La garganta de Areuse, un tesoro escondido en Suiza

Álvaro Gómez · 2 marzo, 2019
Es uno de los muchos rincones maravillosos que esconde Suiza. Una garganta de paredes verticales donde el sonido del agua y la visión de un puente de piedra te enamorarán.

La garganta de Areuse, en el cantón de Neuchâtel, es uno de esos escenarios naturales que no te vas a arrepentir de visitar. Situado en Suiza, este lugar es perfecto para realizar senderismo y disfrutar de unas vistas espectaculares. El río Areuse fluye entre dos grandes paredes de roca y dan a este lugar un ambiente muy especial.

Pero lo más característico de la garganta de Areuse es el puente Saut de Brot. Esta construcción de piedra parece de cuento. Asomarte por él y ver las aguas descender rápido bajo tus pies es una experiencia única. No lo dudes, visita este magnífico espacio verde en tu ruta por Suiza.

Descubre la garganta de Areuse

Vista de la garganta de Areuse
Garganta de Areuse

La mejor forma de descubrir la garganta de Areuse es siguiendo una ruta senderista. Para llegar hasta este lugar solo tienes que preguntar en los pueblos cercanos, allí te dirán qué camino elegir. Cuando estés cerca verás señales que apuntan a «Gorges de l’Areuse», solo tienes que seguirlas.

Estos indicativos son muy útiles si te encuentras desubicado. Además, te dan información específica sobre el recorrido que te queda para llegar a tu destino. Así, puedes saber más o menos cuantos minutos faltan para alcanzar tu meta.

El primer tramo para llegar a la garganta de Areuse parte desde el pueblo de Travers. Al principio tienes que seguir un pequeño camino paralelo a las vías del tren. Más tarde encontrarás otro camino que te llevará hasta un cruce. Después de caminar unos minutos, verás una central eléctrica.

Si sigues el camino del río, te encontrarás con el puente que mencionábamos y que salva el pequeño cauce. Si has llegado hasta aquí, ¡enhorabuena! porque ya estarás en la garganta de Areuse. Comprobarás que es un lugar lleno de magia.

El puente de piedra

Puente sobre el río Areuse
Puente sobre el río Areuse

El mejor lugar de la garganta de Areuse es, sin duda, ese puente de piedra. Su estilo medieval, casi de película, le otorga un toque especial difícil de describir. Es el protagonista de todas las fotografías.

Además, esta zona se convierte en área de descanso porque los senderistas deciden pararse a admirar las increíbles vistas que desde aquí hay. Por eso, te aconsejamos que, si quieres hacer una pequeña parada en tu ruta, elijas este sitio.

La mejor experiencia en el puente que cruza de un lado a otro la garganta de Areuse es parar sobre él unos minutos mirando y escuchando el transcurso del río. La banda sonora del agua cuando choca con la roca es mágica.

Más allá del puente puedes seguir el camino que marcan las paredes de la garganta de Areuse. Piérdete todo un día por este entorno natural, como ves, es un escenario perfecto para hacer senderismo.

Disfruta de Neuchâtel

Vista del circo de Creux du Vanl
Creux du Van

En el cantón de Neuchâtel no solo conocerás la garganta de Areuse, pues hay otros entornos naturales increíbles. Te recomendamos visitar Creux du Van, un anfiteatro natural que te ofrecerá unas vistas espectaculares.

En este lugar es habitual ver a senderistas, pero también a personas en bicicleta de montaña. Hagas lo que hagas, ya te avisamos que vas a tener que pararte en muchos sitios porque las vistas son tan espectaculares que no podrás resistirte.

En tu ruta puedes continuar más allá de Creux du Van y llegar hasta la Fontaine Froide, una fuente que está durante todo el año a la misma temperatura. Cerca de este sitio podrás ver las minas de asfalto de Presta.

Algunos consejos para visitar la garganta de Areuse

Si vas a pasar varias horas recorriendo algún espacio natural como la garganta de Areuse es conveniente que sigas algunos consejos para aumentar tu seguridad. Sobre todo si estás de viaje y lo haces por lugares que no conoces.

Busca información previamente para poder ubicarte. Los recorridos están marcados, pero nunca viene mal conocer algo de la zona. Y, por supuesto, es imprescindible llevar ropa y calzado adecuados, aunque no sea una ruta muy complicada. También conviene que lleves comida y bebida.

Y muy importante: lleva el móvil y la batería de la cámara de fotos bien cargados. Es un lugar tan hermoso, que no te cansarás de fotografiarlo.