El Jardin d’Essai de Hamma, un oasis en Argel

Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
20 enero, 2019
Un vergel en medio de la ciudad. Este precioso jardín botánico es el corazón verde de la capital de Argelia.

El Jardin d’Essai de Hamma es uno de los grandes atractivos de la capital argelina. Un lugar que reúne naturaleza, historia y paisaje. Sin duda alguna, todo aquel que viaje a Argel debería apuntar en su itinerario la visita a este jardín botánico espectacular.

¿Dónde está el Jardin d’Essai de Hamma?

Como nos indica su nombre, el Jardin d’Essai, o Jardín de Pruebas, está en el barrio argelino de Hamma. Esta es una de las zonas con mayor interés de toda la ciudad.

Se trata de una colina que parte desde el nivel del mar y en cuya cima está la Biblioteca Nacional de Argel. Pero además, en Hamma están la llamada cueva de Cervantes, el Museo Nacional del Bellas Artes o la villa Abdel Tif.

El pulmón de la ciudad

Paseo del Jardin d'Essai en Argel
Paseo del Jardin d’Essai

El Jardin d’Essai de Hamma ocupa una extensión superior a las 30 hectáreas. Por eso se convierte en el auténtico pulmón verde de Argel. Mientras, para los turistas se transforma en un auténtico remanso de paz.

Si uno contempla sus parterres con flora de los más variados orígenes y levanta la cabeza para ver al fondo el mar Mediterráneo, le parecerá que está muy lejos de la capital. Sin embargo, se encuentra ahí mismo, en el centro histórico de la ciudad.

El pasado y el presente del Jardin d’Essai de Hamma

Pese a la larga historia del Jardin dEssai de Hamna, lo cierto es que en los últimos años del pasado siglo se fue abandonando paulatinamente. Incluso llegó un momento en el que se tuvo que cerrar por su lamentable estado.

Sin embargo, y por fortuna, tras una intensa recuperación, en el año 2009 reabrió sus puertas al público Desde entonces es una zona de esparcimiento clave para la población local, y una visita obligada para los turistas.

Algo de su historia

Paseo del Jardin d'Essai
Paseo del Jardin d’Essai – Naim Hallal / Flickr.com

Los orígenes del Jardín d’Essai de Hamma se remontan a los tiempos coloniales, a 1831, cuando el ejército francés controlaba Argelia. Entonces no se pensó en un jardín botánico como tal, sino en sanear toda esta zona, que era un insalubre pantano. El objetivo no era otro que convertirlo en un suelo más productivo.

Esa es la razón de su nombre, Jardín d’Essai de Hamma. Porque el topónimo árabe de Hamma significa fiebre, algo relacionado con las enfermedades que generaban tradicionalmente esas aguas estancadas.

Y por otro, lo de “Jardin d’Essai”, (traducido del francés: jardín de pruebas), indica que querían acondicionar la zona para hacer ensayos de cómo adaptar ciertos cultivos a los suelos de la colonia.

De Argel a París

Está claro que en sus comienzos el Jardin d’Essai de Hamma tenía un fin más productivo y económico que estético. Las plantaciones que aquí se hicieron estaban destinadas a la agricultura.

Todo el proceso de creación estuvo dirigido por personal llegado del Museo de Historia Natural de París. Esto da una idea de la importancia que los franceses le dieron a este proyecto.

Un jardín botánico de renombre mundial

Jardín d'Essai en Argel
Jardin d’Essai – AlZinki / Flickr.com

No obstante, con el paso de los años, a las especies más productivas se le fueron añadiendo otro tipo de árboles. Así convivían plantas de té o de algodón, con bambúes o jacarandas.

Científicamente, los ensayos y pruebas iban siendo más ambiciosos. Un hecho que provocó que el Jardin d’Essai de Hamma fuera ganando un enorme prestigio en el mundo botánico. De esta manera, se fueron introduciendo cada vez más especies, muchas de ellas exóticas

Mientras, los espacios ajardinados se diseñaron con criterios paisajísticos. Es decir, cuidando la estética del lugar y atendiendo a criterios de paisaje. En definitiva, para convertirse en lo que es hoy, uno de los lugares más hermosos de la ciudad de Argel.

Imprescindible si se viaja con niños a Argel

El Jardin d’Essai de Hamma es de visita obligada para todo el mundo en Argel, pero más aún si se hace turismo familiar en Argelia. Para los peques hay numerosas actividades. Y para ellos, el idioma no es ninguna barrera.

Además está el zoo, que se ha reabierto. En fin, que no os lo podéis perder, ya que es una de las grandes sorpresas para los viajeros que llegan a este país del norte de África.