La fantástica iglesia de Saint Michel de Aiguilhe

Adrián Pérez 3 agosto, 2016

La iglesia de Saint-Michel es de pequeñas dimensiones, pero lo que llama la atención no es su construcción en sí… ¡sino el lugar en el que ha sido levantada! Para llegar a ella hay que subir nada menos que 268 escalones, ya que se ubica en la cima de una roca. Conoce más sobre la fantástica iglesia de Saint Michel de Aiguilhe, en Francia. en este artículo.

Una iglesia singular

En la localidad francesa de Le-Puy-en-Velay de la región de Auvernia hay algo que nos deja boquiabiertos. No estamos hablando de los paisajes (que son realmente únicos), sino de esta capilla románica construida sobre un cuello volcánico a partir del año 961 y que después se convirtió en abadía en el siglo XII.

Al pie de este promontorio podemos encontrar otro edificio románico, la capilla Saint-Clair d’Aiguilhe que al menos no nos “obliga” a subir a 85 metros para entrar. La iglesia de San Miguel fue declarada monumento histórico de Francia en 1840 pero su historia es mucho más antigua.

Saint Michel de Aiguilhe
Saint Michel de Aiguilhe – GybasDigiPhoto

Brevemente, te podemos contar que el obispo local, Gotelasco, conocido por haber creado la ruta de peregrinaje de Santiago de Compostela en esta zona, fue el encargado de esta obra.

Este pidió permiso al decano de la iglesia de Puy, llamado Truannus, para construir un santuario a Saint-Michel en estilo mozárabe. La capilla se dedicó a este santo en julio de 961 y se eligió a este arcángel debido a su semejanza con el santuario italiano en las montañas del Gargano que se había erigido más de 400 años antes. Las leyendas afirman que en el año 1429 Isabelle Romée, la madre de Juana de Arco, fue a esta capilla a rezar.

Saint Michel de Aiguilhe
Saint Michel de Aiguilhe – Panoramas / Flickr.com

Para levantar la iglesia se usó roca volcánica y entre sus elementos más característicos podemos destacar un portal adornado con un arco típico del califato de Córdoba que se fue extendiendo a través de los peregrinos.

La puerta tiene dos columnas con capiteles esculpidos y un dintel con sirenas enfrentadas. También se ve una decoración hecha con mosaicos de piedras para representar a Cristo rodeado de la Virgen, San Juan, San Miguel y el arcángel Miguel.

“Damos forma nuestros edificios, luego ellos nos dan forma a nosotros.”

-Winston Churchill-

Saint Michel de Aiguilhe, la iglesia en la aguja rocosa

Así es como todos conocen a este templo que recibe unos 700.000 visitantes al año (la mayoría de ellos para recibir la bendición antes de recorrer los 1.600 kilómetros del Camino de Santiago). La roca elegida para construir la iglesia, de 170 metros de circunferencia, era lugar sagrado desde tiempos inmemorables.

Se dice que se trataba de un dolmen en la Prehistoria (por tres grandes piedras encontradas allí y que fueron incorporadas a la capilla) y posteriormente un templo dedicado al dios romano Mercurio. Además, hay que decir que se venera a San Miguel para seguir la costumbre de usar puntos altos de Europa en honor a este arcángel.

Saint Michel de Aiguilhe
Saint Michel de Aiguilhe – Mihai-Bogdan Lazar

Al llegar a la cima de Saint-Michel de Aiguilhe disfrutarás de unas vistas realmente hermosas de Le Puy, a donde se llega fácilmente por aire y tierra. A 14 kilómetros de la ciudad está el aeropuerto que opera con las principales aerolíneas del continente. Además, podemos optar por el TGV Europa y descender en la estación Voute-sur-Loire (a 10 kilómetros de distancia) o por la carretera A71 desde París (unos 540 kilómetros).

Le-Puy-en-Velay en Francia
Le Puy-en-Velay – Leonid Andronov

Por supuesto, ya que estamos en la localidad debemos aprovechar para recorrerla, con sus hermosos paisajes y también por el entramado de calles medievales que te harán viajar en el tiempo. No dejes de pasar por la Plaza de Breuil, el museo Atelier Conservatorio Nacional de la Dentelle, el parque Henry Vinay con su Museo Crozatier y el claustro de la catedral.

En los alrededores de Le-Puy-en-Velay también hay otro lugar de culto “elevado”: una inmensa Virgen María con el Niño Jesús en color rosa en una de las cumbres cercanas, conocida como la roca de Corneille, otra de las visitas imperdibles. Fue construida en 1860 con el bronce fundido de los cañones usados durante la Guerra de Crimea y donados por Napoleón III.

Te puede gustar