¿Has encontrado la rana de la Universidad de Salamanca?

· 8 septiembre, 2018
Es uno de los detalles más buscados en Salamanca. Una pequeña rana sobre una calavera, escondida en la fachada plateresca de la Universidad. ¿Qué significado tiene?

La universidad salmantina es una de las más antiguas de España. Una institución de larga historia, llena de leyendas, anécdotas y curiosidades. En una de ellas vamos a fijarnos, descubrimos los secretos de la rana de la Universidad de Salamanca, uno de los elementos ornamentales de la portada.

La rana de la Universidad de Salamanca

Universidad de Salamanca
Fachada de la Universidad de Salamanca – jorisvo

Hablamos de uno de los muchos detalles labrados en la portada del edificio de la Universidad de Salamanca. Por su importancia histórica y por su belleza, con el paso de los años ha pasado a ser lugar de visita obligatoria para los turistas. Hasta los guías hablan de ella.

Y es en esa magnífica fachada donde todos buscan con ahínco un pequeño animalito posado sobre una calavera: la rana de la Universidad de Salamanca. Un símbolo casi oculto rodeado de leyendas y sobre cuyo significado hay diferentes interpretaciones.

Una de esas leyendas, la más conocida, explica que encontrar la rana es imprescindible para aprobar los exámenes. Aunque curiosamente esta creencia se ha ampliado, y hoy más de un turista la busca pensando que al encontrarla tendrá suerte en la vida.

Un significado didáctico

Rana de la universidad de Salamanca
Rana de la Universidad de Salamanca- Gonzalo Iza / Flickr.com

Lo cierto es que después de más de 500 años de debates sobre el significado de este icono tallado en la piedra, hay bastantes respuestas. Vamos a detallar una de ellas, que parece tener más aceptación. La explicación está relacionada con uno de los pecados capitales: la lujuria.

La lujuria se representa alegóricamente mediante la rana. Una rana que está sobre una calavera, es decir, que este pecado llevaría a la enfermedad y finalmente a la muerte.

Pero, dando un paso más, la rana de la Universidad de Salamanca también podría estar relacionada con el príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos. De hecho, parece ser que las tres calaveras que hay en la fachada se corresponden con los tres hijos de los reyes fallecidos antes de que acabaran las obras de la fachada.

En concreto, el príncipe Juan murió en 1497 a los 19 años. De salud débil, se rumoreó que su fallecimiento pudo estar relacionado con un exceso de “frenesí amatorio” después de casarse. Por eso la calavera se la llamó popularmente “Juanita”, mientras que a la rana la bautizaban como “Parrita” en recuerdo del doctor Parra, médico del joven príncipe.

Y aún hay un detalle más, apuntado por el catedrático Benjamín García-Hernández. Según él, la rana sobre la calavera sería también un mensaje desafiando a la Inquisición. De esta manera, se rechazaría la idea de la resurrección de los muertos. Es decir, que sería algo que solo ocurriría “cuando las ranas críen pelo”. Una interpretación curiosa.

No solo una rana, descubre también al astronauta

Astronauta de la catedral de Salamanca
Astronauta de la catedral de Salamanca- Carlos Espejo / Flickr,com

Salamanca, además de su rana, también tiene un astronauta. Puede verse en una de las entradas a la Catedral Nueva. Este personaje, de lo más curioso, se esconde entre los muchos elementos ornamentales de la puerta de Ramos.

¿Pero qué hace un astronauta representado en una catedral que se construyó entre los siglos XVI y XVIII? Mucho se ha hablado del tema y se han elaborado todo tipo de teorías. Pero no se trata del trabajo de algún cantero visionario de aquella época. La explicación es bastante menos romántica.

Con motivo de la celebración en la ciudad de la exposición Las edades del hombre se decidió restaurar la puerta de Ramos, que estaba muy deteriorada. Hablamos del año 1992. En el marco de esos trabajos de restauración uno de los canteros cumplió con la tradición de incorporar un elemento contemporáneo. Y así nació el astronauta.

Debemos añadir que, además del astronauta, existen más rarezas en los muros catedralicios. Podemos ver un toro, un perro comiendo frutas, un ángel demostrando su sexo sin tapujos… Y hasta un dragón que parece estar comiéndose un cucurucho de helado.

Con rana y astronauta, o sin estas curiosidades, Salamanca es una ciudad llena de magia y belleza. Desde luego, merece ser visitada y descubierta por aquellos que todavía no la conozcan. Su patrimonio es amplísimo y muestra la riqueza de esta urbe universitaria de dilatada historia que tiene mucho que enseñarnos.