Ikebana, descubre un bello arte japonés

María Belén Acosta · 8 octubre, 2019
El ikebana es una de las artes japonesas más extendidas. Actualmente hay muchas escuelas donde se aprenden los principios básicos de este arte efímero.

El ikebana es una de las artes japonesas más extendidas por el mundo. El valor tanto estético como simbólico de sus composiciones dota a este arte de cierto misticismo que acaba atrapando. Y aunque a día de hoy no es necesario viajar a Japón para disfrutar de estos extraordinarios arreglos florales, sí es muy importante conocer su origen y sus valores para apreciarlos como merecen.

Los orígenes del ikebana

El ikebana tiene sus orígenes en el budismo, concretamente a principios del siglo VI. En sus inicios, el ikebana eran meras ofrendas florales que se utilizaban en las ceremonias religiosas. Con el tiempo, la técnica se fue perfeccionando para transmitir un estado de paz y contemplación.

Muestra de ikebana

En el período Heian estos arreglos florales empiezan a desligarse de la parte religiosa para popularizarse entre la clase alta japonesa. Sería ya a partir del siglo XIV cuando comenzara a utilizarse también para celebrar festividades.

Ya entre los años 1192 y 1333, durante el período Kamakura, acabaría por ser un elemento central para el tokonoma o recibidor japonés. El ikebana acompañaría al pergamino y al incienso.

Ya con el nombre de ikebana, que significa flor viva colocada, se termina de popularizar este arte de composición floral entre cortesanos y samuráis. Tanto es así, que se realizaban concursos para conseguir ser premiado por la mejor composición.

También conocido como kadō, es una de las artes que se mantienen más vidas y en plena evolución. Son muchas las mujeres y hombres que practican este arte puramente japonés.

Debemos remarcar la clara influencia que tienen aspectos culturales como la meditación, el ciclo vital o los cambios de estación sobre el ikebana.

Todas estas obras se enmarcan dentro de una existencia efímera debido a la utilización de elementos perecederos como las flores y plantas. Con esto se consigue que quien las visualice comprenda la importancia del paso del tiempo.

En la actualidad, existen varias escuelas de ikebana, desde las más tradicionales y conservadoras hasta las escuelas claramente influenciadas por los valores estéticos occidentales.

Las reglas básicas del ikebana

Jarrón con arreglo floral

El ikebana es un arte minucioso y elaborado, que tiene una raíz cultural puramente japonesa. La elegancia y sencillez de sus formas, así como de las composiciones creadas por los diversos artistas, dan como resultado un arreglo floral de belleza efímera con la que brota una emoción.

Por ello, en la composición de estos arreglos se utilizan ramas, hojas, semillas, flores e incluso frutos que con el paso del tiempo se irán deteriorando. Todas las creaciones deben representar tres pilares: el cielo, la tierra y el hombre. Estos toman forma de elementos que señalan al cielo, agrupaciones de ramas o pequeñas flores que rodean el centro de la composición.

El arte del ikebana tiene como canon estético la utilización de la asimetría con el fin de conseguir un acabado más natural. Además, se usa un cepillo de púas, llamado kenzan, para sujetar los diferentes elementos. Las flores, ramas, frutos o semillas utilizados deben ser siempre de temporada, de ahí que el ikebana utilice una amplia gama de especies.

Tras configurar la creación, se añade agua al recipiente para mantenerlo fresco el mayor tiempo posible. De ahí que sea recomendable incluir capullos o semillas para que estas se abran con el paso del tiempo y la composición cambie su aspecto de forma natural.

Tipos de ikebana

Rikka

Arreglo floral

De origen religioso, este estilo de ikebana se caracteriza porque todos sus elementos se enfocan hacia arriba, como una clara referencia al cielo. Además, otra de las normas básicas de este estilo es que los elementos tampoco deben rozar el recipiente, normalmente de cerámica decorada.

Por último, estos arreglos florales deben representar una imagen de naturaleza realista donde los troncos más altos queden en el centro, las ramas en los laterales y la flores en la base. Se utilizan sobre todo elementos como el pino y el bambú.

Nageire

Con este estilo el artista trata de crear un arreglo floral que destaque por su sencillez y naturalidad. Por lo general, los elementos se colocan, aun respetando la jerarquía del ikebana clásico, de forma más libre. Incluso las ramas pueden llegar a tocar el recipiente. Otra de las características es que no se podan las plantas ni se corta el tallo para crear la sensación de algo natural.

Moribana

El ikebana moribana es un estilo de arreglo floral con una clara tendencia e influencia occidental. Aquí se busca llamar la atención con la utilización del color, ya sea de las flores o de las hojas.