La Serranía de Chiribiquete, un viaje a otra dimensión

Edith Sánchez · 18 junio, 2019
Lo más impresionante de la Serranía del Chibiriquete es la enorme biodiversidad que alberga. Es un territorio prácticamente inexplorado, de hecho, hace muy poco que se han autorizado las excursiones turísticas a este lugar.

El Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete se encuentra al occidente del Escudo guayanés, en Colombia. Este espacio está formando por un enorme conjunto de mesetas rocosas que dan origen a  la Serranía de la Macarena y la Sierra de Naquén.

Tiene una extensión que supera los cuatro millones de hectáreas, por lo que es el parque natural más grande de Colombia. Abarca los municipios de San Vicente del Caguán, Cartagena del Chairá, Solano, San José del Guaviare, Miraflores y Calamar.

Chiribiquete es una región en gran medida inexplorada, con tepuyes formidables que superan los 1000 metros de altura y selvas vírgenes. Visitar este parque natural no es un paseo, es una odisea a la que solo pueden aspirar verdaderos aventureros con profundo amor por la naturaleza.

La ‘Maloca del Jaguar’

Selva colombiana
Selva colombiana

Las comunidades indígenas que aún la habitan la conocen como ‘la Maloca del Jaguar’. La Serranía de Chiribiquete presenta exuberantes selvas tupidas y vírgenes, majestuosas montañas rocosas y archipiélagos que parecen flotar en ese bosque milenario.

En la actualidad, Chiribiquete tiene su espacio aéreo restringido. Hasta ahora solo podían sobrevolarlo las misiones científicas, la Aeronáutica Civil y la Fuerza Aérea de Colombia. Sin embargo, desde junio de 2019 hay operadores turísticos autorizados, con planes para los amantes de la naturaleza.

Más de la mitad de este territorio está aún sin explorar, sin embargo, los estudios preliminares arrojan resultados muy prometedores. Lamentablemente, existen áreas de colonización en las que se observa una preocupante deforestación, además de la presencia de cultivos ilícitos de coca y tráfico ilegal de madera.

Ecosistemas únicos en la Serranía de Chiribiquete

Cascada en Chiribiquete
Cascada en Chiribiquete – Richard McColl / Flickr.com

El clima es húmedo tropical, con una temperatura media de 24 °C. Tiene una precipitación promedio anual de 4000 mm. Chiribiquete aporta actualmente el 31% del volumen de agua superficial que va para la Amazonía.

Los ecosistemas de Chiribiquete cumplen con una función global, ya que mantienen un equilibrio ecológico en la regulación hídrica y climática del planeta. Adicionalmente, los ciclos de los ecosistemas acuáticos y de humedales producen nuevos nichos ecológicos que favorecen el mantenimiento de microrganismos, flora y fauna.

Por otra parte, los tepuyes forman parte del paisaje. Estos son mesetas de gran altura que se levantan en las planicies y en los valles menores de Chiribiquete. Estas estructuras geológicas son formaciones rocosas muy antiguas, creadas en el Precámbrico (hace unos 2000 millones de años).

Una alfombra vegetal

En la Serranía de Chiribiquete existen 2138 especies registradas. De ellas, 67 son endémicas, 16 únicas de Chiribiquete y 10 nuevas especies para la ciencia. Su flora se encuentra distribuida en formaciones vegetales tales como matorrales, bosques (tepuy e inundables), roca dura y praderas o sabanas.

Hay zonas donde los árboles superan los 40 metros de altura, en contraste con sectores de arena blanca en los que crece una vegetación enana. Dentro de las especies más emblemáticas del parque se encuentran el caimarón, el guamo, el arenillo, el capinurí, el cabo de hacha y el dormilón.

Biodiversidad sin límites

Jaguar
Jaguar

Gracias a las expediciones científicas que hasta ahora se han adelantado en la Serranía de Chiribiquete se han podido registrar 1676 especies. De ellas, 28 están en peligro de desaparecer, 57 son nuevas para Colombia, 5 endémicas y 32 nuevas para la ciencia.

Las investigaciones determinan que esas especies se dividen de la siguiente manera: 56 de reptiles, 53 de anfibios, 48 de mamíferos (que incluyen 7 de primates y 8 de carnívoros), 216 de peces,  y 382 de aves. Sin embargo, se estima que deben existir otras 2613 especies, por lo menos.

De Chiribiquete son representativas las especies de churucos, venados, nutrias, chigüiros, manaos, lapas, dantas y águila arpía. También lo son armadillos, caimanes, babillas, perros de agua, delfines, murciélagos, cerrillos, jaguares, pumas y tigrillos, entre muchos otros.

Dentro de las aves más características se encuentran el guácharo, el gallito de roca, las guacamayas,  los martines pescadores y los barranqueros. También alberga más de 315 especies de mariposas y  72 de escarabajos, con 7 nuevos registros para Colombia.

¿Cómo llegar a la Serranía de Chiribiquete?

Para llegar por el costado norte del macizo es necesario recorrer el río Apaporis, hasta el punto en el que se encuentra con los ríos Macayá y Ajajú. Para acceder por el sur se debe navegar por los ríos Yarí y Mesay hasta llegar a Araracuara. En cualquiera de los dos casos, el trayecto tiene una duración de dos días aproximadamente.

La Serranía de Chiribiquete es poco explorada, por lo que no hay rutas comerciales. Para viajar a esta región se deben llevar provisiones y contratar embarcaciones y guías de la zona. Hay que atravesar raudales peligrosos y en algunos tramos de los ríos hay que bajarse y cargarlo todo para continuar navegando.

El tesoro ancestral oculto

Petroglifo en Chiribiquete
Petroglifo – Carlos Castaño Uribe / Wikimedia Commons

Chiribiquete era ancestralmente territorio de la etnia karijona, exterminada por la compañía Casa Arana durante las explotaciones de caucho en la región. Sin embargo, actualmente sobreviven comunidades de las etnias caribe, arawak, uitoto y tukano.

La Serranía de Chiribiquete alberga cerca de 70 000 pinturas rupestres. Se reparten en cerca de 50 localizaciones que tienen un enorme valor arqueológico. En ellas se observan figuras humanas, animales, escenas de cacería y formas geométricas, entre otros elementos. Según los estudios tienen unos 24 000 años de antigüedad.

Además, investigaciones apuntan a que existe cerca de una veintena de etnias indígenas aisladas. Y aún conservarían su lengua y tradiciones ancestrales. Para los indígenas, la Serranía de Chiribiquete es el territorio sagrado, donde nace el saber y lo mágico y donde el mundo tiene su principio y su final.

Fotografía principal: Carlos Castaño Uribe / Wikimedia Commons

  • Cortés-B, R., & Franco-Rosselli, P. (1997). Análisis Panbiogeográfico de la flora de Chiribiquete, Colombia. Caldasia.
  • Stiles, G. F., & Diaz, M. (1995). Observciones sobre la composicion, ecologia y zoogeografia de la avifauna de la sierra de Chiribiquete, Caqueta, Colombia. Caldasia.