de los suelos de arcilla.

Pirámides de arena de Melnik
Pirámides de arena de Melnik

Este singular fenómeno natural se extiende a lo largo de 17 kilómetros. La pirámides de arena de Melnik cubren una superficie de 50 km², y algunas de ellas alcanzan los 100 metros de altura.

En los picos pueden crecer árboles de hoja caduca y pastos. Mientras, las pendientes de arena son, en algunos casos, completamente verticales.

Estas curiosas formaciones pueden verse prácticamente desde cualquier punto de Melnik. Y es que esta diminuta ciudad se encuentra en un valle rodeado de estas pirámides de arena. Otra posibilidad es ascender por cualquiera de los caminos cercanos para poder observar el paisaje desde lo alto.

Como curiosidad, son las pirámides las que le dan nombre a la ciudad de Melnik. En antiguo eslavo «mel» significaba «arcilla blanca».

Qué más ver en Melnik

Calle de Melnik
Calle de Melnik – Zlatimir23 / Wikimedia Commons

A pesar de que Melnik es la ciudad más pequeña de Bulgaria, esconde numerosos encantos. Uno de ellos es la Casa de los Boyares. Esta es una de las viviendas más antiguas de la península de los Balcanes, sirvió de residencia al déspota Alexii Slav y está declarada monumento arquitectónico.

Aquí también verás la casa de Kordopulov. Es el mayor edificio renacentista de toda Bulgaria y data del año 1754. Otro edificio interesante es la casa de Pashov, construida en 1815 y que tan solo se puede conocer desde fuera. También pertenece a la época del Renacimiento búlgaro.

Edificios religiosos

Iglesia de San Nicola el Melnik
Iglesia de San Nicola – Klearchos Kapoutsis / Wikimedia Commons

Destacan los restos de la Iglesia Metropolitana de San Nicola, en la parte central del monte de San Nicola. Pero el número de templos en la ciudad es enorme. Se puede mencionar también la basílica de San Anthonii, que forma parte de la reserva cultural e histórica de Melnik.

Otra visita es la del monasterio de Santa Virgen Spileotisa, de gran valía cultural e histórica. Y, además de él, cabe mencionar los restos de la iglesia de Santa Varvara; la Iglesia Metropolitana de San Nicolay Chudotvorets, del siglo XIII; la iglesia de San Pedro y San Pablo, monumento arquitectónico y artístico; y la iglesia de San Juan.

Qué más se puede hacer en Melnik

Bodega en Melnik
Bodega en Melnik – antonella sinopoli / Flickr.com

Además de turismo, en Melnik no se puede dejar de probar su vino, de una magnífica calidad. De hecho, la región está llena de bodegas y casas que ofrecen degustaciones o donde comprar alguna botella.

Si quieres saber más sobre su proceso de producción, puedes visitar el Museo del Vino. Está en el centro de Melnik, y la visita es de lo más interesante.

El vino es perfecto para acompañar a la deliciosa gastronomía búlgara. Incluye platos tan variados como el kebapche, una pieza alargada de carne picada a la parrilla; la shopska, una ensalada con tomate, pepino, cebolla, pimiento, queso rallado y perejil; o la famosa musaka, presente en otros lugares de los Balcanes.

Se puede aprovechar también para conocer el magnífico entorno de la ciudad. Incluye en tu itinerario el Parque Nacional Pirin, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Tiene una extensión de nada menos que de 275 km² y te permitirá de un gran día de naturaleza.

Como habrás podido comprobar, Melnik ofrece un sinfín de posibilidades turísticas y atractivos, empezando por las pirámides naturales, una auténtica maravilla que llama la atención de cientos de turistas cada año. ¿A qué esperas para comprobar todo ello de primera mano? Desde luego, no te arrepentirás.