Visita el espectacular Parque Nacional Aoraki

5 febrero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el historiador del arte Armando Cerra
En este parque nacional se descubre el pico más alto de Nueva Zelanda, y también algunos de sus glaciares más hermosos.

El Parque Nacional Aoraki, en la Isla Sur de Nueva Zelanda, es uno de esos espacios naturales que han hecho a este país mundialmente famoso por sus maravillosos paisajes. Aquí nos esperan las montañas más altas del país, glaciares, sendas entre bosques, un poco de la mitología maorí y, por supuesto, escenarios de película.

El Parque Nacional Aoraki es Patrimonio de la Humanidad

Lo primero que vamos a revelar de estos paisajes es que la Unesco los considera Patrimonio de la Humanidad. También tienen esta categoría otros tres parques nacionales neozelandeses: el Parque Nacional Westland, el de Mount Aspiring y el Parque Nacional Fiordland. En fin, lo más espectacular de la naturaleza de este país.

Los nombres de Aoraki / Mount Cook

Vista del Parque Nacional Aoraki
Parque Nacional Aoraki

En Nueva Zelanda, la lengua oficial es el inglés. Y en general, los nombres de casi todos los lugares tienen la denominación principal en esa lengua, aunque la palabra maorí suele aparecer a continuación. Sin embargo, ese orden se invierte en el caso del Parque Nacional Aoraki. En este caso, es la palabra maorí la primera.

Y ello responde a una ancestral leyenda local. Cuenta que los tres hijos del dios del cielo salieron a navegar en una canoa. Uno de eso tres personajes era Aoraki. Sin embargo, durante la navegación, la canoa se comenzó a hundir por un extremo y los tres jóvenes se amontonaron en el otro para salvarse.

Un viento gélido los congeló y los convirtió en piedra. Así explica la mitología maorí la creación de la Isla Sur de Nueva Zelanda y la aparición de estas montañas del Parque Nacional de Aoraki.

Un relato mítico que, sin duda, contrasta con su nombre inglés: Mount Cook. Un topónimo en honor de James Cook, el primer navegante británico que circunvaló Nueva Zelanda, pero que nunca subió esta montaña.

El monte Cook

Vista de la cúspide del monte Cook
Monte Cook – BROWSER / Flickr.com

El gran referente del Parque Nacional de Aoraki es el monte Cook, el más alto del país, con sus 3754 metros. Y tiene tres picos distintos, en recuerdo a Aoraki y sus hermanos. De hecho, aquí están todos los picos neozelandeses que superan los 3000 metros, salvo el Mount Aspiring, que tiene su propio parque nacional.

Y a lo largo de los 700 km² del parque, en las faldas del resto de montañas, como la Tasman, Sefton, Hicks o Elie de Beaumont, se encuentran algunos de los glaciares más hermosos del hemisferio sur. Su belleza es solo comparable a la de los que hay en la cordillera andina en Chile y Argentina.

Incluso se cuenta que el famoso alpinista de Nueva Zelanda, Edmund Hillary, antes de acometer su reto de ser el primer montañero en subir a la cima del Everest, se empezó a preparar en estas montañas y glaciares del Parque Nacional Aoraki.

La visita al Monte Cook

Si eres aficionado al alpinismo, desde luego que también puedes prepararte para subir este pico. Si tienes buena forma física y llevas el equipo apropiado, puedes integrar alguna expedición de las que hacen los turistas para alcanzar la cumbre.

Pero no hace falta subir hasta allá arriba para gozar de del Parque Nacional Aoraki. Los senderos y rutas en bicicleta de montaña por las zonas más bajas son actividades extraordinarias. Son menos complicadas y ofrecen las mejores vistas del monte Cook y de los glaciares más espectaculares, como el Tasman y el Hooker.

Para los más aventureros

Lago Tasman en el Parque Nacional Aoraki
Lago Tasman – Tony Fernandez / Flcikr.com

Desde luego, hacer una ruta de trekking por el Parque Nacional Aoraki ya es una aventura, sobre todo cuando uno pasa por sus vertiginosos puentes colgantes. Y alcanzar la cima de este espacio protegido también requiere de un espíritu intrépido.

Nueva Zelanda es el país que se ha especializado en los deportes de aventura en la naturaleza. Algo que también se puede hacer aquí, sobre todo siguiendo rutas de esquí por espacios más salvajes.

Y aquellos a los que les guste volar, siempre pueden embarcar en helicópteros. Desde ellos se aprecia una visión cenital inolvidable de estos paisajes montañosos. Paisajes que, por supuesto, aparecen como escenario en la saga cinematográfica de El señor de los anillos.