Creux du Van, una maravilla natural en Suiza

Patricia Hernández·
29 Enero, 2019
Este anfiteatro natural es uno de los rincones más espectaculares de Suiza. De origen glaciar, en él se pueden realizar infinidad de actividades.
 

El Creux du Van es una espectacular formación rocosa, un gigantesco anfiteatro natural considerado por muchos como el «Gran Cañón» de Suiza. A continuación, te damos toda la información de interés para que no pierdas detalle de este magnífico lugar y te animes a visitarlo. ¿Nos acompañas? Te prometemos que no te decepcionará.

¿Cómo surgió y cómo es Creux du Van?

Para conocer el origen del Creux du Van tenemos que remontarnos nada menos que a hace 200 millones de años. Este es el resultado de los depósitos calcáreos de un mar prehistórico que fueron modelando glaciares y riachuelos.

Viajamos en tiempo, ahora al año 1870. Louis Guillaume, fundador del Club Jurassien y de la Sociedad de Historia, compró una parte de Creux du Val para convertirla en una reserva natural. Seis años después, los miembros del Club adquirieron 25 hectáreas más; y en 1972 la reserva se amplió hasta llegar a los 15 km².

Características de Creux du Van

Vista del circo de Creux du Van
Creux du Van – Bruno Hotz / Flickr.com

El Creux du Van tiene 4 km de largo, 1 km de ancho y 150 de profundidad. Es un imponente anfiteatro natural en forma de herradura. Verlo desde lo alto de sus paredes, verticales en algunos tramos, es casi sobrecogedor.

 

Pero su riqueza no es solo paisajística. Aquí habitan numerosas especies animales, especialmente cabras montesas, marmotas, corzos o aves de rapiña. Y lo hacen en un entorno virgen donde coexisten bosques y flora de carácter ártico-alpino.

Ubicación y cómo llegar a Creux du Van

El Creux du Van se sitúa en el distrito de Val de Travers, en el cantón de Neuchâtel. Más concretamente, por encima del lago de Neuenburg. Este tiene una superficie de casi 218 km², por lo que puede presumir de ser el más grande de toda Suiza. Un lago, por cierto, rodeado de viñedos.

Pues bien, llegar al Creux du Van es muy sencillo. Se puede acceder a pie desde Noiraigue; o en coche desde St.Aubin, Couvet o Travers. Primero se recorrer una carretera para luego seguir un camino asfaltado que conduce al restaurante Soliat. Desde allí tan solo hay que andar unos 300 metros hasta el circo de Creux du Van.

El entorno de Creux du Van

Garganta del Areuse
Garganta del Areuse – UliP / Flickr.com

Cualquier visita al Creux du Van debe incluir la de otras maravillas naturales que se encuentran en su entorno. Podemos mencionar la garganta del Areuse, entre Noiraigue y Boudry, y que está atravesada por el río que le da nombre.

 

Para acceder a este lugar existe un sendero con innumerables escaleras y puentes. Entre estos últimos, destaca uno de piedra que ofrece unas maravillosas vistas de la garganta. El recorrido completo dura unas tres horas. Y de la garganta del Areuse puedes ir a la montaña de Boudry, con una altitud de 1203 metros.

Disfruta de un sinfín de actividades

Entorno de Creus du Van cubierto de nubes
Entorno de Creux du Van – mariejorousek / Flickr.com

El circo rocoso y su entorno constituyen un lugar ideal para la práctica de senderismo, de trekking o de ciclismo. Una de las rutas más recomendables para esto último se inicia en la histórica estación de ferrocarril de Noraigue para seguir por un pequeño tramo a lo largo del río Areuse, por el Val de Travers.

De ahí superaremos a buen paso la subida del Creux du Van. Después, lo mejor es ir andando hasta el circo glaciar y disfrutar de las maravillosas vistas que ofrece. Tras deleitarnos con ellas, es hora de pedalear por el apacible paisaje vía Couvet, de regreso a la estación de Noraigue.

Si te apetece seguir disfrutando el entorno, bordeando el Creux du Van y abajo, en el valle, brota una fuente. Recibe el nombre de «fontaine froide», pues su agua se mantiene durante todo el año a cuatro grados.

 

A esta atracción se le suman las minas de asfalto de la Presta, que se explotaron durante más de cien años. Actualmente están abiertas parcialmente al público como un museo.

Esperamos que tras conocer mejor todo lo que ofrece el Creux du Van te animes a visitarlo. Así también podrás disfrutar de otras maravillas naturales de un país tan bonito como es Suiza. ¿Se te ocurre un plan mejor?