Los más hermosos pueblos marineros de España

Juan Luis Minarro 9 enero, 2017

España posee un encanto especial, ya que alberga montones de climas y parajes diferentes. Por ello, los pueblos marineros del norte difieren enormemente de los que es posible hallar en las islas y estos, a su vez, son tremendamente distintos a los que se encuentran en el sur de la península ibérica. A pesar de que resultaría imposible hacer una lista completa de todos ellos, vamos a hablar de algunos de los pueblos marineros más curiosos y llamativos del país.

Pueblos marineros bañados por el Cantábrico

Galicia: tierra de meigas

El noreste de la península ibérica es un enclave privilegiado de pueblos de tradición marinera. Sumergiendo sus redes en las costas del mar Cantábrico, los productos extraídos son de una calidad inigualable.

Pero también es lugar de poderosas tradiciones. Una de las más extravagantes tiene lugar en la hermosa Muxía, en la costa de A Coruña. Cerca del santuario de Nuestra Señora de la Barca se encuentra una milagrosa embarcación, sostenida entre dos piedras. Pasar por debajo, dicen, cura los dolores de riñones.

Combarro en Galicia
Combarro, Pontevedra – Josfor

Pero si lo que el viajero busca es tradición gallega, debe desplazarse hasta Combarro, en la vecina Pontevedra. Es uno de los pueblos marineros por antonomasia. Bañado en las Rías Bajas, posee una numerosa colección de hórreos y cruceiros de piedra, construcciones históricas del territorio. Añadiendo a este atractivo turístico la gastronomía local se obtiene un delicioso combinado para los sentidos.

Asturias: donde cae el orbayu

El territorio astur está plagado de localidades, aldeas y municipios de gran encanto y belleza subyugante. Villas como la empinada Lastres o la prehistórica Tazones merecen más de una visita. El turista quedará prendado del embrujo de la vida sencilla de ambos pueblos y la historia guardada en su seno.

Cudillero en el Cantábrico
Cudillero, Asturias – Lukasz Janyst

Pero uno de los pueblos marineros más atrayentes, por estar escondido entre acantilados, es el famoso Cudillero. Para conocerlo, el visitante tendrá que descender sus denominadas “quebrantapiernas”, calles en cuesta, hasta llegar a la orilla del Cantábrico.

Desde allí, la vista es espectacular: un anfiteatro de casas de colores le observará, devolviendo los vítores de las olas que rompen en los acantilados cercanos. La ruta de los miradores brinda las mejores vistas del municipio, el mar y el puerto. Por si esto fuera poco, la localidad es un importante punto del Camino de Santiago costero.

Pueblos marineros bañados por el Mediterráneo

Cataluña: tradición brava

Calella de Palagrugell ha sido fuente de inspiración y refugio de artistas y amantes de la tradición mediterránea. Esta simpática localidad no solo forma un conjunto urbanístico interesante, además es un enclave natural ideal. Calas y playas de agua cristalina formarán el escenario de una escapada perfecta en esta punta de la península.

Calella de Palagrugell en el Bajo Ampurdán
Calella de Palagrugell, Girona – peresanz

La fama del cercano jardín botánico Cap de Roig trasciende las fronteras gerundenses. En él se guardan más de 1.200 especies de la zona. Los turistas amantes de la naturaleza disfrutarán enormemente su visita, y todos los demás también.

Y aquí se celebra desde hace 50 años un certamen especial: la Cantada de Habaneras. Fiesta y tradición, arte y naturaleza unidos ante los ojos del viajero. Todo un lujo con el Mediterráneo de fondo.

“El mar también elige puertos donde reír como los marineros. El mar de los que son. El mar también elige puertos donde morir. Como los marineros. El mar de los que fueron.”

– Miguel Hernández –

Islas e islotes

Alicante esconde cerca de su costa un islote convertido en uno de los pueblos marineros más hermosos de España: Tabarca. Esta pequeña isla fue refugio de piratas y reserva marina española. La ínsula presenta su puerto en su estrechamiento, en el tercio oeste.

Tabarca en Alicante
Tabarca – Photomarine

Hasta allí se aceran turistas y residentes para disfrutar de la más bella puesta de sol. Sentados sobre la fría arena o desde sus murallas, el día se difumina en el horizonte cuando los botes regresan. Sus pintorescas calles conforman un ambiente tranquilo, ideal para un retiro del trasiego de la gran ciudad.

Lo mismo ocurre con Fornells, en la isla de Menorca. El casco antiguo del municipio gira en torno al castillo de Sant Antoni, una bella fortaleza del siglo XVII. Casas encaladas de paredes blanquísimas en contrapunto con el azul del mar lo convierten en referente del estilo menorquín.

Entre dos aguas: Andalucía

En la comunidad andaluza existen grandes muestras de bellos pueblos de marcado estilo marinero. Uno de ellos, al suroeste de la Península, es la localidad de El Rompido, en Huelva, un paraíso situado en el Paraje Natural de las Marismas del Río Piedras y Flecha.

El Rompido en Huelva
El Rompido, Huelva – Calapito / commons.wikimedia.org

Ambiente amigable y tranquilo que esconde mucha tradición y gusto por la vida sencilla. El turista obtendrá las mejores vistas a bordo de un bote, sin duda. Una perla blanca que recibe con los brazos abiertos al faenero del mar.

Igual ocurre en Salobreña, en la provincia de Granada. Este municipio resulta perfecto para los amantes de las alturas, las fortalezas y los laberintos. Se halla sobre un peñón desde el que destacan sus blancas fachas floreadas en los balcones. Salobreña exuda tradición árabe, que se mezcla con la sencillez para ofrecer al viajero este hermoso rincón.

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