Visitamos el castillo de Grandson en Suiza

Álvaro Gómez·
01 Marzo, 2019
Es uno de los castillos más antiguos de Suiza. Una fortaleza que fue escenario de importantes batallas en la historia del país.
 

El castillo de Grandson es el mayor monumento de esta ciudad de Suiza. Ahora es un gran atractivo turístico, pero en varias fases de su historia ha sido una fortaleza que ha marcado el futuro del país. Además, con el paso del tiempo ha sufrido varias remodelaciones hasta llegar a lo que es en la actualidad.

Visitarlo siempre resulta interesante, ya que alberga un museo en el que vas a aprender parte de la historia de este edificio. Su interior, pero sobre todo su parte externa, muestran ese carácter medieval que seguro que te fascinará. Vamos a conocerlo mejor.

Origen del castillo de Grandson

Vista del castillo de Granson
Castillo de Grandson – James Stringer / Flickr.com

El castillo de Grandson es una fortaleza medieval milenaria. Y es que se construyó a comienzos del siglo XI con el objetivo de defender el asentamiento de los posibles ataques que pudieran llegar del exterior. Este es, por ello, uno de los primeros castillos que se levantaron en Suiza.

En sus primeros siglos de vida el castillo distaba mucho de lo que es en la actualidad. Hay que esperar hasta el siglo XIV para ver la primera gran remodelación. Durante el mandato del conde Otón I, el castillo de Grandson incluyó varias modificaciones destinadas a mejorar la defensa de la fortificación.

 

En concreto, se levantaron tres grandes torres para defender el castillo de los invasores que intentaran asediarlo. Podría ser este el siglo de máximo esplendor en lo referente al desarrollo de la estructura, pero no fue del todo así.

Protagonista en la batalla

Torres del castillo de Grandson
Castillo de Grandson

En 1420 el castillo cambiaría de dueños y a partir de entonces serían los condes de Charlon-Arlay quienes se encargaran de su gestión. Durante esta etapa la fortaleza siguió creciendo, pues se construyeron otras dos torres.

Todas estas modificaciones tuvieron su utilidad en la defensa del castillo de Grandson unos años después. A finales de siglo tuvo lugar la batalla de Grandson, donde el duque de Borgoña, Carlos el Temerario, se enfrentó a los confederados suizos.

Estos últimos consiguieron tomar el castillo en 1475. Entonces, Carlos el Temerario se propuso recuperarlo. Lo consiguió al año siguiente y, tras la victoria, mandó ahorcar a los 400 asediados que habían resistido en el interior de la fortaleza.

Visita el castillo de Grandson

Interior del castillo de Grandson
Interior del castillo – Derbo D. Derbon / Flickr.com
 

Si pasas por la ciudad en tu viaje a Suiza, visitar el castillo de Grandson es un buen plan. Podrás conocer una fortificación milenaria, escenario hace siglos de batallas importantes para la historia del país. Dedica un tiempo a admirar su recio exterior, tal vez lo que más te fascine por su aspecto medieval.

Pero también puedes recorrer el interior del castillo y  pasear por sus estancias. Comos adelantábamos, algunas de ellas acogen hoy un pequeño museo histórico. Así podrás conocer los principales acontecimientos ocurridos en la ciudad y, sobre todo, los que tuvieron al castillo de Grandson como principal escenario.

En la exposición vas a poder ver una interesante colección de armas de todos los tiempos. Así, podrás contemplar espadas, escudos, armaduras o incluso sogas como las que hace siglos se utilizaron para ahorcar a los derrotados en la batalla más importante ocurrida en el castillo.

Date una vuelta por el lago Neuchâtel

Vista del lago Neuchatel
Lago Neuchâtel – teepi / Flickr.com

Cerca del castillo de Grandson puedes pasear por la orilla del lago Neuchâtel. Las vistas del gran monumento son impresionante y, si tienes una buena cámara, podrás sacar unas fotos geniales del castillo sobre las aguas.

 

Y es que la historia del castillo de Grandson está muy ligada al lago de Neuchâtel. Cuando se construyó la fortaleza en el siglo XI se hizo de tal manera que las aguas del lago formaban parte del sistema de defensa. Es decir, rodeaban el castillo y hacían más difícil su asedio.

Esto dejó de ser así en el siglo XIX, pues bajó el nivel de agua del lago Neuchâtel y desde entonces ya no está conectado con el castillo. Aun así, el lago permanece en el entorno de la construcción y, por supuesto, debes disfrutar de él.

Fotografía principal: Alexey M. / Wikimedia Commons