Hondarribia, uno de los pueblos más bonitos del País Vasco

Hondarribia, o Fuenterrabía, es una preciosa localidad de Guipúzcoa, enclavada en la bahía de Txingudi. Una bahía conformada por el caudal del Bidasoa y el inmenso mar Cantábrico. Hondarribia se levanta en un increíble enclave natural, pero la ciudad es también preciosa. Son estas las razones por las que nunca pasa desapercibida ante la mirada de los turistas.

Hondarribia, una ciudad con historia

Este bonito emplazamiento está situado en un punto estratégico muy importante entre España y Francia. De hecho, tuvo mucha relevancia en su momento para el Reino de Castilla, ya que pretendía controlar el territorio francés desde allí. Otro tanto ocurría con el Reino de Navarra.

Bahía de Txingudi en Hondarribia
Bahía de Txingudi – Jorge Argazkiak

Al hallarse en un lugar fronterizo, antiguamente era atacada de manera habitual desde el flanco galo. Realizaban estos ataques cada vez que se producía alguna amenaza o rivalidad. De este modo, Hondarribia acabó por construir una muralla defensiva. Un imponente muro que se encuentra muy bien conservado todavía en nuestros días.

“No debemos dejar de explorar y el final de toda nuestra exploración será llegar a donde empezamos y conocer el lugar por primera vez.”

-T. S. Eliot-

Recorriendo la zona interior de la muralla

El casco viejo de Hondarribia

Puerta de Santa María en Hondarribia
Puerta de Santa María – Chanclos

Esta bonita ciudad costera tiene un casco histórico de estilo medieval muy bien conservado y de gran interés turístico. Se halla ubicado en el interior de la muralla. En su entrada nos toparemos de frente con la puerta de Santa María, que nos anima a adentrarnos por sus calles empedradas y estrechas.

Al iniciar el recorrido, ante nosotros, aparece el Palacio Zuloaga. Levantado en el siglo XVIII, nos acoge y nos abre sus puertas para descubrir en su interior una bonita biblioteca y de un archivo histórico muy recomendable.

Lo mismo ocurre con la Casa Casadevante, edificada en el mismo siglo. A muy pocos pasos, se puede hacer una visita a la Iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano. Posee un estilo gótico y alberga un maravilloso campanario de estilo barroco.

Castillos y palacios por doquier

Castillo de Carlos V en Hondarribia
Castillo de Carlos V – Calips / commons.wikimedia.org

No podemos marcharnos sin hacer una parada en el castillo de Carlos V. Gracias a su situación, en lo alto de una colina, cuenta con una fantástica panorámica de la región. Debido a su buen y refinado gusto arquitectónico fue reconvertido en parador de turismo.

Otra de las visitas obligadas es, sin duda, el palacio de Juana la Loca o de Eguiluz. Es este el lugar en que hizo una parada junto a Felipe el Hermoso en su camino hacia Bruselas. Ciudad donde se les esperaba para ser coronados príncipes.

Por último, solo queda hablar del Palacio Etxbestenea. Fortín que durante siglos se ha visto asediado en numerosos combates. A pesar de ello, aún es capaz de tenerse orgulloso en pie.

En el exterior de la muralla

El barrio de la Marina, un excelente ejemplo pesquero

Fachadas del barrio de la Marina dehondarribia
Barrio de la Marina – Nicolas Vollmer / Flickr.com

Dirigiendo nuestros pasos al exterior de la fortaleza nos encontraremos con el inigualable barrio pesquero de la Marina. Es el sitio ideal para descansar y tomar un tentempié. Degustar un delicioso txacolí típico de la zona nos abrirá el apetito. Podemos acompañarlo hincando el diente a una rica degustación de pintxos.

Es recomendable empezar el recorrido en la calle San Pedro. Desde ahí puedes perderte por una barriada donde descubrirás viejas construcciones con bonitos y coloridos balcones. Terrazas pintadas en tonalidades de llamativos azules, rojos y hasta verdes. Y, si quedan fuerzas, puedes acercarte hasta el paseo de Butrón, desde él las vistas del mar son inigualables.

La playa de Hondarribia

Playa de Hondarribia
Playa de Hondarribia – photoNN

El entorno tan espectacular de Hondarribia ha hecho que aquí se encuentre una de las más maravillosas playas del País Vasco. Extiende su fina arena a lo largo de 800 metros, ofreciendo sus aguas azules y transparentes. En ellas, como no podía ser de otra forma, se practican una gran cantidad de deportes acuáticos.

Y, como después de la visita tendrás apetito, nada mejor que acabar degustando la fantástica gastronomía de Hondarribia en alguno de sus restaurantes. Platos a base de productos de mar, pero protagonizados también por las verduras y las ricas carnes de la zona

Ya lo has visto, Hondarribia es uno de los pueblos más bonitos de la península ibérica. Y tiene mucho que ofrecerte: historia, monumentos, buena gastronomía y maravillosas playas. ¿Se puede pedir más?

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